viernes, 10 de agosto de 2018

Billy Bond y La Pesada atacan de nuevo con ¿No Te Sobra Una Moneda? de Charly García

En 1974, Billy Bond abandonó la Argentina dejando atrás La Pesada del Rock & Roll, la súper banda que lideró en la convulsionada primera mitad de la década del 70.
Invocando ese espíritu comunitario, 45 años después regresó a un estudio de grabación para registrar “¿No te sobra una moneda?”, una joya semioculta escrita por Charly García en 1978. En su primera versión, publicada aquel año en el álbum Billy Bond & The Jets, la canción fue cantada por el propio Bond, con Serú Girán como banda camuflada dentro de The Jets.


El reencuentro del “Bondo” con Charly, que no se veían desde 1979, se materializó en marzo de este año; aunque ya habían retomado contacto telefónico en la primavera anterior. Al poco tiempo Billy fue invitado por García a subir al escenario para cantar precisamente este tema en su show “La Torre de Tesla”, fue uno de los grandes momentos de Charly en el Gran Rex.
 El anfitrión recibió con honras a quien fuera su primer artífice y ambos se unieron en una potente versión de este clásico “fantasma” de los inicios de Serú Girán (aunque la banda nunca lo grabó, era interpretado frecuentemente en sus presentaciones). La amistad entre Giuliano Canterini, tal fue bautizado Billy en su Italia natal, y “Charlie” se remonta a 1972, cuando Bond lo descubrió a él, que junto a Nito Mestre,  formaban el muy joven dúo llamado Sui Generis, y desde entonces ofició como su productor en toda su primer etapa discográfica.
“Vine unos días a Buenos Aires, me rencontré con Charly, y me dí cuenta que no soy su amigo, soy su hermano. ¿Sabés por qué? Porque me lo dijo él. En el escenario, cuando subí, me dí cuenta de que estábamos recontra conectados. Y él me recordó, siempre lo hace, que cuando en el año ‘72 vino a mostrarme los temas de Sui Generis, yo estaba mudo. Él creía que yo los iba a mandar a la mierda, pero apenas empezó a tocar el último tema, Canción para mi muerte, le dije a Jorge Álvarez: ‘Listo, contratalos’. Y no me equivoqué: fue el grupo que acercó a la clase media al rock. A las chicas que iban al colegio y a sus madres. Sustentaron el gusto de lo que vino, y el negocio. Hasta entonces, el rock era cosa de machos, y estos pibes ampliaron el negocio”, cuenta el Bondo.
Fito Páez, que sumó a la grabación su teclado para agregar cuerdas y un clavinet recordó: "Yo descubrí esa canción a través del disco de Billy Bond & The Jets, y me voló la cabeza. Nunca entendí por qué Charly nunca lo puso en un disco suyo. Es un temón y una radiografía del fan, que se adelanta a los 90. Ese miembro de la tribu, el chiquito perdido entre las pastillas, el alcohol y las cagadas a palos de la policía, que quiere divertirse, pero es consciente de que la está pasando mal, además, Charly es el primer tipo que usó la palabra 'joint' en una canción".
Sobre la idea de volver a los estudios de grabación dice Bond: "después de que Charly me invitó a cantar, como el público me recibió con tanto cariño, Pelo Aprile me propuso grabar esta canción que habíamos cantado juntos, al principio no le encontraba mucho sentido, hasta que se me ocurrió hacerlo para ayudar al Negro Medina, que está enfermito. Y queríamos hacer algo que lo ayude en serio.”
“¿No te sobra una moneda?” fue grabada a fines de mayo en los míticos estudios ION. Además de su lanzamiento en plataformas digitales, en las próximas semanas verá la luz un vinilo de 45 rpm, cuyo lado B es una nueva versión de “Gracias al cielo”, un clásico de La Pesada, que Bond volvió a registrar (junto a otros invitados) para beneficiar con sus regalías a Alejandro Medina, autor del tema. También quedaron registrados los temas, “Para que nos sirven” y "Conscientemente” de futura aparición. "Pensamos en grabar solo dos temas, como adelanto de la reedición de los discos originales de La Pesada; pero cuando vi que era tanta gente, sumamos dos más", contó al respecto Billy.

