jueves, 22 de junio de 2017

El Papa Francisco le envió a Charly García un gran cariño y un abrazo grande al recibir Random, su último disco.


Fabián, el “Zorrito Von” Quintiero disfrutó de un viaje familiar por Italia, con su hermano Cristian, su hijo Dante y su primo “Hoby “de Fino, que tenía como destino principal Calabria, donde nacieron sus padres y, finalizó, en la Santa Sede con un encuentro especial con el Papa Francisco
"Le traje el último disco de Charly García, 'Random', en el que hay una canción llamada ´La Máquina de ser feliz' que menciona al Papa. Como Charly no puede viajar, y yo venía en un viaje a Italia que empezó en la Calabria de mis antepasados, decidí traerlo", relató el músico en diálogo con la agencia Télam.
"Charlamos un poco, le llevé el disco de Charly, dedicado de puño y letra con un mensaje de él, y le dejé otros discos también. Quise entregarle regalos de nuestra cultura de rock argentino. Mandó bendiciones para todos, los agradeció, y cuando le di el de Charly me dijo que le mandara un abrazo grande y, también,  un gran cariño. Fue muy amable", le contó Fabián a Clarín.

Además del vinilo de Random -se lo entregó también en CD-, le dio Alma de Diamante, de Luis Alberto Spinetta y un álbum de Los Ratones Paranoicos. "Se me ocurrió preguntarle si tenía un tocadiscos, y se empezó a reír a carcajadas. Me contestó: 'Creo que hay uno', riéndose mucho. De esa charla surgió la foto que los dos nos estamos riendo", agrega Quintiero.
El encuentro fue posible gracias al compañero de primaria, de banda, y vecino de cuadra del Zorro, el hoy Monseñor Guillermo Karcher,  quien ocupa un lugar en la Oficina de Protocolo del Vaticano, como maestro de ceremonias. "Con 'Guille' tocábamos la guitarra en el grupo del colegio... hacíamos folclore, tango y temas de Sui Generis. Hace mucho que estábamos invitados y recién ahora pudimos venir. Nos consiguió esa primera fila, pero él también ya había hablado con el Papa de que íbamos a ir. Francisco, apenas me vio, me dijo: 'Sé quién sos, sabía que venías'", detalló.

También El Zorrito tuvo con Francisco un breve dialogo futbolero, "gracias por haberle ganado ayer a Banfield y antes a River, pudimos salir campeones", le dijo en referencia a las victorias de San Lorenzo, club del cual el Papa es hincha, y que permitieron Boca sacar una ventaja sobre su rival y coronarse campeón sin jugar. "Estaba desinformado de eso, de la ayuda de San Lorenzo a Boca. 'No sabía nada', me dijo riéndose", completa un emocionado Zorrito, luego de cerrar la charla con un "Misión cumplida".

La dedicatoria de Charly a Francisco dice:
"Querido Peace Maker, está es mi cocina, Random es el viento de la vida. Rezo por ti" en el frente y en la contratapa “mi amor”

Hernán para Cinema Verité

viernes, 16 de junio de 2017

Charly García brindó un espontáneo show de dos horas en el Library Lounge Bar del hotel Faena


Desde de la salida de su último álbum, Random, Charly García solo hizo una presentación oficial a mediados de marzo, fue un show anunciado unas horas antes en el “Caras y Caretas” para poco menos de 400 privilegiados y, con la misma banda de apoyo, brindó otro show en abril pero para un evento privado y aún más exclusivo.
Hace tiempo que  sus actuaciones en vivo son esporádicas y suelen ser en el Libray Lounge Bar del Hotel Faena, donde va a tomar algo y si tiene ganas termina poniéndose a tocar. Allí siempre hay un piano de cola afinado y muchas noches toca alguna House Band. Es asì que nuestro genio generalmente hace cortos sets, que pocas veces pasa de los cinco temas, en este ámbito fue que toco un buen rato un día de abril con “The nenas”, poco después con “Flower Trip” y el mediatizado set con Simon Lebon de Duran Duran y Perry Farrell, mentor del Lollapalooza y líder de la banda Jane's Addiction.


Esta semana, miércoles (casi madrugada de ayer), se sumó a “The Oreos”. El cantante y guitarrista de la banda, Benjamín López Barrios, contó que el miércoles pasado tocando en el Faena, llegó Charly y se les sumó, primero fueron los covers habituales que generalmente hacen y al final un par de temas suyos. “Parece que le gustó porque ayer vino de vuelta, sin avisar, y nos pidió de armar una lista con él, con temas que le gustaban" apuntó.



Charly arrancó la noche tranquilo y tocando solo el piano pasadas las 21, mas tarde se sumó la banda con quien, como se contó anteriormente, habían pactado una lista de temas.
Sonaron  temas clásicos de toda su obra incluido Random y covers de “The Beatles” y “Stewie Wonder” entre otros.  También hubo algunas perlas como una versión de "Should I Stay or Should I Go" de “The Clash” donde Charly toco con la guitarra en la falda haciendo un slide con un encendedor, y una extraña versión del Himno nacional Argentino mezclada con el riff de “Cerca de la revolución”.
"Lo vimos re-buena onda, muy contento y con muchas pilas", contó un miembro de “The Oreos”.  El set duró dos horas con algunos intervalos, se podría decir que Charly dio su tercer show del año.



Hernán para Cinema Veritè

miércoles, 7 de junio de 2017

Charly, Cacho y Palito. Reunión cumbre en la noche porteña.


En la noche madrugada de ayer Charly García fue a cenar con su asistente, y casi familia, Guillermo Vega al mítico restaurante del barrio porteño San Nicolas “Zum Edelweiss”.
Conocido por la gente de Buenos Aires como “un puerto para los náufragos de la noche” supo ser el aguantadero de Omar Chabán y su séquito, el lugar donde Plácido Domingo bailó arriba de una mesa y también donde fue a cenar Charly con María Rosa Yorio después del Adiós a Sui Generis. Ayer aconteció otro hecho para el anecdotario del lugar, García llegó cerca de las 23, cambio un par de veces de mesa hasta ordenar Escalopes al Marsala y al rato fue sorprendido por el ingreso de Cacho Castaña y su mujer, Marina Rosenthal, que venían del homenaje en la entrega de los premios Gardel en el cercano Teatro Gran Rex, que le hicieran al creador de “Café la Humedad”. Fue Marina la que invito a Charly a sumarse a su mesa y enseguida apareció Palito Ortega que venia del mismo evento.
Cenaron y charlaron hasta altas horas de la madrugada y brindaron por los premios Gardel, además Cacho aprovecho para invitar a Charly a su fiesta de cumpleaños número 75 que se hará en el teatro Bar del que el tanguero es dueño este fin de semana. Si bien García se mostró un poco molesto  con el acoso de los fotógrafos a la salida del restaurante fue una velada que todos disfrutaron y que seguramente quedará en el recuerdo.



Hernán para Cinema Verité.

martes, 6 de junio de 2017

Carlos González: "a Charly lo acompañaremos por siempre."

Parte de la entrevista que le hizo la revista "Guitarristas y Bajistas.ar" a Carlos González, el asombroso y genial bajista chileno que todos conocemos por ser el bajista del gran Charly García desde ya hace algunos años, conformando junto al guitarrista Kiuge Hashayida y al baterista Toño Silva una base sólida, en donde Charly despliega su magia. 


-¿Cómo fue que conociste a tus amigos, Kiuge Hashayida y a Toño Silva?
-A Toño lo conocí a fines de los ochenta cuando el tocaba con un grupo y yo con otro, nos encontramos en algún concierto, luego tocamos juntos con una orquesta en eventos comerciales, fiestas y pubs. Posteriormente conocí a Kiuge. Luego en el 2000, ellos dos tocaban juntos en un pub en el barrio Sueca en Santiago y tuvieron dramas con el bajista y me llamaron, tocaban covers de temas de rock y blues.

-Contanos desde tu óptica como conocieron ustedes a Charly García.
-En ese contexto de tocar en la noche, habían abierto un local nuevo grande y los encargados estaban llevando artistas conocidos para darle publicidad y auge. Habían invitado a Willy Iturri con quien nosotros habíamos tocado ya el repertorio de GIT, después a Piero y luego se les ocurrió traer a Charly ya que un amigo que estaba en la organización, Freddy Anrique, había sido cercano a Charly. Lo conoció cuando vivió en Buenos Aires y tengo entendido fue su asistente y amigo. Él viajo a Buenos Aires a convencer a Charly de que viniera a Santiago a tocar y le dijo que tenían unos músicos que lo podrían acompañar que no tendría problema, así finalmente Charly accedió y se fijó un ensayo previo en el mismo local ese. Nosotros empezamos a repasar temas de Charly y mientras los hacíamos, él llegó pero no se presentó, sino que se quedó escuchando lo que hacíamos sin que nosotros lo viéramos para luego aparecer y presentarse. Así lo conocimos, en ese momento me pareció un tipo amable, un poco distraído. "Ustedes se saben mis temas mejor que yo" recuerdo que dijo en un momento pero creo que musicalmente hubo una conexión inmediata. Luego empezamos a conocer más de su carácter y genio. Conocer a Charly Garcia ha sido una aventura maravillosa, un recorrido por sus mundos musicales, una parte importante de nuestra formación como músicos y personas.

-¿En qué discos grabaste con él?
-El primer disco de estudio que grabamos fue Rock n’ Roll Yo, luego vino Kil Gil. En Random participe en alguna maqueta, luego por temas personales no me fue posible viajar por un tiempo así es que en este no grabé. Están también los discos en vivo, El Concierto Subacuático, el 60x60 y el concierto del Teatro Colon que todavía no se publica oficialmente.

