jueves, 22 de junio de 2017

El Papa Francisco le envió a Charly García un gran cariño y un abrazo grande al recibir Random, su último disco.


Fabián, el “Zorrito Von” Quintiero disfrutó de un viaje familiar por Italia, con su hermano Cristian, su hijo Dante y su primo “Hoby “de Fino, que tenía como destino principal Calabria, donde nacieron sus padres y, finalizó, en la Santa Sede con un encuentro especial con el Papa Francisco
"Le traje el último disco de Charly García, 'Random', en el que hay una canción llamada ´La Máquina de ser feliz' que menciona al Papa. Como Charly no puede viajar, y yo venía en un viaje a Italia que empezó en la Calabria de mis antepasados, decidí traerlo", relató el músico en diálogo con la agencia Télam.
"Charlamos un poco, le llevé el disco de Charly, dedicado de puño y letra con un mensaje de él, y le dejé otros discos también. Quise entregarle regalos de nuestra cultura de rock argentino. Mandó bendiciones para todos, los agradeció, y cuando le di el de Charly me dijo que le mandara un abrazo grande y, también,  un gran cariño. Fue muy amable", le contó Fabián a Clarín.

Además del vinilo de Random -se lo entregó también en CD-, le dio Alma de Diamante, de Luis Alberto Spinetta y un álbum de Los Ratones Paranoicos. "Se me ocurrió preguntarle si tenía un tocadiscos, y se empezó a reír a carcajadas. Me contestó: 'Creo que hay uno', riéndose mucho. De esa charla surgió la foto que los dos nos estamos riendo", agrega Quintiero.
El encuentro fue posible gracias al compañero de primaria, de banda, y vecino de cuadra del Zorro, el hoy Monseñor Guillermo Karcher,  quien ocupa un lugar en la Oficina de Protocolo del Vaticano, como maestro de ceremonias. "Con 'Guille' tocábamos la guitarra en el grupo del colegio... hacíamos folclore, tango y temas de Sui Generis. Hace mucho que estábamos invitados y recién ahora pudimos venir. Nos consiguió esa primera fila, pero él también ya había hablado con el Papa de que íbamos a ir. Francisco, apenas me vio, me dijo: 'Sé quién sos, sabía que venías'", detalló.

También El Zorrito tuvo con Francisco un breve dialogo futbolero, "gracias por haberle ganado ayer a Banfield y antes a River, pudimos salir campeones", le dijo en referencia a las victorias de San Lorenzo, club del cual el Papa es hincha, y que permitieron Boca sacar una ventaja sobre su rival y coronarse campeón sin jugar. "Estaba desinformado de eso, de la ayuda de San Lorenzo a Boca. 'No sabía nada', me dijo riéndose", completa un emocionado Zorrito, luego de cerrar la charla con un "Misión cumplida".

La dedicatoria de Charly a Francisco dice:
"Querido Peace Maker, está es mi cocina, Random es el viento de la vida. Rezo por ti" en el frente y en la contratapa “mi amor”

Hernán para Cinema Verité

viernes, 16 de junio de 2017

Charly García brindó un espontáneo show de dos horas en el Library Lounge Bar del hotel Faena


Desde de la salida de su último álbum, Random, Charly García solo hizo una presentación oficial a mediados de marzo, fue un show anunciado unas horas antes en el “Caras y Caretas” para poco menos de 400 privilegiados y, con la misma banda de apoyo, brindó otro show en abril pero para un evento privado y aún más exclusivo.
Hace tiempo que  sus actuaciones en vivo son esporádicas y suelen ser en el Libray Lounge Bar del Hotel Faena, donde va a tomar algo y si tiene ganas termina poniéndose a tocar. Allí siempre hay un piano de cola afinado y muchas noches toca alguna House Band. Es asì que nuestro genio generalmente hace cortos sets, que pocas veces pasa de los cinco temas, en este ámbito fue que toco un buen rato un día de abril con “The nenas”, poco después con “Flower Trip” y el mediatizado set con Simon Lebon de Duran Duran y Perry Farrell, mentor del Lollapalooza y líder de la banda Jane's Addiction.