Ficha de la grabación: 

Grabado en: Estudios Ion
Mezcla: Estudios Happy Together (Billy Bond, Charly García y Sebastián Quirno)
Productor: Billy Bond
Consola: Osvaldo Acedo
Músicos: Billy Bond (voz), Charly García (teclados), Fito Páez (teclados), Hugo Fattoruso (piano), Javier Malosetti (bajo), Dante Spinetta (guitarra stratocaster), Claudio Gabis (guitarra), Juanito Moro (batería), Sergio Dawi (saxo), José Lavallén (guitarra) y Nicolás Daniluk (batería)
Producción General: Pelo Music



Por: Hernán para Cinema Verité.

martes, 31 de julio de 2018

Charly García, segunda noche en Córdoba con su Torre de Tesla.



El artista hizo su segunda y última presentación en Córdoba donde repitió una Plaza de la Música colmada y emocionada con cada uno de sus temas.
Charly lo hizo una vez más y por segunda vez en dos semanas hizo explotar la Plaza de la Música este lunes, recorriendo buena parte de las canciones que conforman su exitosa y prolífica carrera.
Aún sonaban los últimos acordes de Demoliendo Hoteles, cuando Carlos Alberto García Moreno dijo “es todo”, y se levantó de su sillón para bajarse del escenario y no volver ya.
Previo a todo esto, durante más de una hora y media, Charly y su Torre de Tesla (el nombre del espectáculo) no sólo había demolido hoteles, sino también los corazones roqueros de miles de personas de distintas edades que se llegaron a rendirle tributo a un “Dios vivo” de la música.
El repertorio de García alternó canciones extremadamente populares (si vale el término para hablar de la historia de Charly) hasta otros temas que no eran coreados por todos los que estaban presentes en la Plaza.
Estuvo de muy buen humor, interactivo con la gente, animándola a cantar y aplaudir. Si hasta en un momento dijo “ustedes son un gran público”.
Sólo tuvo algún enojo cuando una cámara de las que filmaba el recital (las oficiales y que transmitían las imágenes en la pantalla gigante) cuando se colocó delante de él y debajo del escenario. Le hizo señas de que no la quería ahí y hasta se mandó un “I hate you” (te odio).
Y así fueron pasando desde el arranque de El Aguante, tema con el que había cerrado su mas emotivo show cuando volvió el año pasado a los escenarios en la sala Caras y Caretas, Instituciones, No Soy un Extraño y Cerca de la Revolución, tema que despertó el primer pogo y revoleo de pullóveres entre el público.
La Máquina de Ser Feliz, King Kong (acá dijo que el simio era “cooooordobesss”), Lluvia, otra canción a coro del 100% de las personas que estaban allí, el mágico Rezo por Vos, con una sucesión de imágenes que seguramente escandalizarían al Arzobispado local.
Antes de una pequeña pausa, Charly cantó Fax U, Reloj de Plastilina, Rivalidad, Yendo de la Cama al Living, In the City, Asesiname y Cuchillos.
Pero, el final de esta primera parte llegaría con tres “puñaladas” al corazón de los presentes: No Llores por mí Argentina, Me siento mucho Mejor y Promesas sobre el Bidet. Si no estuvieran advertidos, muchos espectadores pensarían que ahí terminaba todo, pero no, faltaba más.
El cantito. Antes de retomar el final, y mientras el público esperaba, surgió desde un grupo, el cántico que pone los pelos de punta al partido gobernante de Cambiemos. Sí, el “MMLPQTP” empezó a crecer y se hizo bastante masivo en algún momento esperando el retorno de García.
Si a alguien le quedaba alguna duda respecto de si Charly había podido escuchar lo que pasaba, ni bien regresó arrancó con el emotivo Inconsciente Colectivo y hacia el final, con los últimos acordes de piano metió un “Mauricio Macri la puta que te parió”. Ovación total para el artista.
El final fue con No se va a Llamar mi Amor, Anedhonia, Los Dinosaurios, No Importa y lo ya dicho, Demoliendo Hoteles.
Charly García pasó por Córdoba, inoxidable, intacto, es cierto sin la misma voz que en sus mejores épocas, pero con un manejo del escenario, repertorio e instrumentos que hizo valer la pena cada centavo invertido por quienes lo disfrutamos durante las dos jornadas que presentó su Torre de Tesla. Hasta pronto Maestro, nos vemos a tu regreso.