-¿Cómo es ser el bajista de Charly García?
-Hacer el bajo en una banda de rock es como ser un puente entre la armonía y el ritmo de la base, en la música de Charly es todo bastante exacto o sea las notas justas, para llegar a tocar las notas justas y no tentarse de jugar de más es necesario disciplina y creo que he ido desarrollando aquello, últimamente estoy muchísimo más consciente de mi papel llegando a sentir así que mi parte es más eficiente y limpia donde se necesita, tocar con Charly siempre ha sido para mí un gran estímulo y como músico me demanda estar alerta y consciente.

-¿Charly te permite hacer arreglos o te da todo listo?
-Generalmente él tiene claro lo que quiere, siempre existe una pauta base que la entrega Charly al mostrarnos los temas. Luego aparece una etapa un poco lúdica como de propuesta y ajuste en que he sentido que puedo interpretar un poco, también hay frases o patrones que aparecen y van quedando aceptadas. Luego Charly es quien define qué es lo que es más adecuado para cada tema. Si Charly escucha algo que tocas que le gusta te lo hace saber para indicar que por ese lado va la cosa, al final siempre define Charly lo que queda.

-¿Cómo viviste el tiempo de su recuperación?
-Como todos, con algo de preocupación por su salud pero siempre consciente de que él tiene gran poder de recuperación.

-¿Qué pasó por tu mente el día del retorno de Charly en Caras y Caretas?
-Fue muy emocionante por todo el tiempo que había pasado entre medio y todas las ganas acumuladas de tocar juntos de nuevo. Es una alegría ver a Charly recuperado y tocando para su público.

-¿Qué hiciste en este tiempo que Charly no tocó?
-Me dediqué a practicar el contrabajo acústico, a tocar con mis dos hijos músicos, Simón que toca el violín corno un barroco y la guitarra eléctrica corno un Jeff Beck y Benjamín que es un batero talentoso y actualizándome en sonido, también estuve desarrollando dos modelos de bajos con características personalizadas para mí, pronto espero empezara usarlos, son instrumentos con gran sonido pero con la intención de que sean más livianos y más portátiles.

-¿Qué sigue en la vida de Carlos González?
-Yo siempre le he dicho a Charly que somos su banda y lo acompañaremos por siempre si él quiere, seguiremos tocando con él mientras él nos requiera y espero que la magia dure muchos años más. Por mi lado pienso seguir con el contrabajo acústico clásico, también estoy implementando una salita de grabaciones que tenía mi viejo y que yo he estado renovando para grabar nuestros temas con Simón y Benja. También arreglar y producir música para otros talentos emergentes y como siempre continuar mi pasión por la Iutheria. Seguir desarrollando instrumentos con modelos propios en nuestro taller de instrumentos.

Por Sergio Resar.
Transcripciòn Hernán para Cinema Verié

lunes, 5 de junio de 2017

Charly García finalizó el rodaje del videoclip de "Lluvia".


Charly García finalizó la semana pasada el rodaje del clip de "Lluvia", segundo corte de su disco Random. La filmación se desarrolló en la localidad bonaerense de Moreno. Además de García, en el video participa Rosario Ortega. Este sería el primero en formato “video clip” desde que se presentara el de la canción del regreso, “Deberías saber por qué” en el 2009.
En las redes sociales aparecieron algunas fotos del backstage y en su cuenta oficial de Facebook “Parte de la religión” se hizo el anuncio oficial.




Hernán para Cinema Veritè

viernes, 2 de junio de 2017

Charly García y Carlos Vives, mucha onda, de la buena.

“Don Francisco Te Invita”  es un programa de entrevistas y variedades a él llegan cada domingo destacadas personalidades del mundo. En este marco; Mario Kreutzberger, mejor conocido como “Don Francisco”, sorprendió al cantante colombiano Carlos Vives. Es que la emisión del domingo pasado que giró en torno a su figura.
Vives fue homenajeado haciendo un recorrido por su vida, su exitosa carrera musical, su pasión por el vallenato, su familia y sus amores. Entre las sorpresas que le prepararon se destacó un cálido mensaje que  Charly García le dedicó especialmente, lo cual emocionó al colombiano.
 “Hola Carlos, estoy acá en mi casa escuchando Superhéroes cantada por ti. Y bueno, gracias por difundirme; y aparte de eso, por tu buen gusto. Espero que algún día hagamos algo juntos”, le dijo el maestro  a Vives. 
Fanático del rock argentino, el 14 de marzo pasado, el interprete publicó un video en Instagram, donde se escuchaba “La máquina de ser feliz” junto a la leyenda: “Gracias Charly por todos estos años de música y de felicidad cada vez que nos enteramos de la noticia de un nuevo disco”.
Tras ver el  video, con una gran sonrisa, Vives dijo: “Me quedé loco con el saludo de Charly. Nunca me imaginé que me fuera a decir eso. Gracias. En 1988 tuve la suerte de conocer a Charly personalmente. Fue a dar un concierto en Bogotá y lo perseguí, como un buen fan que soy, hasta que lo convencí de participar en la telenovela LP Loca Pasión. Allí, encarnaba a un músico. Y junto a Charly canté Yo no quiero volverme tan loco en un capítulo del culebrón”.



Fernando Samalea recuerda ésto último en un pasaje de su reciente  libro “Que es un Long Play” de la siguiente manera:

“Charly recibió una invitación para participar en una telenovela colombiana para público juvenil llamada Loca pasión, que utilizaba la canción "Yo no quiero volverme tan loco” como cortina y normalmente incorporaba cameos de grupos musicales o solistas. La situación se presentó graciosa y García propuso que todos, y no solo él, apareciésemos en pantalla. Sería simple, sin tener que aprender ni una línea de texto. Ocuparíamos una mesa del lobby de nuestro hotel, luciendo gafas oscuras y con temple distante, portando vasos de whisky y cigarrillos humeantes en nuestras manos, premeditadamente temblorosas. Además, García tocaría un poco en el piano del hall y mantendría una charla bastante improvisada junto con los dos protagonistas, Carlos Vives y Marcela Agudelo.
— ¡Charly! ¿Qué haces por Bogotá? Te hacía en Nueva York.
— ¡Qué hacés, hermano! Acá estoy, me vine a tocar con los chicos, vení que te los presento...”


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Hernán para Cinema Veritè

viernes, 12 de mayo de 2017

Random por dentro, Remotamente digital. Entrevista a Nelson Pombal.


En el invierno del 2016 el ingeniero y productor Nelson Pombal se encontró en la inesperada situación de estar grabando, mezclando y hasta casi produciendo el disco con nuevas canciones de Charly García, el primero con esas características desde 2007 (si consideramos el año en que Kill gil se filtró) en la web en su versión más aclamada en lugar de la podada edición oficial). Con pericia profesional y sensibilidad de fan, Pombal le dio forma a un disco cuya existencia, desde el 24 de febrero pasado, se parece bastante a un milagro. Construido mayormente sobre iPads y la aplicación Garage Band, Random no solo presenta diez canciones inéditas de García (algunas de ellas conmovedoras) sino que además —y despistando el carácter frágil y precario de su origen— lo hace con un sonido novedoso pero que al mismo tiempo remite rapsódicamente a diversas etapas del artista. En la entrevista de tapa de esta edición, Nelson Pombal cuenta más o menos todo sobre —como si estuviésemos en los 80— el nuevo long play de Charly García.  

-¿En qué instancia del proyecto le sumaste?
-Me sumo en una instancia en que podríamos decir que había un gran porcentaje del disco grabado. Charly es Una persona que va a un estudio y graba, va a otro lugar y graba, graba en su casa, etc.  Entonces nunca se sabe el momento en que se piensa corno disco más allá de que existan situaciones de grabación constantes.

-¿Las canciones estaban armadas como maquetas?
-Si todas, con lo cual si había maquetas había una idea clara pero en aquel momento no se hablaba de un disco, aunque es probable que ese plan ya estuviese en su cabeza. Hasta que un día él cayo con el orden de las canciones.

-¿Podes ubicar temporalmente cuando arrancaste a escuchar maquetas?
-En mayo del 2016, hace exactamente un año, me llama Fernando Samalea y me dice que Charly quería hacer un disco. Previamente el estuvo grabando mucho en los Estudios Cathedral con Nicolás Ottavanelli y Fernando Caloia y también hubo una sesión en Abasto Monsterland con Álvaro Villagra [Nota: no fue acreditado en el disco], donde más que nada grabo pianos acústicos. También había muchos tracks grabados por él mismo en lo que él denomina “Estudio Móvil SNM” junto a su asistente Tato Vega quien tuvo que ver mucho con este disco. Cuando yo ingreso al proyecto y la cosa se pone cada vez más seria, lo que hice fue recorrer los estudios por donde él fue pasando y levantar todo el material disponible porque al grabar siempre arriba de una maqueta lo que él grabara encajaría perfectamente.

-¿Cómo eran las maquetas, qué tipo de sonido y mezcla tenían?
-Eran como las maquetas de la mayoría de los artistas, con el plus de García - Say No More, muchas capas superpuestas. La forma de las canciones estaban relativamente claras. Y si escuchabas en detalle percibías grandes canciones. El primer día que nos juntamos en el estudio Los Pájaros [cedido gentilmente por Ramón Palito Ortega] trabajamos sobre cuatro o cinco temas. Había cosas que él grabo en el Garage Band de los iPads y también una bajada estéreo. A veces contábamos solamente con esa bajada estéreo [el mixdown] porque en el camino se rompieron varios iPads, son aparatos muy delicados. En ese momento parecía que la idea inicial era un EP que podía estar listo a fin de año con lo cual supongo que no estaba el concepto del disco en la cabeza. Aquel primer día en Los Pájaros fue una sesión muy buena: terminamos como a las 6 de la mañana Charly se fue a las 4 más o menos y luego grabamos con Fernando [Samalea] las baterías de un par de canciones. Le dije a Fernando ‘¿hay más canciones?’. Y me dijo que había más material en Cathedral. Intuí que todo eso daba para más que un EP, digamos un álbum. Esa misma noche, horas antes, le pregunté a Charly si quería que me llevara material a mi estudio para empezar a trabajarlo, limpiarlo, etc. Me dijo que si, fue algo muy positivo y que interprete como una señal de entusiasmo y confianza.