Esta semana, miércoles (casi madrugada de ayer), se sumó a “The Oreos”. El cantante y guitarrista de la banda, Benjamín López Barrios, contó que el miércoles pasado tocando en el Faena, llegó Charly y se les sumó, primero fueron los covers habituales que generalmente hacen y al final un par de temas suyos. “Parece que le gustó porque ayer vino de vuelta, sin avisar, y nos pidió de armar una lista con él, con temas que le gustaban" apuntó.



Charly arrancó la noche tranquilo y tocando solo el piano pasadas las 21, mas tarde se sumó la banda con quien, como se contó anteriormente, habían pactado una lista de temas.
Sonaron  temas clásicos de toda su obra incluido Random y covers de “The Beatles” y “Stewie Wonder” entre otros.  También hubo algunas perlas como una versión de "Should I Stay or Should I Go" de “The Clash” donde Charly toco con la guitarra en la falda haciendo un slide con un encendedor, y una extraña versión del Himno nacional Argentino mezclada con el riff de “Cerca de la revolución”.
"Lo vimos re-buena onda, muy contento y con muchas pilas", contó un miembro de “The Oreos”.  El set duró dos horas con algunos intervalos, se podría decir que Charly dio su tercer show del año.



Hernán para Cinema Veritè

miércoles, 7 de junio de 2017

Charly, Cacho y Palito. Reunión cumbre en la noche porteña.


En la noche madrugada de ayer Charly García fue a cenar con su asistente, y casi familia, Guillermo Vega al mítico restaurante del barrio porteño San Nicolas “Zum Edelweiss”.
Conocido por la gente de Buenos Aires como “un puerto para los náufragos de la noche” supo ser el aguantadero de Omar Chabán y su séquito, el lugar donde Plácido Domingo bailó arriba de una mesa y también donde fue a cenar Charly con María Rosa Yorio después del Adiós a Sui Generis. Ayer aconteció otro hecho para el anecdotario del lugar, García llegó cerca de las 23, cambio un par de veces de mesa hasta ordenar Escalopes al Marsala y al rato fue sorprendido por el ingreso de Cacho Castaña y su mujer, Marina Rosenthal, que venían del homenaje en la entrega de los premios Gardel en el cercano Teatro Gran Rex, que le hicieran al creador de “Café la Humedad”. Fue Marina la que invito a Charly a sumarse a su mesa y enseguida apareció Palito Ortega que venia del mismo evento.
Cenaron y charlaron hasta altas horas de la madrugada y brindaron por los premios Gardel, además Cacho aprovecho para invitar a Charly a su fiesta de cumpleaños número 75 que se hará en el teatro Bar del que el tanguero es dueño este fin de semana. Si bien García se mostró un poco molesto  con el acoso de los fotógrafos a la salida del restaurante fue una velada que todos disfrutaron y que seguramente quedará en el recuerdo.



Hernán para Cinema Verité.

martes, 6 de junio de 2017

Carlos González: "a Charly lo acompañaremos por siempre."

Parte de la entrevista que le hizo la revista "Guitarristas y Bajistas.ar" a Carlos González, el asombroso y genial bajista chileno que todos conocemos por ser el bajista del gran Charly García desde ya hace algunos años, conformando junto al guitarrista Kiuge Hashayida y al baterista Toño Silva una base sólida, en donde Charly despliega su magia. 


-¿Cómo fue que conociste a tus amigos, Kiuge Hashayida y a Toño Silva?
-A Toño lo conocí a fines de los ochenta cuando el tocaba con un grupo y yo con otro, nos encontramos en algún concierto, luego tocamos juntos con una orquesta en eventos comerciales, fiestas y pubs. Posteriormente conocí a Kiuge. Luego en el 2000, ellos dos tocaban juntos en un pub en el barrio Sueca en Santiago y tuvieron dramas con el bajista y me llamaron, tocaban covers de temas de rock y blues.