Por José Reyna

Lista de Temas:

1 El Aguante.
2 instituciones.
3 No soy un extraño.
4 Cerca de la Revolución.
5 La máquina de ser Feliz.
6 King Kong.
7 lluvia.
8 Rezo por vos.
9 Fax u.
10 Otro.
11 Reloj de plástilina.
12 Rivalidad.
13 Yendo de la cama al living.
14 In the city.
15 Asesiname.
16 Cuchillos.
17 No llores por mí Argentina.
18 Me siento mucho mejor.
19 Promesas sobre el bidet.
20 inconsciente colectivo.
21 No se va a llamar mi amor.
22 Anhedonia.
23 Los Dinosaurios (final Kashmir)
24 No importa
25 Demoliendo Hoteles.

jueves, 26 de julio de 2018

Charly García no defrauda. Su show en Plaza de la Música: “¡Aguante Córdoba!”


Charly García se reencontró con los cordobeses y no defraudó

Charly cantó mucho y habló poco; lo necesario para despertar más aclamaciones


5 de julio de 2018  • CORDOBA.- La leyenda regresó y no defraudó a las 3200 personas que coparon la Plaza de la Música para escuchar, idolatrar, extrañar a Charly García. Con "La torre de Tesla" convocó a sus seguidores de siempre (más 50 años) y a los de menos de 20 que no pudieron verlo en sus mejores momentos, cuando se convirtió en un dios del rock nacional.
La vuelta a la provincia de Córdoba fue cuatro años después del espectáculo que presentó en el Cosquín y que terminó con una etapa de muchos shows que parece haber retomado este año.
El show mezcló nuevos y clásicos y no decepcionó a nadie. Comenzó con "Instituciones", solo ocho minutos después de las 21: la puntualidad exacta que obligó a muchos a recordar los tiempos en que el horario de su aparición era una incógnita.
En este espectáculo las canciones de Random -"La máquina de ser feliz", "Lluvia", "Otro", "Rivalidad"- fueron coreadas con el mismo entusiasmo que aquellas de siempre, las que todos le piden que no deje de cantar. Así pasaron "Cerca de la revolución", "Rezo por vos", "Reloj de plastilina" y "Yendo de la cama al living".
El público siguió con atención también lo que pasaron las pantallas gigantes en las que se sucedieron desde imágenes de distintas etapas de la vida Charly hasta el atentado a las Torres Gemelas, mezcladas con viejas películas.  Charly cantó mucho y habló poco, lo necesario para despertar más aclamaciones. "King Kong es cordobés", dijo después de ese tema y -casi al final- advirtió: "Lo que dicen los diarios a veces es cierto y, a veces, no". Luego presentó "Cuchillos" y contó que se la hizo a su amiga Mercedes Sosa, pero aclaró que "no lloró".
Interactuó con la gente básicamente con gestos, como un director de orquesta. Solo hubo un corte de cinco minutos en la sucesión de canciones. A su regreso el público no volvió a sentarse; quedaban cinco de los 24 temas que interpretó. Fue toda una fiesta.
Como siempre, lo acompañaron Fabián "Zorrito" Von Quintiero en teclados; Toño Silva en batería, Carlos González en bajo, Kiuge Hayashida en guitarras y Rosario Ortega en voz.
"Rosarito", como la llama Charly, sacó un pañuelo verde en medio del recital y se lo ató a la muñeca para mostrar su apoyo a la legalización del aborto. "¿Qué hacés con esa cosa verde?", le dio pie él, de saco plateado (que reemplazó por el negro de Say no More en la segunda parte) y siempre sentado detrás de su teclado.
Los 90 minutos del show no alcanzaron y, cuando el hombre del oído absoluto se despidió con "Demoliendo hoteles", muchos siguieron coreando sus temas.
Charly se quedará una semana en esta ciudad; llegó el domingo para "adaptarse", probó sonido el martes a la tarde y esperará aquí la segunda presentación, el lunes próximo. Las entradas salen hoy a la venta.
Aunque no faltaron los que se iban comentando que Charly "no es el mismo" y que no canta igual, la noche fue perfecta. Tanto que algunos se fueron derecho a hacer fila para conseguir una entrada y regresar el lunes.