-¿Con qué tema empezaste a trabajar?
-"La máquina de ser feliz" Estuve dos semanas trabajando y en la siguiente sesión se lo lleve. Pidió enseguida que lo ponga, subimos el volumen al mango como siempre y cuando en los primeros compases empezó a levantar las manos como dirigiendo una orquesta ya fue una señal de que le gustaba. El tema tenía casi todo lo que se conoce: los diálogos de [la película de Kubrick] 2001, el nocturno de Chopin, etc. A él le gustó mucho y ahí entendí que iba por el camino correcto.

-¿Cuál fue el approach para definir la estética sonora de un disco tan variado en sus fuentes y que hubo casi que reconstruir?
-Cuando él me dio luz verde para seguir luego de escuchar “La máquina de ser feliz", lo que me propuse fue ordenar hasta que apareciera la belleza de su música de la manera más clara posible. La delicadeza del sonido con las capas de Instrumentos que se escuchan en sus discos más trascendentes. También sentía que este disco debía representar una nueva etapa. Ahora, ¿Qué hice? Me puse a escucharla discografía entera, todas las noches un disco diferente y en un cuaderno anotaba comportamientos típicos de García trabajos vocales, reforzar con un piano tal cosa, paneos, efectos, etc. etc, Empecé a priorizar todas esas cosas que se reconocen como su estilo inconfundible y el primer intento con “La máquina de ser feliz" busco reivindicar la sonoridad del Charly clásico. Cabe aclarar que siempre fue el quien decidía que le gustaba y que no, por donde ir y por donde ni acercarse.

-De todos modos, vos grabaste todas las baterías y también cosas extras para las canciones...
-Si el segundo tema que trabajamos fue “Rivalidad” donde grabamos los bongos con Fernando acordándome de ‘Buscando un símbolo de paz‘, eso fue completamente consciente de mi parte. Tales detalles salían de mis anotaciones mientras recorría los discos de Charly, y él dijo que le gustaron los bongos porque lo usaban los Beatles en "Help!”. Muchísimo alrededor de Charly tiene un origen y una razón de ser en los Beatles.

-Es interesante el bajo en ese tema, toca una línea extraña, no es solamente parte de la base rítmica.
-Todos los bajos los toca Charly y uno de los comportamientos a los que les preste mucha atención en sus discos es lo que hace con el bajo. Más allá de quién sea el bajista, se nota que las líneas melódicas son a lo Charly. Me encontraba por ejemplo que en el mejor momento de la canción el bajo deja de tocar por 8 compases, y luego retoma y toca solamente una nota, maravilloso. Y en Random hace mucho hincapié en eso. El bajo de “Rivalidad” creo que esta armado de dos tornas diferentes y te das cuenta que cuando suena o deja de tocar tiene un sentido muy claro, por eso se respetó a rajatabla. Los bajos los grababa el por línea directo al iPad y yo en mi estudio los re amplifiqué con una caja directa y los pase por un Ampeg y un Sans Amp, para que así terminara sonando gigante como la guitarra solista de “La máquina de ser feliz”, que esta reamplificada con un equipo Vox, un sonido Casi folk, no daba para saturarla mucho.

-El aliento a The Who en “Believe” es muy palpable.
-Lo único que me mostro a modo de referencia en todo el disco fue algo de The Who por el trabajo de los teclados. “Quiero ese sonido", me dijo mostrándome una canción. Llegue a casa e hice eso mismo, lo pase por un tremolo de un equipo de guitarra, lo sature, lo busque bien a tempo, le pase un filtro dinámico y quedo el mismo tipo de efecto de teclado que se escucha al final de “Believe". Este tema además es prácticamente la grabación de un ensayo, tiene muy pocos overdubs y se nota la crudeza. Las voces líderes de Charly, las de Rosario, la guitarra de Kiuge y la batería de Toño esta todo grabado en el momento. Luego el grabo el bajo, hizo coros y metió algún teclado. Pero me pareció un tema interesante, como quiebre dentro de tanta armonía y prolijidad. Es algo mas saynomoreano con citas a los sesentas.

-En algún punto también fuiste el productor del disco, además de mezclarlo casi por completo y de haber grabado varias cosas.
-Hice un poco de productor pero no tanto artístico porque yo no sugería arreglos, acordes, ni siquiera una armonía, eso lo hace todo el. Es un tipo que va sobregrabando voces y no pifia una sola nota, luego lo Juntas todo y tenes el bloque armado perfecto sin un solo error armónico. De alguna manera fui el productor del sonido del disco un poco lo que hizo durante tantos discos Joe Blaney, con quien trabaje en New York un tiempo atrás mezclando “Cantando con amigos”, un gran álbum de Palito. Finalmente Joe mezclo “La máquina de ser feliz" porque todos queríamos escuchar su pincelada. A la hora del mastering se optó por Ted Jensen. Que también masterizo “Clics modernos”. Lo sugirió Joe, ambos están en Nueva York y Blaney podía estar ahí por cualquier cosa ya que son viejos amigos.

-¿En qué estado le llegó “Lluvia”?
 -“LIuvia" ya tenía un par de años pero fue un tema que rearmamos porque no se encontró ninguna pista de las maquetas. Lo Único que quedó fue la mezcla estéreo y tuvimos que volver a hacerlo. Cuando reviso el material que Charly había grabado en Abasto Monsterland descubro unos pianos hermosos. Entonces los puse al frente. Las voces estaban grabadas en Cathedral y tenían una energía tremenda algo mágico sucedía en aquellas sesiones y no necesite más nada de la voz de Charly para "Lluvia". En cuanto a las voces de Rosario Ortega, ella grabo todo en mi estudio en dos sesiones, a excepción de su parte en “Believe” que también fue hecha en Cathedral. Lo de Rosario fue lo único que se grabó en mi estudio, ella realmente hizo un trabajo vocal magnifico en todo el álbum. Hay un como un delay en la voz de Charly en “Lluvia” que le da un ambiente muy especial.


-¿Qué efecto es exactamente?
-Es un delay que ya estaba originalmente en el Garage Band y fue lo primero que me gustó. Entonces cuando lo mezclé usé un Roland Space Echo, al igual que todos los delays del disco. No son delays insertados sino que fueron grabados en una pista, eso te permite doblarlos, panearlos, etc. Me acuerdo que cuando estaba armando los puentes de ese tema me encontré con una torna 2 que estaba igual de perfecta que la 1, una hermosura. Entonces abrí las voces, 50 para cada lado [del estéreo] y fijate que esa parte son dos voces lideres pero abiertas con lo cual le da un giro muy lindo a la canción. Y lo demás son voces al centro con las armonías que van apareciendo, muy típico de él. “Pone una voz al centro y las armonías anda abriéndolas", me decía, y ahí me acorde de “Reloj de plastilina” “De mi" y otras tantas canciones que tienen ese mismo trabajo juro que nunca me pasó estar mezclando al borde de la emoción como me ocurrió con “Lluvia”.

-Y espero que los fans de García te agradezcan esa pandereta extraordinaria en el canal derecho.
-Es un loop que hizo Fernando [Samalea] toco dos compases y lo fuimos loopeando Justamente con la idea de que sea evidente que es un loop. Es como “Buscando un símbolo de paz”, que arranca [la pandereta] y ya queda hasta el final. También en este tema hay un canto de él que corta a ‘Singin In the Rain’ que también tiene que ver con Kubrick porque es to que cantaba Malcom McDoweIl en La naranja mecánica. Para aquella cita me dijo “O la escondes bien abajo y se sugiere o la destacas", y yo elegí lo primero y le encanto. Pero mira si será abierto García que te da dos opciones totalmente opuestas y también me sugirió los paneos, algo que ya se escucha en sus grabaciones desde Sui Generis. Me dijo que lo hiciera 100 y 100 en "No tiene que hacer bien, no tiene que hacer mal" en “La  máquina de ser feliz" directamente dicho por él. Algo que también escuchas por ejemplo en “Ahora él te ofrece una manzana ahora le insiste de probar” en “Cinema verite".

-“Amigos de Dios" tiene un poco de "I'm Losing You" de Lennon.
-Él es muy fan de Lennon pero igualmente hay que aclarar que hay muchísimas canciones donde podes encontrar ese típico cliché armónico con una nota variando cromáticamente sobre la tónica de un acorde menor, “Stairway to Heaven” o “Somethtng”, si queres. Esta es otra de las canciones que se perdió todo porque se rompió el iPad en donde estaba, solo quedo el estéreo y hubo que rehacerla desde cero. Yo ya pensaba que el disco iba a quedar con nueve canciones. "No está mal", me decía a mí mismo, “yendo de la cama al living” tiene ocho “Clics modernos” tiene nueve, bueno no está mal. Pero pensaba que se estaba perdiendo algo lindo. Y un día me llama Mecha [la mujer de García] para ver si yo podía ir a Coronel Díaz y me fui con el kit portátil de grabación, notebook, Nuendo portable, un pre valvular y un micrófono muy bueno. En unas horas hicimos la canción completa y al final se puso a joder con frases y salió lo de Tinelli, que fue una ocurrencia espontánea. Esa noche hicimos el bajo, la guitarra, todas las voces y los frentes. La batería ya estaba grabada meses antes por Fernando. El final del clavicordio ya to tenia grabado y lo sacamos de la maqueta estéreo Junto con las voces que saco de la TV por eso toda esa parte final suena como en otro plano y al fin se sumó la décima canción al disco.

-¿El piano eléctrico de "Kubrick" de dónde es?
-Es corno un Rhodes y está grabado de una librería del Garage Band, muy similar a un Nord. Lo que hice fue agarrar un solo canal, pasarlo por un amplificador, saturarlo un poquito a lo Billy Preston para que suene mas “Get Back”. Todo consultado con Charly, pero lo hice así y quedó reamplificado para ganarle un poco más de sonido real.