-Contanos desde tu óptica como conocieron ustedes a Charly García.
-En ese contexto de tocar en la noche, habían abierto un local nuevo grande y los encargados estaban llevando artistas conocidos para darle publicidad y auge. Habían invitado a Willy Iturri con quien nosotros habíamos tocado ya el repertorio de GIT, después a Piero y luego se les ocurrió traer a Charly ya que un amigo que estaba en la organización, Freddy Anrique, había sido cercano a Charly. Lo conoció cuando vivió en Buenos Aires y tengo entendido fue su asistente y amigo. Él viajo a Buenos Aires a convencer a Charly de que viniera a Santiago a tocar y le dijo que tenían unos músicos que lo podrían acompañar que no tendría problema, así finalmente Charly accedió y se fijó un ensayo previo en el mismo local ese. Nosotros empezamos a repasar temas de Charly y mientras los hacíamos, él llegó pero no se presentó, sino que se quedó escuchando lo que hacíamos sin que nosotros lo viéramos para luego aparecer y presentarse. Así lo conocimos, en ese momento me pareció un tipo amable, un poco distraído. "Ustedes se saben mis temas mejor que yo" recuerdo que dijo en un momento pero creo que musicalmente hubo una conexión inmediata. Luego empezamos a conocer más de su carácter y genio. Conocer a Charly Garcia ha sido una aventura maravillosa, un recorrido por sus mundos musicales, una parte importante de nuestra formación como músicos y personas.

-¿En qué discos grabaste con él?
-El primer disco de estudio que grabamos fue Rock n’ Roll Yo, luego vino Kil Gil. En Random participe en alguna maqueta, luego por temas personales no me fue posible viajar por un tiempo así es que en este no grabé. Están también los discos en vivo, El Concierto Subacuático, el 60x60 y el concierto del Teatro Colon que todavía no se publica oficialmente.

-¿Cómo es ser el bajista de Charly García?
-Hacer el bajo en una banda de rock es como ser un puente entre la armonía y el ritmo de la base, en la música de Charly es todo bastante exacto o sea las notas justas, para llegar a tocar las notas justas y no tentarse de jugar de más es necesario disciplina y creo que he ido desarrollando aquello, últimamente estoy muchísimo más consciente de mi papel llegando a sentir así que mi parte es más eficiente y limpia donde se necesita, tocar con Charly siempre ha sido para mí un gran estímulo y como músico me demanda estar alerta y consciente.

-¿Charly te permite hacer arreglos o te da todo listo?
-Generalmente él tiene claro lo que quiere, siempre existe una pauta base que la entrega Charly al mostrarnos los temas. Luego aparece una etapa un poco lúdica como de propuesta y ajuste en que he sentido que puedo interpretar un poco, también hay frases o patrones que aparecen y van quedando aceptadas. Luego Charly es quien define qué es lo que es más adecuado para cada tema. Si Charly escucha algo que tocas que le gusta te lo hace saber para indicar que por ese lado va la cosa, al final siempre define Charly lo que queda.

-¿Cómo viviste el tiempo de su recuperación?
-Como todos, con algo de preocupación por su salud pero siempre consciente de que él tiene gran poder de recuperación.

-¿Qué pasó por tu mente el día del retorno de Charly en Caras y Caretas?
-Fue muy emocionante por todo el tiempo que había pasado entre medio y todas las ganas acumuladas de tocar juntos de nuevo. Es una alegría ver a Charly recuperado y tocando para su público.

-¿Qué hiciste en este tiempo que Charly no tocó?
-Me dediqué a practicar el contrabajo acústico, a tocar con mis dos hijos músicos, Simón que toca el violín corno un barroco y la guitarra eléctrica corno un Jeff Beck y Benjamín que es un batero talentoso y actualizándome en sonido, también estuve desarrollando dos modelos de bajos con características personalizadas para mí, pronto espero empezara usarlos, son instrumentos con gran sonido pero con la intención de que sean más livianos y más portátiles.

-¿Qué sigue en la vida de Carlos González?
-Yo siempre le he dicho a Charly que somos su banda y lo acompañaremos por siempre si él quiere, seguiremos tocando con él mientras él nos requiera y espero que la magia dure muchos años más. Por mi lado pienso seguir con el contrabajo acústico clásico, también estoy implementando una salita de grabaciones que tenía mi viejo y que yo he estado renovando para grabar nuestros temas con Simón y Benja. También arreglar y producir música para otros talentos emergentes y como siempre continuar mi pasión por la Iutheria. Seguir desarrollando instrumentos con modelos propios en nuestro taller de instrumentos.

Por Sergio Resar.
Transcripciòn Hernán para Cinema Verié

lunes, 5 de junio de 2017

Charly García finalizó el rodaje del videoclip de "Lluvia".