Por: Gabriela Origlia para La Nación

Lista de Temas:

1 instituciones.
2 No soy un extraño.
3 Cerca de la Revolución.
4 La máquina de ser Feliz.
5 King Kong.
6 lluvia.
7 Rezo por vos.
8 Fax u.
9 Otro.
10 Reloj de plástilina.
11 Rivalidad.
12 Yendo de la cama al living.
13 In the city.
14 Asesiname.
15 Cuchillos.
16 No llores por mí Argentina.
17 Me siento mucho mejor.
18 Promesas sobre el bidet.
19 inconsciente colectivo.
20 No se va a llamar mi amor.
21 Anhedonia.
22 Los Dinosaurios.
23 No importa
24 Demoliendo Hoteles.

miércoles, 25 de julio de 2018

Charly García "Yo creo en la utopía, creo en la magia, no soy ningún loco"



-Bueno Charly bienvenido a córdoba y te recibe esta ciudad con entradas agotadas en 10 minutos ¿te enteraste el fenómeno ya, no?
-Sí, yo tenía la intuición, por qué hace un mes hice recitales en Buenos Aires tipo ¿y que tengo para dar?, bueno ensayemos, salió bien e hice sacar algunas cosas que ya me parecían excesivas; como en el camarín, ¿cómo  se llama?

 -¿El catering?
-Sí, suspendí el catering que no sirve para nada. Bueno, me quede; salvo Palazzo; sin managger. Elimine el cátering, los managers y una serie de cosas. Así que estoy bien, estoy contento.

-¿Y así estás mejor, así sin catering, sin manager se trabaja mejor?
-Sí, lo que pasa que para mí tocar no es un trabajo, es una comunión entre el que me viene a ver y yo. Y eso lo hago con mucha consciencia, o sea, no me quedo ahí por la calle boludeando. Voy, ensayo, pruebo cosas nuevas.

-A mí lo que me sorprendió en los últimos shows en Buenos Aires es ver mucha gente joven que quizás te ve por primera vez.
-¿Como se llaman?, los chicos,  jóvenes…

-Los “millenials”.
-¡Y con eso rompí todo! me aseguré público hasta no sé…, duermen en la puerta de casa, chicos muy pobres, con los padres vienen algunos. Yo estuve notando eso, como que los que me hinchaban las bolas entendieron por fin, claro.

-¿Vos pensás que son herencia de los padres eso o es algo que están descubriendo ellos mismos? ¿cómo sentís que es?
-Mirá, algunos vienen al camarín y me cantan un tango por ejemplo. Yo creo que son las dos cosas, los que crecieron con Sui Generis y todo eso y a los chiquitos nuevos que les gusta, no sé, pegue onda como se dice.

-¿Te rejuvenece eso que tu público sea joven también?
-Sí.

-Hay que decir que ahora estás tomando un Baileys, estas contento, estás como rozagante acá en Córdoba.
-¡Bueno, no exageres! (risas). Es que yo soy amigo de Palazzo y cuando me comunicó las buenas nuevas, realmente me parece una cosa qué tiene que ver con Tesla, que era como que regalaba electricidad, el invento la electricidad. El decía que era  utópico, es un tipo que pensaba que iba a hacer una torre para hablar con los marcianos ¡y la hacía! Yo creo en la utopía, creo en la magia no soy ningún loco.

-¿Cómo es el día a día de Charly hoy que haces? ¿Te levantas, estas así como en una furia compositiva o tranquilo la cosa?
-No, estoy tipo Tesla, o sea pienso algo, sueño algo, y al toque lo hago y estoy con una invasión de composición muy fuerte, hago un tema hoy, hago otro mañana. Así, vivo en una burbuja falsa, en una burbuja hecha de inspiración y bueno, tengo sorpresas. Como la de acá en Córdoba.