-¿La batería de “Spector” es Samalea en Los Pájaros?
-Exacto, Charly me contó que la compuso cuando fue a ver a McCartney a Córdoba [mayo de 2016]. Arranca con la cita a “Be My Baby” pero luego toma vida propia. El loop de inicio está procesado, con paneo y un poco de distorsión y luego la batería retoma ese loop. Bombo bien grave sugerido por Charly, redo, y una pandereta muy presente. Se buscó ese sonido percusivo bien agresivo que Charly tiene sobre todo en los temas lentos. En general la batería está muy alta y es a gusto, similar a los discos de los 80. Particularmente no me gustan muchas grabaciones actuales que tienen la batería demasiado escondida y un disco de Charly, no puede sonar a Pro Tools modernoso; tiene que sonar a cualquier disco clásico, que no sepas si fue grabado en el 87, en el 93 o en el 2014. En general las baterías de todas las canciones están altas, presentes, los tachos por sobre todo.

-¿La mandolina de “Primavera” fue tocada para la canción o la levantaron de alguna parte?
-Es una mandolina real pero que salió de una librería. Es un loop que dura cuatro compases y está a lo largo de toda la canción, solo que a veces se escucha menos porque está cubierto por otras cosas. Y tiene una sola frenada, en “Ahora que estoy rehabilitado” pero luego retoma. Joe propuso llamar a un mandolinista conocido suyo y yo le dije que la idea de Charly era que sonara a loop a propósito no que sonara humana. Y Joe entendió. La canción se va construyendo alrededor de ese loop, es su columna vertebral, incluso en un momento hay cierta aspereza armónica porque la mandolina no cambia, esta buenísimo eso.

-"Mundo B" en el final cita literalmente a "Pastillas" un tema poco valorado de Kill gil.
-A mí también me hace acordar a “Llorando en el espero" o “Total interferencia”,  esos finales agónicos, largos. Y saqué una idea de la parte final de “Filosofía barata”, lo que hace Lolita Torres en ese tema, aunque no tan lirico. Con Rosario probamos y grabamos unos diez tracks de voces improvisadas. Todo eso lo fui abriendo, le puse una especie de tremolo a lo Floyd y quedo un combo estéreo de voces femeninas que fue agregado al final y que cuando lo escucho Charly le encanto. El piano del principio es también piano acústico pero yo le dije que lo iba a McCartneyzar, usábamos esas palabras en todo, el me decía a veces “Lennonizaine la voz” y yo le ponía un delay cortito. Que hice: le puse un compresor extremo-extremo a lo McCartney. Es el primer piano que se escucha en "Mundo B", el que hace el riff. Similar al de “Hey Bulldog", por ejemplo. Le encanto, y cuando me entere que iba a ser el tema 10, como final del disco me pareció increíble. Es un final de disco bien de García. Y antes de terminar tiene un loop de una voz que esta pasado para atrás, posiblemente sea un dialogo de la película “The Producers”. Ese loop no está a tempo lo que genera tensión, cada vez se va corriendo mas de la armonía, decís “ahora viene el speech en tal golpe" y no, cada vez viene mas corridito y te tensa mas la canción. Abre el disco con voces de 2007 y Chopin y Cierra con ese loop a destiempo. Me gusta cuando se dice que Random es un disco cien por Cien García, me da la sensación de tarea cumplida. No hay covers y Charly toco casi la totalidad de lo que se escucha, a la vieja usanza como en “Parte de la religión” o “Yendo de la cama al living”. Ya que el toque los bajos le cambia el concepto al disco y hay una razón por la que el álbum está lleno de teclados. Si bien Charly no me lo dijo directamente, se sentía en el ambiente que quiso homenajear a sus grandes guitarristas, el Negro García López y María Gabriela. Por eso no hay muchas guitarras en el disco y fíjate que en los créditos todas las palabras están como tachadas menos la dedicatoria a ellos dos.

Entrevista: Roque Di Pietro

Fotos: Nora Lezano (gentileza Sony Music) y gentileza Nelson Pombal.
Fuente: Revista RecorPlay
Transcripción: Hernán para Cinema Verité

viernes, 5 de mayo de 2017

En Julio se inaugura la muestra fotográfica "Los ángeles de Charly" sobre Charly García.


Las fotógrafas Nora Lezano, Andy Cherniavsky e Hilda Lizarazu (menos conocida en este rol) presentarán una serie de fotografías tomadas a Charly García en el Palais de Glace de Buenos Aires (Esquina Posadas y Av. del Libertador). Estas tres miradas serán reunidas por el curador Elio Kapszuk en el mes de Julio.
Nora Lezano ya expuso en su exitosa muestra Fan más de 400 fotografías donde capto la mística propia del rock centrada en la década del 90, además Nora es la responsable de las fotos del nuevo disco de Charly (Random).
Andy Cherniavsky, una de las fotógrafas más importantes del rock argentino, desde finales de los 70 hasta hoy, ha tomado algunas de las imágenes más iconográficas del género. En los 80 fue su década de hiperproductividad.
Hilda Lizarazu paralelamente a su carrera como música (aunque postergada por esta última), también se ha dedicado a la fotografía, trabajando en la década del 80 para la revista Humor, retratando además de a Charly a los músicos más importantes del rock argentino. Algunas de las fotos internas del álbum “Como conseguir chicas” son de Hilda



Hernán para Cinema Verité

sábado, 22 de abril de 2017

Charly García realizó un show privado





Charly García fue contratado para una fiesta privada de cumpleaños el 21/4/17. La participación de García arranco pasada la madrugada.
En el mas absoluto de los secretos el número uno del rock latinoamericano realizó un show impecable centrado en sus clásicos. Acompañado por los mismos músicos que lo secundaron en la presentación de su último disco (Random, en la sala porteña "Caras y Caretas"). En la fiesta también interpreto sus clásicos románticos el cantautor melódico Cesar Banana Pueyrredón.
Según trascendidos García estaba de excelente humor y después del show siguió tocando para algunos pocos en una pieza que le ofició de camarín.

martes, 18 de abril de 2017

Charly García: “Bruno Mars me robó”

"Sacame una foto indignado con Bruno Mars” 
Charly García está convencido de que el hit “Uptown Funk” (N° 1 durante 14 semanas en el Billboard Hot 100 en 2015) Bruno Mars es un plagio de “Fanky” de su disco “Cómo conseguir chicas” de 1989, no solo a nivel musical, sino también en materia estética.
“¿Cómo se llama el que me robó?" -le pregunta a Mecha, su novia-, "¡Me debe dos millones de dólares!”. En referencia al tema.
“Te mandaría el riff (tararea las trompetas), el bajo lo compuso Fernando Lupano”, recuerda. “Él ‘cambió una dirección’, eso también (tararea), o sea, me afanó las dos partes”, reclama. “Además, este tipo me robó la ropa y la casa, porque yo vivía en Greenwich; ¡y hasta los pasos de baile del video! (Vuelve a tararear la línea de bajo). Ahora hay que hacer un mash up al revés”, propone.
Al ver una foto del autor de “Treasure” durante los premios Grammy homenajeando a Prince, Charly pide que le saquen una foto para registrar su cara de indignación. “Yo tengo más talento”, alega orgulloso.


Por Santiago Torres
Ph: Gabriel Feller
Fuente: Billboard Argentina

Segunda parte de la entrevista de Billboard a Charly García "Ahora quiero hacer un disco de rocanrol"


Si no leiste la primera parte leela aquí.

Mientras disfruta lentamente de una caipiroska y un cigarrillo, toma el último número de Billboard y lo hojea atentamente. García disfruta de la lectura. Se ríe de las declaraciones sobre las drogas y el alcohol del reggaetonero Nicky Jam; pregunta quién es la nieta de Lolita Torres (por Ángela) y se detiene en la nota de Depeche Mode para destacar abiertamente: ‘¿Cuánto más oscuro se puede ser? Mirá, ya están con bastón estos tipos’. Al ver la reseña publicada sobre su último trabajo y una foto de sí mismo en blanco y negro, exclama sorprendido: ‘¡Uy, mirá, acá estoy yo!’. ‘¿Black Beatles? ¿Qué es eso?, se enoja por el hit del dúo de raperos Rae Sremmurd que llegó al N° 1 del Billboard Hot 100. ‘¿Dónde está Marilyn Manson?’, reclama decepcionado al ver los charts. Ante la consulta sobre algo nuevo que le haya llamado la atención, responde jocosamente, ‘El Zorrito cuando baila’.
El pensamiento lateral que Charly siempre dominó sigue vigente y a flor de piel. A veces, incluso, los que se consideran más lúcidos no llegan a entender sus clásicas ironías. Se lo nota de buen humor, no para con los chistes, ni de hacer reír a quienes lo rodean. Sobre el éxito del Lollapalooza, la llegada de The Weeknd al país y el título de la nota en Billboard, contraataca: '¡¿El nuevo rey del pop?! ¡Qué manga de mentirosos! Se podrían quedar en Córdoba los del festival [ríe]. Mirá, con lo último que pasó'.

-¿Qué te genera lo que sucedió en Olavarría?
-No me sorprende. El último show así de masivo lo di acá en Puerto Madero, cuando hicimos Demasiado ego [durante la grabación en vivo en el boulevard Rosario Vera Peñaloza, el 27 de febrero de 1999 ante unas 150.000 personas]. Tiene que ver también con lo del Indio eso, eh. Demasiado ego en el rocanrol es peligroso. No tengo nada en contra del Indio, pero me gusta más John Lydon [en alusión a lo que ve en ese momento en la revista]. Lo conocí a este, una vez me lo encontré. Del Indio, pobre. Es jodido que te pase eso. Tengo una anécdota con él. Me llamó a casa hace unos años y me sorprendió porque nunca tuvimos onda. Me preguntó si no había nada serio para mí. Hace poco me volvió a llamar y me tiró la mejor. Me dijo que los argentinos no me merecían. En ese momento, los medios habían dicho cualquier cosa sobre mi internación. Él ahora no la está pasando bien.