Charly García finalizó la semana pasada el rodaje del clip de "Lluvia", segundo corte de su disco Random. La filmación se desarrolló en la localidad bonaerense de Moreno. Además de García, en el video participa Rosario Ortega. Este sería el primero en formato “video clip” desde que se presentara el de la canción del regreso, “Deberías saber por qué” en el 2009.
En las redes sociales aparecieron algunas fotos del backstage y en su cuenta oficial de Facebook “Parte de la religión” se hizo el anuncio oficial.




Hernán para Cinema Veritè

viernes, 2 de junio de 2017

Charly García y Carlos Vives, mucha onda, de la buena.

“Don Francisco Te Invita”  es un programa de entrevistas y variedades a él llegan cada domingo destacadas personalidades del mundo. En este marco; Mario Kreutzberger, mejor conocido como “Don Francisco”, sorprendió al cantante colombiano Carlos Vives. Es que la emisión del domingo pasado que giró en torno a su figura.
Vives fue homenajeado haciendo un recorrido por su vida, su exitosa carrera musical, su pasión por el vallenato, su familia y sus amores. Entre las sorpresas que le prepararon se destacó un cálido mensaje que  Charly García le dedicó especialmente, lo cual emocionó al colombiano.
 “Hola Carlos, estoy acá en mi casa escuchando Superhéroes cantada por ti. Y bueno, gracias por difundirme; y aparte de eso, por tu buen gusto. Espero que algún día hagamos algo juntos”, le dijo el maestro  a Vives. 
Fanático del rock argentino, el 14 de marzo pasado, el interprete publicó un video en Instagram, donde se escuchaba “La máquina de ser feliz” junto a la leyenda: “Gracias Charly por todos estos años de música y de felicidad cada vez que nos enteramos de la noticia de un nuevo disco”.
Tras ver el  video, con una gran sonrisa, Vives dijo: “Me quedé loco con el saludo de Charly. Nunca me imaginé que me fuera a decir eso. Gracias. En 1988 tuve la suerte de conocer a Charly personalmente. Fue a dar un concierto en Bogotá y lo perseguí, como un buen fan que soy, hasta que lo convencí de participar en la telenovela LP Loca Pasión. Allí, encarnaba a un músico. Y junto a Charly canté Yo no quiero volverme tan loco en un capítulo del culebrón”.



Fernando Samalea recuerda ésto último en un pasaje de su reciente  libro “Que es un Long Play” de la siguiente manera:

“Charly recibió una invitación para participar en una telenovela colombiana para público juvenil llamada Loca pasión, que utilizaba la canción "Yo no quiero volverme tan loco” como cortina y normalmente incorporaba cameos de grupos musicales o solistas. La situación se presentó graciosa y García propuso que todos, y no solo él, apareciésemos en pantalla. Sería simple, sin tener que aprender ni una línea de texto. Ocuparíamos una mesa del lobby de nuestro hotel, luciendo gafas oscuras y con temple distante, portando vasos de whisky y cigarrillos humeantes en nuestras manos, premeditadamente temblorosas. Además, García tocaría un poco en el piano del hall y mantendría una charla bastante improvisada junto con los dos protagonistas, Carlos Vives y Marcela Agudelo.
— ¡Charly! ¿Qué haces por Bogotá? Te hacía en Nueva York.
— ¡Qué hacés, hermano! Acá estoy, me vine a tocar con los chicos, vení que te los presento...”


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Hernán para Cinema Veritè

viernes, 12 de mayo de 2017

Random por dentro, Remotamente digital. Entrevista a Nelson Pombal.


En el invierno del 2016 el ingeniero y productor Nelson Pombal se encontró en la inesperada situación de estar grabando, mezclando y hasta casi produciendo el disco con nuevas canciones de Charly García, el primero con esas características desde 2007 (si consideramos el año en que Kill gil se filtró) en la web en su versión más aclamada en lugar de la podada edición oficial). Con pericia profesional y sensibilidad de fan, Pombal le dio forma a un disco cuya existencia, desde el 24 de febrero pasado, se parece bastante a un milagro. Construido mayormente sobre iPads y la aplicación Garage Band, Random no solo presenta diez canciones inéditas de García (algunas de ellas conmovedoras) sino que además —y despistando el carácter frágil y precario de su origen— lo hace con un sonido novedoso pero que al mismo tiempo remite rapsódicamente a diversas etapas del artista. En la entrevista de tapa de esta edición, Nelson Pombal cuenta más o menos todo sobre —como si estuviésemos en los 80— el nuevo long play de Charly García.  