-La última vez que te encontramos en el aeropuerto dijiste el rock nació mal. ¿Hoy que podes decir del rock? Porque algunos hablan como de una crisis en general del rock, no sé. ¿Qué opinas vos?
-Rock sin crisis no existe. La crisis sería como Edison, porque bueno, Tesla trabajaba para Edison y él fue el que diseñó todas esas cosas pero Edison le robaba las patentes.

-¿Sos de chequearte o de ver el Charly de hace 20 años, hace 30 años?¿O no?
-Mira, yo no tengo celular no tengo nada de eso, no quiero que me llamen. No, a mi lo de las redes no, para lo único que sirven es para sacarte plata de los discos.

- Y que vos estés acá hoy programando el recital del miércoles, más la nueva fecha del 30 ¿es producto de qué?
 -¿Porque está estoy acá? Porque me paga Palazzo [Risas]

-Bueno debe haber una cosa menos terrenal que eso...
-¿Menos terrenal? Y loco, loca, perdón. Siempre tuve problemas con los managers, siempre, y pasando el tiempo mas porque la torta era más grande. 
Y poder comunicarme con la gente, los chicos estos, los padres de los chicos estos y que realmente yo note que lo estoy haciendo con gusto y la gente me demuestra que me creyeron un montón de cosas, ¡Que eran ciertos! Así que no puedo estar mejor.

Por: Silvia Pérez Ruiz
Transcripción: Hernán para Cinema verité

domingo, 22 de julio de 2018

Entrevista a Charly García "No puedo salir de esa burbuja de componer, crear y dibujar todo lo que me llena el alma"

Charly García. Presenta su espectáculo “La Torre de Tesla” este miércoles, a partir de las 21, en la Plaza de la Música. Las entradas se pusieron a la venta el jueves pasado y se agotaron todas las localidades en 15 minutos. En entrevista exclusiva con La Voz del Interior habla de su presente, de los amigos que se fueron y de su futuro.


Es casi medianoche del viernes y el teléfono suena. Del otro lado, y luego de una sesión maratónica de ensayo, la voz cascada es inconfundible: está una de las personalidades más influyentes e importantes de la historia de la Argentina para una entrevista prevista para unas horas antes. “Estamos entusiasmados, hace mucho que no tocamos. Yo estuve con un problema en la pierna y ya estaba podrido de estar en casa. Me viene bárbaro Córdoba”, dice un animado Charly.

-Es la primera vez que traes los temas de Random a Córdoba, ¿Qué podes decir del disco, es tu reencuentro con la canción propiamente dicha?
-Nunca una mala melodía me atrapa, a mí siempre me gustó hacer canciones, quizás no canciones comunes o canciones previsibles. Escucho rock hace mucho tiempo e hice vida de rock hace mucho tiempo y estoy conforme con este disco. Me parece que está hecho desde el corazón. El otro día alguien me dijo: ‘vos sos bueno porque hacés música buena’ (risas).  Pero sí hay un reencuentro y sentí un apoyo de la gente, creo que a la gente le gustó. Este disco tiene Random, algo aleatorio también. Mi primera idea era que cuando uno pusiese el disco los temas se disparasen solos, sin un orden fijado.

- La canción Amigos de Dios se suma al pez que ha sido tomado como un símbolo cristiano y a la dedicatoria que agradece a todos los fieles de la Iglesia del Pescado. ¿Será que García ahora es parte de la religión? 
-¡Noooo! Justamente este disco es “no” religioso, si se quiere. Las canciones tienen su argumento, pero creo que la religión se ha transformado en una desgracia. Hay demasiadas fricciones y demasiadas guerras. No me gusta escuchar sobre religiones.

- Y la tapa del disco lleva como arte una pintura tuya, ¿Seguís pintando?
-Sigo pintando, claro, y me encanta que diga en la tapa un disco “fabricado por Charly García”.

-Tu show llega con el título de “La Torre de Tesla”, homenaje al inventor y científico Nikola Tesla ¿A qué se debe el homenaje?
- Lo que más me gustó cuando leí de él y las cosas que hacía, es que Tesla es sinónimo de utopía. Tesla hacía lo que hacía, y no por la plata. Incluso Edison le sacó las patentes y lo dejó en la lona. Yo admiro mucho a la gente que hace las cosas por pasión y por mejorar la sociedad. Cuando empecé a leer a Tesla me acordé mucho de mi papá, que era matemático, y hablábamos mucho, no de Tesla en particular, pero él también admiraba a la gente que hacía las cosas para ayudar a la humanidad.