-¿Qué le dirías al Indio?
-Que se deje de joder, que la pase bien, que venda la casa esa que tiene y que rocanroleé. Eso es lo que a él le gusta. Le diría que tenga a Skay al lado. A mí me gustaban los Redonditos.

-¿Y vos? Mucha gente te quiere ver en un estadio.
-A este disco me dan ganas de hacer lo más fino en el sentido de la producción del vivo. El otro día estuvo bastante bien. Tocaría acá, por ejemplo (NdR: refiriéndose a la pileta del Hotel Faena) o en el Colón. Quiero que se entienda todo. Yo nunca le di mucha bola a la voz, y el otro día sí lo hice (NdR: por su presentaciòn en Caras y Caretas). Es muy importante la voz, la gente compra los discos por eso. Es una cuestión 'sine qua non'. Si no escuchás la voz, la música no te dice nada. Ahora quiero hacer un disco de rocanrol. No sé si algo tan sencillo como 1, 2, 3 va. En realidad, digamos mitad rocanrol y mitad, no sé, ponele tecno o algo así. Algo como Modern clics. Hacer sonar las máquinas. Meterme en un cuarto con Blaney y hacer cosas raras y nuevas.

-¿Qué te parece que está pasando con la música de hoy? Hay muchas más facilidades para grabar y tocar.
-Me parece que falta algo. Tocar mejor los instrumentos. Ahora es todo una bola de luces y no veo música. ¿Qué te puedo decir? Corazón falta, y eso no se enseña en ningún lado.

-¿Notás que los teclados y las programaciones han ganado mucho terreno por sobre las guitarras en los últimos años?
-Puede ser. Mirá, si tocás el piano bien, suena bien. ¿Qué más te puedo decir? Siempre va a haber ideas para todos los instrumentos. Pero está bueno también que los teclados avancen. A mí, Génesis me encanta, por ejemplo, y hay gente que dice que es viejo y que esto y lo otro. ¡Prince también! Quiero decirte que cualquier instrumento es instrumento y no creo que la guitarra sea el único del rock. Yo fui profesor de piano a los 11 años. De eso soy maestro, no por hacerme el canchero, pero te toco una de Chopin. Toco en serio. De los demás, vemos.

El creador de La hija de la lágrima pierde la noción del tiempo cuando está frente a un instrumento. 'Pasame el iPad', le pide a Tato, su asistente. 'En casa tenemos 11. Un día abrió uno para ver qué había adentro' , agrega Mecha. Cuando toma la tablet, abre inmediatamente el sampler de Garage Band y entona 'Oh, oh, oh, la vida me engañó', para luego alterar la tonalidad con el vocoder.

-¿A quién escuchás a la hora de recibir consejos?
-¡A Mick Jagger! (risa). Y a Keith Richards, que es un poco más simpático. No sé si escuchaste cuando dijo “¡El fabuloso Charly García!” Fa-bu-lo-so (Ndr: sucedió durante las presentaciones de los Rolling Stones en La Plata en 2016). El otro día leía una revista que tenía una nota a Dylan. El reportaje era muy gracioso y hablaba de su último disco (Triplícate). El álbum está bueno y el giro que toma el tipo está muy bien. Se puede esperar cualquier cosa de él. ¡Y de mí también!

-¿Además de los Stones, a quién sentás en una mesa con vos si pudieras elegir?
-A los Kinks. Anotá: a los Byrds, y Nash está bien, pero el último disco de Crosby es divino. Bueno, obvio, ¡cómo no me va a gustar George Harrison! En casa se escucha mucho Todd Rundgren o Simón & Garfunkel. Me encanta James Taylor, que viene ahora. Me gustaría tocar de nuevo con él. Haría la música de la película de algún pianista como Elton John en algún momento. De la Argentina me gustaba tocar con Gustavo, a quien yo quería mucho. También invitamos a Pomelo (carcajadas).

-Ahora que compusiste la máquina, ¿Sos feliz?
-¿La máquina fue lo que más te pegó?

-Sí, y Amigos de Dios.
-La Máquina de Hacer Pájaros, decía yo. Esa banda sí que era grosa, no como las cosas que hay ahora.

-¿Qué querías expresar con las canciones de Random?
-Las desgracias que pasan en el mundo. De las guerras y las cosas que no están bien y que hace mal Dios, si es que existe. Habría que preguntarle eso a Palito. Él es un gran amigo y me dio una mano cuando más lo necesitaba. Y eso que no éramos cercanos. Vino ahí, apareció, y esas son las cosas importantes que pasan al final. Palito me sacó de la clínica. ¿Vos sabés lo que es estar encerrado por tu propia familia? Eso está también en el disco. Hablo y canto sobre eso. ¿Que te encierre tu mamá? Dejate de joder. Y que te saquen la plata, peor.


Por: Santiago Torres
Foto: Nora Lezano
Fuente: Billboard Argentina
Edición: Hernán para Cinema Veritè

jueves, 13 de abril de 2017

Random: El azar según Charly García, adelanto entrevista Billboard


Adelanto de la nota de tapa de abril. El ícono de nuestra cultura rock eligió a Billboard para romper el silencio después de la publicación de 'Random' –su primer álbum en siete años–, y aprovecha para hablar de todo y de todos. A los 65 años, Charly García conserva su vigencia artística y la mirada crítica que atravesó toda su carrera. “Ahora es todo una bola de luces y no veo música. ¿Qué te puedo decir? Corazón falta, y eso no se enseña en ningún lado.”
Dos horas antes de esta entrevista, llegó la última confirmación. Con él, se sabe, es imposible planificar cómo ocurrirán las cosas. El encuentro finalmente se concreta cerca de las 21 en su segunda casa, el hotel Faena de Puerto Madero, donde acostumbra ir a tomar algo con su novia, Mecha Iñigo. A veces, cuando tiene ganas, toca el piano para los testigos ocasionales, como esa misma noche. Ahí se siente cómodo y nadie lo molesta. Más tarde, se encontrará también con el reconocido fotógrafo Bob Gruen. “Hace un rato hablé con Yoko Ono. Es una genia. Estuvo con John y se la bancó. Le dije que cuando le pregunten por la separación de los Beatles, diga que también separó a Sui Generis. Tengo una conexión especial con ella”, dice.

Fueron meses de gestión en donde, de repente, y para celebración de todos, su nuevo álbum, Random, salió a la luz. “Hice este disco porque básicamente me gusta mucho la música. Quería hacer algo nuevo y romperles el orto a todos”, desafía. Es el primero en siete años, y la música se entregó a las plataformas de streaming. Él mismo compra sus propios tracks en iTunes. De hecho, es la primera vez que un disco suyo se escucha más en medios digitales como Spotify o YouTube que por la radio u otros canales y soportes tradicionales. Ese efecto se sintió durante la presentación sorpresa que realizó en la sala Caras y Caretas, donde sus fans corearon cada una de las letras de estas diez canciones que en ese momento tenían menos de una semana de vida. La convocatoria también se modernizó y surgió a través de Facebook, generando una viralización rapidísima. Son épocas de cambio, y el ex Serú Girán lo tiene más que claro. “Me encanta escuchar Random. Así, de manera aleatoria, como determine la maquinita”, confiesa con guiño a su más reciente obra.

¿Cómo elegiste los sonidos de Random? Es un disco muy prolijo.
- Le pedí a [Joe] Blaney que el iPad sonara más brillante y mejor. Básicamente, que le subiera el nivel. Me contestó entonces que lo pusiera en un ascensor. ¡Y eso hice! [risas]. Desde que lo conocí, todos quieren grabar con él. Me acuerdo de que estaba grabando a los Clash y que el baterista era una bestia. Estaba Laurie Anderson, también. Yo vivía en ese momento en el Greenwich Village [Nueva York], y nos cruzamos en el estudio Electric Lady. Pegamos onda al toque. Cuando grabamos Pecado mortal nos dimos cuenta de que era eso. Después grabamos otro tema, luego vino otro, y cuando llegamos a Ojos de videotape nos miramos y nos dimos cuenta de que había pasado algo importante. Para mí es el mejor. Bah, los dos somos los mejores, la combinación nuestra…

Sorprendiste a todos con una convocatoria fugaz para el show de Caras y Caretas. ¿Cómo te sentiste?
- ¡Me sentí bien! Estaba contento y muy bien acompañado. El lugar sonaba bárbaro. Yo quería que sonara bien, y fue así. El otro día canté desde el corazón y también con espontaneidad. Mejor incluso que en los ensayos. Todo el mundo me tira muy buena onda con este disco. Fue algo nuevo, tocar así, gratis… ¡Para el Zorro [Fabián Von Quintiero] eso sí que es nuevo! Digo: ¡tocar gratis! [risas]. Me pareció, con un poco de picardía, que tuvo que ver con lo del Indio Solari. Lo que hicimos nosotros fue casi como lo opuesto a eso. Por eso decidí volver en un lugar chico, con buen sonido y no pretencioso. Me gusta llevar a cabo este tipo de cosas que hace mucho no se realizan.

Por Santiago Torres

miércoles, 12 de abril de 2017

Charly García en Revista Billboard de Abril, el primer reportaje en años


Charly García eligió a Billboard Argentina para romper el silencio después de la publicación de 'Random' –su primer álbum en siete años–. “Ahora es todo una bola de luces y no veo música. ¿Qué te puedo decir? Corazón falta, y eso no se enseña en ningún lado”.
Además, Chuck Berry, Indio Solari, El Bordo Oficial, CNCO, Lollapalooza Argentina, David Byrne, The Clash, Miss Bolivia, Tony Levin Official Page, Lyor Cohen (director de YouTube), Sofia Reyes, Salta La Banca y más. Conseguila en tu kiosco.
Hernán para Cinema Verité

sábado, 1 de abril de 2017

Charly García toco junto a Perry Farrell de Jane's Addiction y Simon Le Bon de Duran Duran.