-¿En qué instancia del proyecto le sumaste?
-Me sumo en una instancia en que podríamos decir que había un gran porcentaje del disco grabado. Charly es Una persona que va a un estudio y graba, va a otro lugar y graba, graba en su casa, etc.  Entonces nunca se sabe el momento en que se piensa corno disco más allá de que existan situaciones de grabación constantes.

-¿Las canciones estaban armadas como maquetas?
-Si todas, con lo cual si había maquetas había una idea clara pero en aquel momento no se hablaba de un disco, aunque es probable que ese plan ya estuviese en su cabeza. Hasta que un día él cayo con el orden de las canciones.

-¿Podes ubicar temporalmente cuando arrancaste a escuchar maquetas?
-En mayo del 2016, hace exactamente un año, me llama Fernando Samalea y me dice que Charly quería hacer un disco. Previamente el estuvo grabando mucho en los Estudios Cathedral con Nicolás Ottavanelli y Fernando Caloia y también hubo una sesión en Abasto Monsterland con Álvaro Villagra [Nota: no fue acreditado en el disco], donde más que nada grabo pianos acústicos. También había muchos tracks grabados por él mismo en lo que él denomina “Estudio Móvil SNM” junto a su asistente Tato Vega quien tuvo que ver mucho con este disco. Cuando yo ingreso al proyecto y la cosa se pone cada vez más seria, lo que hice fue recorrer los estudios por donde él fue pasando y levantar todo el material disponible porque al grabar siempre arriba de una maqueta lo que él grabara encajaría perfectamente.

-¿Cómo eran las maquetas, qué tipo de sonido y mezcla tenían?
-Eran como las maquetas de la mayoría de los artistas, con el plus de García - Say No More, muchas capas superpuestas. La forma de las canciones estaban relativamente claras. Y si escuchabas en detalle percibías grandes canciones. El primer día que nos juntamos en el estudio Los Pájaros [cedido gentilmente por Ramón Palito Ortega] trabajamos sobre cuatro o cinco temas. Había cosas que él grabo en el Garage Band de los iPads y también una bajada estéreo. A veces contábamos solamente con esa bajada estéreo [el mixdown] porque en el camino se rompieron varios iPads, son aparatos muy delicados. En ese momento parecía que la idea inicial era un EP que podía estar listo a fin de año con lo cual supongo que no estaba el concepto del disco en la cabeza. Aquel primer día en Los Pájaros fue una sesión muy buena: terminamos como a las 6 de la mañana Charly se fue a las 4 más o menos y luego grabamos con Fernando [Samalea] las baterías de un par de canciones. Le dije a Fernando ‘¿hay más canciones?’. Y me dijo que había más material en Cathedral. Intuí que todo eso daba para más que un EP, digamos un álbum. Esa misma noche, horas antes, le pregunté a Charly si quería que me llevara material a mi estudio para empezar a trabajarlo, limpiarlo, etc. Me dijo que si, fue algo muy positivo y que interprete como una señal de entusiasmo y confianza.

-¿Con qué tema empezaste a trabajar?
-"La máquina de ser feliz" Estuve dos semanas trabajando y en la siguiente sesión se lo lleve. Pidió enseguida que lo ponga, subimos el volumen al mango como siempre y cuando en los primeros compases empezó a levantar las manos como dirigiendo una orquesta ya fue una señal de que le gustaba. El tema tenía casi todo lo que se conoce: los diálogos de [la película de Kubrick] 2001, el nocturno de Chopin, etc. A él le gustó mucho y ahí entendí que iba por el camino correcto.

-¿Cuál fue el approach para definir la estética sonora de un disco tan variado en sus fuentes y que hubo casi que reconstruir?
-Cuando él me dio luz verde para seguir luego de escuchar “La máquina de ser feliz", lo que me propuse fue ordenar hasta que apareciera la belleza de su música de la manera más clara posible. La delicadeza del sonido con las capas de Instrumentos que se escuchan en sus discos más trascendentes. También sentía que este disco debía representar una nueva etapa. Ahora, ¿Qué hice? Me puse a escucharla discografía entera, todas las noches un disco diferente y en un cuaderno anotaba comportamientos típicos de García trabajos vocales, reforzar con un piano tal cosa, paneos, efectos, etc. etc, Empecé a priorizar todas esas cosas que se reconocen como su estilo inconfundible y el primer intento con “La máquina de ser feliz" busco reivindicar la sonoridad del Charly clásico. Cabe aclarar que siempre fue el quien decidía que le gustaba y que no, por donde ir y por donde ni acercarse.

