lunes, 21 de febrero de 2011

CHARLY GARCÍA EN LA NOCHE DE LAS ROCKSTARS DEL COSQUÍN ROCK 2011


"Obediencia y amor", exclama (¿reclama?) el señor Charly García, y es el principio del fin de una noche, ésta, la segunda del Cosquín Rock, atestada de próceres, refucilos modernos y demás cosas raras. Say No More fue, cómo no, el número central, y su set, en contraposición al del Flaco Spinetta (que tocó en el mismo escenario unas horas antes) dejó expuesta una verdad: las dos figuras máximas del rock en español se encuentran, hoy por hoy, en polos opuestos. Mientras uno recompone su salud al tiempo que trata de recuperar su imagen rockera con un “Grandes Éxitos” en vivo con tantos traspiés como buenas intenciones, el otro se sienta a revisar su repertorio oscuro en plan jazz rock virtuoso, simplemente porque es Luis Alberto Spinetta, puede y se le antoja.

Charly, decíamos, fue puro hit, propulsado por una banda que juega de memoria (el Negro García López, su pivote ideal, dispara riffs como si él mismo los hubiese engendrado) y una segunda voz femenina (Rosario Ortega, reemplazante de Hilda Lizarazu) que aún se muestra tímida pero insinúa potencial. "Cerca de la revolución" abrió un concierto que tuvo como nota principal a García recuperando una extraña locuacidad que generó muchas sonrisas y algunas incomodidades (ver Momentos). Cantando fragmentos de sus canciones con la garganta aún mellada, tocando el piano menos de lo que a cualquier melómano le gustaría, recorriendo el escenario con movimientos toscos al estilo Ozzy, atajando continuamente sus pantalones (que se te caigan, digamos, no es lo mismo que bajártelos) y revoleando micrófonos como en sus años más tóxicos, SNM logra picos de sentimiento cuando recurre a su status de intocable y nos acaricia la memoria emotiva (imposible no disfrutar, como sea, de "Rezo por vos", "No llores por mí, Argentina", "Demoliendo hoteles" y un largo etcétera), pero -teniendo en cuenta la grandeza del sujeto de marras- nos deja pidiendo más en lo estrictamente musical. León Gieco, otro que pasó por el escenario principal más temprano, hace el aguante en "El fantasma de Canterville", la lista de temas se extiende unilateralmente hasta el mismísimo infinito (a las tres de la matina seguía firme junto al pueblo, con "Seminare", "Popotitos", "Mr. Jones"...) y la heterodoxa multitud que se lleva a casa la foto de un espectáculo que pudo ser gigante y sólo fue abundante, que al fin y al cabo tampoco es tan poco.

¿Y cuál otro gran pilar del rock nacional faltaba? El imprescindible en cualquier edición del festival federal: León Gieco, obviamente. Empezando con imágenes de su barbuda juventud tocando "Hombres de hierro" en el BArock 71, la primera parte de su show contó con la honorable presencia de "un clásico de Cosquín", el armoniquista Pancho "Panchito" Chevez para rendir homenaje a la "gran cantante que se fue de gira eterna", Mercedes Sosa, con "Sólo le pido a Dios". Su compromiso, múltiple y profundo, representado no sólo a través de la invitación de los apadrinados que todos conocimos en Mundo Alas (esa road movie que registra su gira nacional junto a músicos con capacidades diferentes), sino también mediante "La memoria" y la alusión a las Madres y el 24 de marzo (seguido del "Hay que saltar, hay que saltar...", claro está) y la concienzuda protesta anti-imperialista y bolivariana de "Cinco siglos igual". León se la dedicó a Evo Morales e invitó a Andrés Giménez a cantarla a capella. Y a partir de ese momento, todo viró hacia el costado, claro, demencial que aquella unión implica. León D-Mente, junta loca y sobredosis de adrenalina que transforma cada tema de Gieco, logró calentar el terreno dando nacimiento a el que luego se convertiría en el pogo más grande del Valle de Punilla. Desde "El fantasma de Canterville" hasta "Pensar en nada", pasando por "La mamá de Jimmy" de Porsuigieco.

Charly Stand Up: las frases desquiciadas de García fueron un show aparte. "Nunca le den propina a un Hare Krishna", instó, poco después de versar sobre la comparación entre "el amor de una persona y una raya de merca" que vendría a implicar "Vicio". "Acá falta olor a faso", concluyó. Pero no, no faltaba.

Por: Diego Mancusi y Yamila Trautman
Fuente: Rolling Stone
Recomendación Cinema Verite: Lean la muy buena crónica de Flavio en su blog.

Lista de Temas:

00- Operación densa (Intro)
01- Cerca de la revolución
02- Rock and roll Yo
03- Fanky
04- Pasajera en trance
05- No toquen
06- Tu vicio
07- Rezo por vos
08- Yendo de la cama al living
09- Estoy Verde
10- El amor espera
11- No llores por mí, Argentina
12- Kill Gil
13- Demoliendo hoteles
14- No voy en tren
15- El fantasma de Canterville (Con León Gieco)
16- Nos siguen pegando abajo (Pecado mortal)
17- Me siento mucho mejor
18- Influencia
19- No se va a llamar mi amor
20- El amor espera (Por segunda vez!)
21- Confortably numb/Canción para mi muerte
22- Seminare
23- Himno Nacional Argentino
24- Mr. Jones o pequeña semblanza de una familia tipo americana.
25- Popotitos

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