Ayer a la noche en el Library Longe Bar del hotel Faena, el creador del Lollapalooza, Perry Farrel, festejó su cumpleaños número 58 con varios invitados. El rocker y empresario compartió  un pequeño show de Simon Le Bon de Duran Duran junto a Charly García en el piano durante la cena que organizó para celebrar. Se pudo ver al improvisado trío interpretando`Ticket to Ride' el clásico de The Beatles. Un rato antes García había interpretando junto a la banda Flowertrip de Florencia Otero y German Tripel (ex mambrú), Tu Amor el clásico de su disco Tango 4.  Ver videos Abajo.

Le Bon, García y Farrell



Hernán para Cinema Veritè

viernes, 31 de marzo de 2017

Charly García, “estoy al mango y mi cerebro anda perfecto”


En su emisión del miércoles, el programa televisivo “Bendita” contó con varias comunicaciones telefónicas de famosos. Las mismas tenían como motivo los saludos a Beto Casella, su conductor, por su cumpleaños.  Uno de los llamados fue nada más y nada menos que del máximo Rock Star argentino; Charly García. Últimamente el músico no da entrevistas ni aparece en los medios, así que aunque breve, la charla no quita la importancia que tiene para los fanáticos de su obra.
Durante la conversación, hicieron referencia a un encuentro pasado donde ambos habían cantado a dúo “Cuando ya me empiece a quedar solo” de Sui Generis, y así fue que Charly le interpretó al instante acompañado de un teclado unas estrofas de la misma canción, a la que unió enseguida con el “Feliz cumpleaños”.
Emotivamente le dijo al homenajeado que la amistad entre ambos “va a seguir siempre” y hasta bromearon sobre hacer un disco juntos, Beto le comentó que tenía una cumbia para hacerle escuchar. La respuesta rápida e irónica no se hizo esperar, “¿Una cumbia? ¿Qué es eso?” le dijo, “me dicen que estas componiendo un montón”  siguió Casella, “si, estoy al mango, mi cerebro anda perfecto” fue la contestación.
Ya sobre el final, y con los agradecimientos correspondientes, el dueño del programa le pidió al ídolo que se cuide ya que “necesitamos muchas más canciones” suyas, y evidenciando su lucidez respondió que “si, cumbias sobretodo”.

En el cierre de la conversación, Beto para despedirse cantó el principio de “Cinema Verite”, y García se acopló cambiando parte de la letra en un giro cómico, quedando  “Y yo puedo observar tranquilo a los cumbieros que bailan”. Mira el video de la conversación aquí abajo:


Hernán para Cinema Veritè

jueves, 30 de marzo de 2017

Colegas músicos opinan que les pareció Random el último disco de Charly García

Esto es lo que dijeron los colegas de Charly García cuando se les preguntó por el último disco del astro, Random (ordenados alfabéticamente):


Andrés Calamaro: Aunque Charly no tiene el argumento vocal que tenía en Seru Giran y antes, aunque tampoco tenga los dedos para tocar destacados pianos, el disco es un buen disco. Creo que este es el disco que tenía que hacer. Debía un disco así, con buenos coros, armonías y encanto. No escucho un disco tantas veces seguidas desde no sé cuándo.

David Lebon: Me gustó porque cantó suave, hizo cosas lindas, tranquis. Esta bueno y estoy re orgulloso de él.

Fabián Von Quintiero: Es un disco tranquilo, parecido a Parte de la religión.

Fito Páez: Es una obra salvaje y refinada como un cuadro de Pollock o Basquiat. Surgida de un espíritu caótico, en llamas.

Guillespi: Canciones que exploran sonoridades nuevas. Su voz ahora convive con la de Rosario Ortega y sus letras nos siguen hablando de lo que les pasa a todos. Cuando se esperaba un material caótico, Charly vuelve a sorprender con un disco prolijo y bien tocado.

León Gieco: Escuche "La máquina de ser feliz”. Es una canción hermosa, de esas inconfundibles de Charly.

Lito Vitale: Me gustó, tiene canciones que me gustan, y algunas hasta me emocionan. Me parece que tiene aciertos, cosas que muestran esa cosa sensible de artista que el tipo tiene.

Nito Mestre: ¡Charly querido, me sumo a la alegría de todos!

Palito Ortega: Es hermoso, como siempre sorprende con canciones hermosas.

Raúl Porchetto: está increíble.

Roberto Petinatto: Me parece muy bueno, un gran disco dentro del estilo de él. Un tipo que, si bien ha tenido todo tipo de inconvenientes de salud, sigue produciendo. 

Hernán para Cinema Veritè

jueves, 23 de marzo de 2017

Charly García y el fotógrafo de Lennon juntos en el Faena

Bob Gruen regresó a Buenos Aires después de 4 años para presentar en el Centro Metropolitano de Diseño, la exposición Rock Seen. Bob fue quien en 1974 registró la mítica imagen de John Lennon posando en la terraza de su departamento con la remera sin mangas que llevaba impresa la leyenda “New York City”.

“Buenos Aires es una ciudad hermosa y me gusta que los argentinos respeten la cultura y a los artistas”, dice, y algo de eso vivió esta madrugada cuando se reunió en el Faena Hotel en Puerto Madero con, nada menos, que Charly García.
Se los vio a los dos charlando como si fueran amigos de toda la vida, García además aprovechó para zapar con el grupo “The Nenas” que no podían creer lo que les estaba pasando (ver video). Mas tarde se sumó el fiel escudero de Charly, el Zorro Von Quintiero en teclado cuando ya su “jefe” había pasado a la guitarra.
Recordemos el buen momento que el genio músical está pasando; su recientemente lanzado al mercado disco “Random” es un éxito de ventas  y la semana pasada hizo la presentación del mismo con localidades que se agotaron a la hora de ser anunciado.



Hernán para Cinema Veritè
PH Maxi Vernazza

sábado, 18 de marzo de 2017

Kiuge Hayashida: “Con Charly nunca se sabe. El sólo quiere tocar”


Kiuge Hayashida, el guitarrista de la banda que acompaña a Charly García desde el 2001 (que actualmente se completa con Toño silva, Carlos Gonzales, Fabián Quintiero y Rosario Ortega) tocó por última vez con él hace poco más de un día, y ahora está de regreso en Santiago de Chile donde reside y habló con el periodista Claudio Vergara para un medio local. Cuenta que hoy lo ve mucho mejor tras una etapa difícil. Un proceso que culminó en su último disco y en un show sorpresa del pasado jueves en Argentina al que describió como “groso, emocionante e intenso”.
 “Fue muy reconfortante, porque tuvimos dos semanas súper duras de ensayo. Y esto fue el fruto de un disco que atesoramos con mucho cariño y respeto”, resalta el chileno. “Me invitó y empezamos a grabar la canción que en este nuevo álbum se convertiría en Mundo B. Su idea ahí fue tener algo bien rockero, bien crudo, pero también dejándonos en libertad para que impusiéramos nuestro estilo. Creo que eso se nota al escuchar estos temas. Con los años, él no cambia su método de trabajo: cuando se graba, sólo se hace eso, y a los ensayos sólo llega gente que trabaja con él, ni amigos, ni personas ajenas a su círculo. Es un espacio totalmente privado, sin nadie que pueda entrometerse o hacer un comentario invasivo. Y siento que hoy mi comunicación con él es mucho más rápida, casi telepática. Nos sigue tratando con mucho humor y con mucha gentileza”.
En el proceso de gestación de su último disco, Random, Charly debió operarse de la cadera luego de sufrir una fuerte caída doméstica. Durante el tratamiento, donde también debió enfrentar cuadros de fiebre y deshidratación que lo llevaron varias veces a la clínica, Hayashida lo observó más cansado de lo habitual, intentando recuperar fuerzas que parecían consumidas.
El chileno continua: “Ahora lo veo mucho mejor, pero cuando estaba en pleno tratamiento estaba un poco sedado, no se mostraba tan activo, porque estaba concentrado en su recuperación. Le costaba mucho, no podía caminar con normalidad. Ahora camina un poco más lento, con dificultad, pero al menos lo hace. Se está acomodando a sus exigencias actuales, muy de a poco. Y el hecho de que vuelva a tocar es una señal de que tiene las pilas recargadas, que quiere seguir en esto. Por lo demás, siempre fue flaco, así que con eso no veo que sea distinto”.
Según Kiuge, parte de ese ánimo oscilante estuvo condicionado por la muerte en 2014 de su amigo el guitarrista histórico, Carlos “el Negro” García López, en un accidente automovilístico. “Ahí estaba bastante abatido, fue algo muy duro”.
Ya exorcizado de todos estos problemas y superada la tristeza, Charly finalmente terminó prácticamente solo Random, haciéndose cargo de pianos, teclados, guitarras, loops y programaciones. Finalmente, Kiuge participó de cuatro de los diez temas del disco y “Toño” Silva aportó las baterías de solo uno.
Consultado por la posibilidad de una nueva gira con García Hayashida prefiere relativizar el tema: “Con Charly nunca se sabe. El sólo quiere tocar, por lo que nada en su carrera se puede descartar”.


Hernán para Cinema Veritè

viernes, 17 de marzo de 2017

Super intimo volvió Charly García con un emotivo show

El fuego sagrado de un mito
En su regreso a los escenarios, el músico concretó la primera presentación de Random, su nuevo CD. Pero los 400 fanáticos que llenaron la sala también pudieron disfrutar de sus clásicos, desde “Yendo de la cama al living” hasta “No llores por mí, Argentina”.