-De todos modos, vos grabaste todas las baterías y también cosas extras para las canciones...
-Si el segundo tema que trabajamos fue “Rivalidad” donde grabamos los bongos con Fernando acordándome de ‘Buscando un símbolo de paz‘, eso fue completamente consciente de mi parte. Tales detalles salían de mis anotaciones mientras recorría los discos de Charly, y él dijo que le gustaron los bongos porque lo usaban los Beatles en "Help!”. Muchísimo alrededor de Charly tiene un origen y una razón de ser en los Beatles.

-Es interesante el bajo en ese tema, toca una línea extraña, no es solamente parte de la base rítmica.
-Todos los bajos los toca Charly y uno de los comportamientos a los que les preste mucha atención en sus discos es lo que hace con el bajo. Más allá de quién sea el bajista, se nota que las líneas melódicas son a lo Charly. Me encontraba por ejemplo que en el mejor momento de la canción el bajo deja de tocar por 8 compases, y luego retoma y toca solamente una nota, maravilloso. Y en Random hace mucho hincapié en eso. El bajo de “Rivalidad” creo que esta armado de dos tornas diferentes y te das cuenta que cuando suena o deja de tocar tiene un sentido muy claro, por eso se respetó a rajatabla. Los bajos los grababa el por línea directo al iPad y yo en mi estudio los re amplifiqué con una caja directa y los pase por un Ampeg y un Sans Amp, para que así terminara sonando gigante como la guitarra solista de “La máquina de ser feliz”, que esta reamplificada con un equipo Vox, un sonido Casi folk, no daba para saturarla mucho.

-El aliento a The Who en “Believe” es muy palpable.
-Lo único que me mostro a modo de referencia en todo el disco fue algo de The Who por el trabajo de los teclados. “Quiero ese sonido", me dijo mostrándome una canción. Llegue a casa e hice eso mismo, lo pase por un tremolo de un equipo de guitarra, lo sature, lo busque bien a tempo, le pase un filtro dinámico y quedo el mismo tipo de efecto de teclado que se escucha al final de “Believe". Este tema además es prácticamente la grabación de un ensayo, tiene muy pocos overdubs y se nota la crudeza. Las voces líderes de Charly, las de Rosario, la guitarra de Kiuge y la batería de Toño esta todo grabado en el momento. Luego el grabo el bajo, hizo coros y metió algún teclado. Pero me pareció un tema interesante, como quiebre dentro de tanta armonía y prolijidad. Es algo mas saynomoreano con citas a los sesentas.

-En algún punto también fuiste el productor del disco, además de mezclarlo casi por completo y de haber grabado varias cosas.
-Hice un poco de productor pero no tanto artístico porque yo no sugería arreglos, acordes, ni siquiera una armonía, eso lo hace todo el. Es un tipo que va sobregrabando voces y no pifia una sola nota, luego lo Juntas todo y tenes el bloque armado perfecto sin un solo error armónico. De alguna manera fui el productor del sonido del disco un poco lo que hizo durante tantos discos Joe Blaney, con quien trabaje en New York un tiempo atrás mezclando “Cantando con amigos”, un gran álbum de Palito. Finalmente Joe mezclo “La máquina de ser feliz" porque todos queríamos escuchar su pincelada. A la hora del mastering se optó por Ted Jensen. Que también masterizo “Clics modernos”. Lo sugirió Joe, ambos están en Nueva York y Blaney podía estar ahí por cualquier cosa ya que son viejos amigos.