Y una noche, Charly García volvió a bajar de los cielos. En una movida sorpresiva, improvisada e inesperada, anunció ayer al mediodía que se presentaría en la sede de la calle Sarmiento de la sala Caras y Caretas. Antes que acudir al Faena o a cualquiera de los aforos en los que juega de residente, el músico eligió una de las principales vitrinas de la música popular y el under porteño. Este show no sólo significó su regreso a los escenarios, donde se lo vio por última vez como invitado del recital que Raúl Porchetto ofreció en el Teatro Coliseo, en septiembre de 2016, sino al Centro de Buenos Aires. Así que en apenas un tris, los 385 asientos con los que cuenta el teatro quedaron en manos de un séquito incondicional de fans al que no le tembló el pulso al momento de pagar los mil pesos que valía el ticket. Incluso la prensa, para poder ingresar, también debía comprar la entrada, por decisión del equipo del artista, quien corrió con la organización del evento en esta ocasión.

“Pan y vino, pan y vino. El que no grita García para qué carajo vino” o “Poropopó, poropopó, ésta es la banda de Say No More”, fueron algunos de los gritos de guerra de los seguidores de Charly, tanto afuera de Caras y Caretas, donde un grupo numeroso de público se apostó para escuchar el recital, como adentro de la sala. Una vez adentro, envuelta en un clima próximo a la celebración de una eucaristía, la audiencia no dejaba de manifestar su alegría por lo que estaba por disfrutar. Al punto de que algunos de los espectadores, entre los que se encontraban músicos locales en cuyos proyectos se percibe la huella del astro, como es el caso de Turf, Banda de turistas o Indios, no daban crédito de lo que estaban por ver. Y si. Luego de algunas recaídas y especulaciones recientes, nadie ponía sus fichas en el pronto regreso del bigote bicolor. Tampoco apostaban a que el recital comenzaría cerca de la hora esperada, a la luz del precedente de retrasos, suspensiones y caóticos conciertos que legó el cantautor en un pasado no tan remoto.

Si bien el show estaba anunciado inicialmente para las 21 hs, García desembarcó en el escenario 45 minutos más tarde. Precedido por una imagen que reproducía el choque del segundo avión en las Torres Gemelas. Una vez que su banda, conformada en esta encarnación por Fabián Von Quintiero (teclados), Rosario Ortega (coros), y sus sempiternos músicos chilenos Kiuge Hayashida (guitarra eléctrica), Toño Silva (batería) y Carlos Gonzázlez (bajo), aparecieron delante del público, el artista los secundó y se ubicó en su teclado. No sin antes recibir una gran ovación, sustanciosa y desbordada de emotividad. Luego de interpretar “La máquina de ser feliz”, primer single de su más reciente álbum, Random, publicado el 24 de febrero pasado, Charly se colgó la guitarra, sin abandonar la silla, para hacer “Ella es tan Kubrick” (acompañada por una imagen que rescató una de las escenas de 2001: Odisea del espacio). Y a éstas les siguieron “Primavera”, “Rivalidad”, “Otro”, “Lluvia”, “Believe”,  “Amigo de Dios”, “Spector” y “Mundo B”.

Hasta este momento, y amparado por una banda de lujo, el músico (quien en la tarde del miércoles había realizado el primer ensayo del show, y antes de subir al escenario reveló que se encontraba nervioso) repasó todo el repertorio de Random. Esto significaba que el de anoche era la primera presentación formal –para no decir oficial– de su nuevo disco. Y vaya que se lo vio, pese a sus 65 años y a las secuelas de sus excesos, como en sus mejores épocas. Al menos emocional y artísticamente. Aparte de recurrir a ese humor al borde siempre de la ironía, con el que aludió a una carta (ficticia) que le mandó Yoko Ono, fue fiel a los arreglos de las canciones y a sí mismo. Lo demostró una vez que terminó de tocar su décimo tercer álbum en solitario, al disparar toda una artillería pesada de clásicos. Si Caras y Caretas ya navegaba en el limbo de lo imposible, con “Yendo de la cama al living”, “Me siento mucho mejor”, “Asesíname”, “No llores por mí, Argentina”, y “Tu vicio”, se prendió fuego. Uno sagrado, y durante poco más de una hora. Así que Charly García, el más emocionante, está de vuelta.

Por Yumber Vera Rojas Para P/12 PH: Sandra Calandrino

La carta que Charly publicó en Facebook a las 17:40

"Queridos Fans:
Harto de las religiones que no unen a la gente, y sospechando el final de este planeta, me aboqué en la fabricación de una maquina que traería felicidad a Charly.
Charly, gente que divide el mundo, con paredes “THE WALLS”
Su símbolo es un pescado. “Lennon era mas famoso que Cristo” y el no estaría ajeno a esto. El sacrificio de este mártir, que dijo “TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR”.
Yoko Ono, me mando una carta… decía “un sueño que soñas solo, es solo un sueño, un sueño que soñamos juntos, puede ser una realidad”
WAR IS OVER"


Lista de temas:

La máquina de ser feliz
Ella es tan Kubrick
La primavera
Rivalidad
Otro
Lluvia
Believe
Los amigos de Dios
Spector
Mundo B
Yendo de la cama al living
Asesíname
Me siento mucho mejor
No llores por mí, Argentina
El aguante

miércoles, 15 de marzo de 2017

Rosario Ortega: “Charly es un genio, de esos que aparecen muy cada tanto”.

Rosario  acaba de cumplir su gran sueño: grabar un álbum junto al genial Charly García. 
Instalada en Palermo Chico, muy cerca de Julieta, su hermana mayor, Rosario encara esta primera parte del año a pura novedad. El lanzamiento de Random, su primer disco de estudio junto a nuestro prócer del rock, el gran Charly.


–¿Cómo fue el proceso de grabación del álbum?
–Diferente. Primero porque nunca fue pensado como tal, sino que se fue armando con base en los encuentros en el estudio, con mucha improvisación y creación sobre la marcha. Charly no es metódico en nada. Es muy difícil, por ejemplo, hacer tandas de voces o de guitarras con él. Quizá está con el piano, se aburre y enseguida agarra los sintetizadores. Es como un niño en eso. Y quizá vos pensabas que esa era la toma de las voces y te quedás ahí parada, cantando sola (risas).

–¿Tuviste que sacarle la imagen de ídolo para trabajar con él?
–No. Pero porque jamás lo vi así. La verdad es que nunca tuve ídolos. A Charly lo respeto muchísimo, lo admiro un montón pero no tengo ese culto o adoración que suelen tenerle muchos. No lo veo como a un Dios indestructible. Sí como a un genio, de esos que aparecen muy cada tanto.

–¿Conociste también su famoso lado B?
–Mmm, quizás alguna vez que se haya perdido en el hotel en una gira, o ciertas locuras sobre el escenario, pero nunca nada grave. Conmigo jamás fue desubicado ni muchísimo menos. Siempre sentí su respeto y se lo re-agradezco. Desde que empecé a trabajar con Charly, lo que más quise fue grabar un disco con él. Me encantaba cantar en vivo pero no dejaba de sentir que eran canciones hechas, que ya habían sido cantadas por otra gente. Soñaba con cantar temas que no se hubieran escuchado nunca. Y se me cumplió. Lo proyecté y ocurrió. Y siempre le estaré agradecida a él por haberme hecho partícipe de algo así.

–¿Te pesa el qué dirán? ¿El “canta con él por ser la hija de Palito”?
–Al principio quizá sí. Pero después entendí que para la mayoría de la gente en las redes, la diversión pasa por tirar frases de ese estilo. Ya estoy inmune a eso. Igual, debo decir que recibo muchos más mensajes positivos que negativos. Si hay algo de incomodidad que siento por estar ahí es sólo por esa culpa general que tenemos a la hora de ocupar un lugar. No sé bien cómo explicarlo, quizá porque es más un mambo mío que otra cosa. De cualquier manera, sé que tengo todas las condiciones para cantar junto a Charly. Y también lo digo con muchísimo respeto a Hilda [Lizarazu] y a todas las cantantes que estuvieron antes con Charly. Pero insisto: no me siento una ladri cantando con él, para nada.

Por: Francisco Ganduglia
Ph: Sebastián Arpesella
Nota Completa: El Planeta Urbano

viernes, 10 de marzo de 2017

Random, un caso de ética musical llevada al extremo

Estaba esperando encontrar una crítica de Random que cuadre en alguna medida  con lo que yo pienso.  Como no soy escritor (ya lo habrán notado) y mucho menos puedo hacer un análisis objetivo sobre cualquier tema que concierna a Charly García, les comparto la que escribió Martín Zariello.
Martín es el autor Marplatense de “No bombardeen Barrio Norte” uno de los últimos libros sobre la obra de Charly García (ademas es el responsable del blog http://ilcorvino.blogspot.com.ar).

Sobre la historia de Random:
Siete si se cuenta la edición oficial de Kill Gil en el 2010. Una década si nos remontamos a la versión filtrada de ese mismo álbum en el 2007. Lo cierto es que desde 1972 nunca este país había pasado tantos años sin acceso a las canciones nuevas de Charly García. Argentina podría dividirse (una vez más) entre los que creen que esto es traumático y los que ni siquiera se enteraron. Viva la rivalidad.
Es imposible extraer el disco del contexto en el que se graba y se edita. Probablemente lo sea con todos los discos, películas y libros que existen, pero Random no es cualquier cosa. García no toca en vivo desde marzo del 2014 (show en el marco del Cosquín Rock). A partir de ahí comenzó una etapa de poco contacto con la prensa y apariciones esporádicas en recitales de amigos (Fito, Lebón, Juanse, Palito). Episodios como la muerte del Negro García López, su operación de cadera y las internaciones de diciembre último confluyeron para instaurar una preocupación real con respecto a su estado de salud.
En este país a los miedos clásicos (la muerte, el desamor, quedarse sin trabajo, no clasificar al Mundial) habría que sumarle el miedo a que se muera Charly García. 
Además la figura de Charly parecía haber perdido cierto terreno en el imaginario del rock argentino. El consenso post-mortem con respecto a las obras de Spinetta y Cerati dejaba a la de Charly, todavía en tránsito, en un lugar incómodo. Además la proliferación de espectáculos retrospectivos (El concierto subacuático, 60X60, La dimensión desconocida, Líneas paralelas) expuso al repertorio a un desgaste puntual, que hizo más evidente la ausencia de creaciones nuevas.
Aunque decir que García no hizo canciones desde el 2009 a esta parte sería un equívoco. Que fuera de un círculo muy específico de "aliados” casi nadie les haya prestado atención es otro tema. La primera fue “Deberías saber por qué”, single del Regreso del 2009, que lo mostraba en un registro algo impersonal para su habitual grado de predominio como autor. La segunda fue tocada en los shows del 2010 pero no apareció nunca más en las listas: “La medicina del amor”. Después hubo covers (“Venus”, de Televisión; “Desolation Row”, de Dylan), cuya mayor virtud tal vez era la elección del tema pero no su ejecución. De hecho “La máquina de ser feliz”, tema estrenado oficialmente el 5 de febrero pasado, ya cuenta casi con un millón de visitas en YouTube (una nimiedad para un artista de moda; un buen número para un músico de la generación de Charly) mientras una versión demo que García cantó del mismo tema dos años atrás en Viudas e Hijas del Rock and Roll (Telefé) hasta hace poco contaba con menos de treinta mil reproducciones. 
En medio de ese clima desfavorable comenzó a circular la versión de que García estaba grabando un disco con canciones nuevas. Esto ya se había dicho ni bien García volvió al ruedo en el 2009 (Palito hablaba de canciones compuestas y grabadas en el estudio de su quinta), pero volvió a cobrar fuerza, a partir del 2013/14. De hecho Samalea contó que le dio el demo a Joe Blaney hace un par de años (Blaney, confundido por el packaging que había armado García, contestó: “¿Qué mierda es esto?”). Los blogs de fans y grupos de Facebook que siguen el derrotero de Charly con el interés que ya no le dedica la prensa especializada (http://elblogdecharlygarcia.blogspot.com.ar ,  https://www.facebook.com/Partedelareligion) publicaron la lista de temas, con leves variaciones en los títulos, un par de veces.
Sin embargo, a excepción de sus allegados más íntimos, nadie sabía muy bien cómo eran los nuevos temas de García. Y si gracias a YouTube se conocían versiones inconclusas y precarias que Charly había mostrado por ahí (tocó “Ella es tan Kubrick” previo a su homenaje a Cerati en la Televisión Pública, durante el 2014 y “Lluvia” en el programa Net de Fox Sports, en 2015), tampoco se sabía cómo iban a sonar en un disco. En su libro de memorias, Fito Páez cuenta un episodio cuya estructura remite a la de ciertas enseñanzas orientales. El 17 de noviembre del 2015 visita a Charly en la clínica, quien se encuentra ahí después de la operación de cadera. Charly invita a Fito a escuchar el disco nuevo y le dice que lo va a grabar en el Hotel Faena y que después liquidaría el asunto en los estudios Criteria (Miami), con Joe Blaney. Una vez terminada la escucha, Fito, entusiasmado, le dice que “hay que grabarlo ya”, refiriéndose al trabajo con los músicos, la mezcla y la producción que habían mencionado un rato antes. “No, ya está hecho” fue la respuesta de Charly.
Para terminar esta combinación de sucesos desafortunados García no tenía contrato con ninguna compañía discográfica, lo que nos lleva a preguntarnos si un tipo como Charly García no se merecería un poco más de lo que tiene, es decir, un trato más digno de parte de quienes se hicieron ricos con su música. Es más, hasta hace poco García ni siquiera tenía un canal VEVO en Youtube o una página oficial en Facebook, datos algo superficiales, es cierto, pero que también hablan de cierta indiferencia de la industria hacia su obra. Por eso algo tan burocrático como su firma con Sony, en los primeros días de este año, para muchos fue similar a la realización de un acto de justicia.

El disco
La impresión general que causa Random, incluso en personas que no son muy fans de Charly, es que sus canciones, independientemente del gusto de cada uno, son verdaderos tesoros para un tiempo signado por la pérdida de los cánones culturales del siglo pasado. Muchos comentarios en YouTube (probablemente alguno de los usuarios jamás haya escuchado a Charly), celebraron la aparición de “La máquina de ser feliz” en “tiempos de Marama o Agapornis”. En ese sentido la celebración del disco como un hecho moral y utilizado para rebajar otras tendencias musicales implica un distanciamiento si es que los fans de Charly no queremos caer en posturas algo anacrónicas. En todo caso Random es un caso de ética musical llevada al extremo. Es Charly García mientras “la Parca empuja” pero haciendo música. Una vez más, claro, pero cuando parecía que de verdad su obra había sido clausurada. El hecho de que se haya hecho cargo de casi todos los instrumentos tampoco puede pasar de largo (lo acompañan Rosario Ortega en coros, Samalea y Toño Silva en batería y Kiuge Hayashida en guitarras). Es el hilo que lo conecta con Yendo de la cama al living, ahora con algunos puntos más en la escala épica. 
El adelanto del disco, “La máquina de ser feliz”, suponía un trabajo quirúrgico de producción. Más allá de las polémicas sobre si el tema era una obra maestra o una mierda (sólo hace falta acceder al archivo para entender que la carrera de Charly siempre generó grandes amores y grandes odios), la disyuntiva que planteaba Random estaba en el equilibrio entre la esencia (camaleónica, intacta) de Charly y la producción de Joe Blaney y Nelson Pombal (al parecer el trabajo de mezcla del primero se acotó a “La máquina…”, quien en ese plano ejerció el rol de soldado de Charly fue Pombal). Es decir, por un lado Kubrick, Chopin, la capacidad única para decir “inocencia artificial” y conmover. Por el otro, el mastering de Ted Jensen, un sonido “apto para todo público” frente a la crudeza intervenida de la era Say No More, cuya huella más significativo en “La máquina…” se encuentra en el procesamiento de la voz de García, algo usual en discos de otros artistas que en este caso resultaba algo ominoso. En un principio.
Habría que rastrear bastante para encontrar el último disco que causó tal expectativa colectiva. Escuchar Random se asemeja, entonces, a desactivar una bomba pero también a recibir unos últimos e inesperados minutos de adolescencia. Enumerar las canciones, después de tantas reseñas atinadas, sería algo redundante. Sólo decir que “Mundo B” es un tema que pudo haber entrado en Kill Gil (lo tocaba en el 2005) y que “La primavera”, con otra letra e instrumentación, era conocida en algunos audios piratas como “El hombre de atrás”. Tal vez la clave se encuentre en que ese conflicto entre esencia y producción, salvo algunas excepciones, está resuelto de una manera efectiva y por momentos conmovedora. Incluso Random es un disco con la impronta típica de su autor (melancolía, oscuridad) pero cuenta con una frescura que permite que las canciones se deslicen por una cinta imaginaria. El tiempo, verdadero aliado de Charly García, ahora naturalizó y le otorgó cierta belleza  a esos climas enrarecidos que tanto molestaban en 1996 (voces que dicen algo que no se entiende, disonancia, en fin, “caos”).
La era post Palito generó una duda que es parte del mito de origen del rock: la sospecha de que el artista (McCartney, Dylan) había sido ¡cambiado! por otro. “¿Quién es la persona que está ocupando el lugar de Charly García?” se preguntó Fabián Casas en un texto con un título elocuente: “La venganza de Palito”. Random es la verificación de una vigencia insoportable.
Por último sólo quería acotar que es simplemente gratificante y glorioso escuchar en febrero de 2017 a García quejándose de la gramática de los celulares en “La Primavera”, interviniendo la lírica de una canción de amor en “Spector” con el verso “Yo te mostraré el camino entre la cana y los demás”, puteando en ese hallazgo sintético llamado “Otro”, sampleando sus quejidos en el minuto 1:47 de “Rivalidad”, mandando que “toda esta mierda sucedió el día que Tinelli nació” en “Los amigos de Dios” y que “los muertos están de moda” en el “Mundo B”, dándose el gusto de adecuar “Full Metal Jacket” a la métrica de una canción rock-pop, jugando a ser un Beatle, mostrándole a las nuevas generaciones cómo se hace un fade-out, hallando por enésima vez el estribillo ecuménico (“cambiarme, baby, cambiarme baby” de la ya mencionada “Rivalidad”)), haciendo el mundo mejor con su entrañable colchón de teclados , desconociendo por completo la corrección política y las modas, citando melodías propias y ajenas hasta comprender que Random no era cualquiera cosa sino justamente eso: un paisaje sonoro aleatorio, donde caben Phil Spector y Frédéric Chopin, Sui Generis y Cómo conseguir chicas, el constant concept y Erik Satie. Un lugar donde Charly García siempre estará vivo.

Por Martín Zariello

El “objeto” Random
Voy a agregar algo en lo que Martín no se explaya y es en el arte de tapa.
Realizado por García, es un collage expresionista, bien conocido por los que lo seguimos y que se puede apreciar al máximo en su libro “Líneas Paralelas”. En este caso hay una figura femenina pintada sobre la foto de la cocina que sería la de su departamento de Coronel Díaz. Detrás hay  un caos gráfico.
Además incluye en el dorso un gran pez pentecostal calado cuyo centro es el ojo de Charly que nos mira desde el sobre interno. Otro punto interesante en el arte interno del disco es que toda la tipografía esta tachada, incluidas las letras de las canciones y los agradecimientos (exepto las dedicatorias a Maria Epumer y a el Negro López), posiblemente sea un homenaje a David Bowie que uso el mismo recurso en su disco Heathen.



Hernán para Cinema Veritè