-¿En qué estado le llegó “Lluvia”?
 -“LIuvia" ya tenía un par de años pero fue un tema que rearmamos porque no se encontró ninguna pista de las maquetas. Lo Único que quedó fue la mezcla estéreo y tuvimos que volver a hacerlo. Cuando reviso el material que Charly había grabado en Abasto Monsterland descubro unos pianos hermosos. Entonces los puse al frente. Las voces estaban grabadas en Cathedral y tenían una energía tremenda algo mágico sucedía en aquellas sesiones y no necesite más nada de la voz de Charly para "Lluvia". En cuanto a las voces de Rosario Ortega, ella grabo todo en mi estudio en dos sesiones, a excepción de su parte en “Believe” que también fue hecha en Cathedral. Lo de Rosario fue lo único que se grabó en mi estudio, ella realmente hizo un trabajo vocal magnifico en todo el álbum. Hay un como un delay en la voz de Charly en “Lluvia” que le da un ambiente muy especial.


-¿Qué efecto es exactamente?
-Es un delay que ya estaba originalmente en el Garage Band y fue lo primero que me gustó. Entonces cuando lo mezclé usé un Roland Space Echo, al igual que todos los delays del disco. No son delays insertados sino que fueron grabados en una pista, eso te permite doblarlos, panearlos, etc. Me acuerdo que cuando estaba armando los puentes de ese tema me encontré con una torna 2 que estaba igual de perfecta que la 1, una hermosura. Entonces abrí las voces, 50 para cada lado [del estéreo] y fijate que esa parte son dos voces lideres pero abiertas con lo cual le da un giro muy lindo a la canción. Y lo demás son voces al centro con las armonías que van apareciendo, muy típico de él. “Pone una voz al centro y las armonías anda abriéndolas", me decía, y ahí me acorde de “Reloj de plastilina” “De mi" y otras tantas canciones que tienen ese mismo trabajo juro que nunca me pasó estar mezclando al borde de la emoción como me ocurrió con “Lluvia”.

-Y espero que los fans de García te agradezcan esa pandereta extraordinaria en el canal derecho.
-Es un loop que hizo Fernando [Samalea] toco dos compases y lo fuimos loopeando Justamente con la idea de que sea evidente que es un loop. Es como “Buscando un símbolo de paz”, que arranca [la pandereta] y ya queda hasta el final. También en este tema hay un canto de él que corta a ‘Singin In the Rain’ que también tiene que ver con Kubrick porque es to que cantaba Malcom McDoweIl en La naranja mecánica. Para aquella cita me dijo “O la escondes bien abajo y se sugiere o la destacas", y yo elegí lo primero y le encanto. Pero mira si será abierto García que te da dos opciones totalmente opuestas y también me sugirió los paneos, algo que ya se escucha en sus grabaciones desde Sui Generis. Me dijo que lo hiciera 100 y 100 en "No tiene que hacer bien, no tiene que hacer mal" en “La  máquina de ser feliz" directamente dicho por él. Algo que también escuchas por ejemplo en “Ahora él te ofrece una manzana ahora le insiste de probar” en “Cinema verite".

-“Amigos de Dios" tiene un poco de "I'm Losing You" de Lennon.
-Él es muy fan de Lennon pero igualmente hay que aclarar que hay muchísimas canciones donde podes encontrar ese típico cliché armónico con una nota variando cromáticamente sobre la tónica de un acorde menor, “Stairway to Heaven” o “Somethtng”, si queres. Esta es otra de las canciones que se perdió todo porque se rompió el iPad en donde estaba, solo quedo el estéreo y hubo que rehacerla desde cero. Yo ya pensaba que el disco iba a quedar con nueve canciones. "No está mal", me decía a mí mismo, “yendo de la cama al living” tiene ocho “Clics modernos” tiene nueve, bueno no está mal. Pero pensaba que se estaba perdiendo algo lindo. Y un día me llama Mecha [la mujer de García] para ver si yo podía ir a Coronel Díaz y me fui con el kit portátil de grabación, notebook, Nuendo portable, un pre valvular y un micrófono muy bueno. En unas horas hicimos la canción completa y al final se puso a joder con frases y salió lo de Tinelli, que fue una ocurrencia espontánea. Esa noche hicimos el bajo, la guitarra, todas las voces y los frentes. La batería ya estaba grabada meses antes por Fernando. El final del clavicordio ya to tenia grabado y lo sacamos de la maqueta estéreo Junto con las voces que saco de la TV por eso toda esa parte final suena como en otro plano y al fin se sumó la décima canción al disco.

-¿El piano eléctrico de "Kubrick" de dónde es?
-Es corno un Rhodes y está grabado de una librería del Garage Band, muy similar a un Nord. Lo que hice fue agarrar un solo canal, pasarlo por un amplificador, saturarlo un poquito a lo Billy Preston para que suene mas “Get Back”. Todo consultado con Charly, pero lo hice así y quedó reamplificado para ganarle un poco más de sonido real.

-¿La batería de “Spector” es Samalea en Los Pájaros?
-Exacto, Charly me contó que la compuso cuando fue a ver a McCartney a Córdoba [mayo de 2016]. Arranca con la cita a “Be My Baby” pero luego toma vida propia. El loop de inicio está procesado, con paneo y un poco de distorsión y luego la batería retoma ese loop. Bombo bien grave sugerido por Charly, redo, y una pandereta muy presente. Se buscó ese sonido percusivo bien agresivo que Charly tiene sobre todo en los temas lentos. En general la batería está muy alta y es a gusto, similar a los discos de los 80. Particularmente no me gustan muchas grabaciones actuales que tienen la batería demasiado escondida y un disco de Charly, no puede sonar a Pro Tools modernoso; tiene que sonar a cualquier disco clásico, que no sepas si fue grabado en el 87, en el 93 o en el 2014. En general las baterías de todas las canciones están altas, presentes, los tachos por sobre todo.

-¿La mandolina de “Primavera” fue tocada para la canción o la levantaron de alguna parte?
-Es una mandolina real pero que salió de una librería. Es un loop que dura cuatro compases y está a lo largo de toda la canción, solo que a veces se escucha menos porque está cubierto por otras cosas. Y tiene una sola frenada, en “Ahora que estoy rehabilitado” pero luego retoma. Joe propuso llamar a un mandolinista conocido suyo y yo le dije que la idea de Charly era que sonara a loop a propósito no que sonara humana. Y Joe entendió. La canción se va construyendo alrededor de ese loop, es su columna vertebral, incluso en un momento hay cierta aspereza armónica porque la mandolina no cambia, esta buenísimo eso.

-"Mundo B" en el final cita literalmente a "Pastillas" un tema poco valorado de Kill gil.
-A mí también me hace acordar a “Llorando en el espero" o “Total interferencia”,  esos finales agónicos, largos. Y saqué una idea de la parte final de “Filosofía barata”, lo que hace Lolita Torres en ese tema, aunque no tan lirico. Con Rosario probamos y grabamos unos diez tracks de voces improvisadas. Todo eso lo fui abriendo, le puse una especie de tremolo a lo Floyd y quedo un combo estéreo de voces femeninas que fue agregado al final y que cuando lo escucho Charly le encanto. El piano del principio es también piano acústico pero yo le dije que lo iba a McCartneyzar, usábamos esas palabras en todo, el me decía a veces “Lennonizaine la voz” y yo le ponía un delay cortito. Que hice: le puse un compresor extremo-extremo a lo McCartney. Es el primer piano que se escucha en "Mundo B", el que hace el riff. Similar al de “Hey Bulldog", por ejemplo. Le encanto, y cuando me entere que iba a ser el tema 10, como final del disco me pareció increíble. Es un final de disco bien de García. Y antes de terminar tiene un loop de una voz que esta pasado para atrás, posiblemente sea un dialogo de la película “The Producers”. Ese loop no está a tempo lo que genera tensión, cada vez se va corriendo mas de la armonía, decís “ahora viene el speech en tal golpe" y no, cada vez viene mas corridito y te tensa mas la canción. Abre el disco con voces de 2007 y Chopin y Cierra con ese loop a destiempo. Me gusta cuando se dice que Random es un disco cien por Cien García, me da la sensación de tarea cumplida. No hay covers y Charly toco casi la totalidad de lo que se escucha, a la vieja usanza como en “Parte de la religión” o “Yendo de la cama al living”. Ya que el toque los bajos le cambia el concepto al disco y hay una razón por la que el álbum está lleno de teclados. Si bien Charly no me lo dijo directamente, se sentía en el ambiente que quiso homenajear a sus grandes guitarristas, el Negro García López y María Gabriela. Por eso no hay muchas guitarras en el disco y fíjate que en los créditos todas las palabras están como tachadas menos la dedicatoria a ellos dos.

Entrevista: Roque Di Pietro

Fotos: Nora Lezano (gentileza Sony Music) y gentileza Nelson Pombal.
Fuente: Revista RecorPlay
Transcripción: Hernán para Cinema Verité