-Hablando de mejorar la sociedad, calificaste a Cristina como autoritaria y a Macri como poco confiable ¿A quién votarías hoy entonces?
-Yo nunca voté pero por el camino que estoy yendo y que espero que pueda seguir haciéndolo por mucho tiempo, es el de los que tenemos el aura de hacer arte. Arte, arte, arte, como diría Marta Minujín, me quedo con esa gente, la gente utópica. La que le da alegría a la gente, como pasó con Random, que es un disco de amor también. No se trata de River o Boca, se trata de hacer música buena para que le llegué a gente buena.

-¿Qué tenes para decir de la polémica sobre tus dichos en la entrega del Gardel de Oro hacia el Autotune? (programa con el que muchos cantantes trabajan para mejorar sus performances vocales).
-La primera que lo usó fue Cher, y ella lo hizo de una manera bastante original, tendría un productor muy bueno, supongo, pero siento que el Autotune es una desgracia. No se oye la voz verdadera, deforma todo y no respeta el principio de la música: armonía, ritmo y melodía.

-También durante la premiación recordaste a María Gabriela Epumer, al Flaco Spinetta, al Negro García López, a Prince y a Cerati, los memorables caídos del rock.
- Para mí no están caídos, Spinetta cada día es más genial. Estoy escuchando Pescado 2 y siento que esa música que fue hecha hace bastante tiene una espiritualidad única. Empezando por que no parte con la idea de hacer dinero. Me puse muy triste este año por todo lo que fue pasando, fue una dedicatoria a gente muy valiosa.

-Entonces, y volviendo a la música ¿Qué bandas o artistas de rock estas escuchando?
-El que más me gusta hoy es Prince. Fue el más genial. Su música, sus videos, sus coreografías. Siempre siguió su línea y nunca le importó nada. Hay muchas cosas buenas, pero la cumbia o la tropical no me gustan, no es que tengan algo realmente malo. Pero me gusta más la música que inspira, la que dice algo.

- Nada nuevo en tu banda sonora, ni un Arctic Monkeys, parece... 
-¿Qué cosa?, no sé cuál es ese grupo, ¿Arctic Monkeys? Monos del ártico... no tuve la oportunidad de escucharlos, pero si a vos te gusta me debe gustar a mí (Risas). Mi visión del rock actual no es muy positiva. Siento que el rock tiene muchas influencias, lo siento un poco duro de fuerza. Hay muchas bandas, yo no tengo problema con ninguna, pero les falta ideología; no política, ideología de rock. Les falta originalidad. Hay mucha influencia tropical, cosas que no son las que me gustan. Por eso estoy tan entusiasmado y extrañé tanto tocar. Quiero hacer un gran show en Córdoba.

-Ya son los primeros minutos del sábado pasó el Día del Amigo. ¿A quién le hubiese gustado abrazar? 
-¡Uh! Bueno, tengo muchos amigos. Estoy un poco confundido porque en la televisión se hace un culto de la amistad que me parece falso. Pero me gustaría abrazarme con María Gabriela, con Spinetta y Cerati.

-Faltan sólo tres días para que desembarques en Córdoba, ¿Qué sensación te da volver a la ciudad?
-Los Cosquines son famosos ya. Pero cuando se separó Sui Generis nos alquilamos una casita y nos fuimos los cuatro y la pasamos muy bien. Tengo muy buenos recuerdos de Córdoba.


Con los lectores de VOS confeccionamos una lista de preguntas y seleccionamos un par. Emamanuel Pedicino le preguntó por el recuerdo de María Gabriela Epumer. “Era gran amiga, era muy buena guitarrista e interprete. Se fue no sé cómo, los de la banda no entendimos nada. Pero aprovecho para mandarle un saludo a dónde esté”, dijo. Y Jimena Muñiz quiso saber cómo es su día a día: “me despierto (ríe) y estoy mucho tiempo tocando, por suerte estoy muy inspirado. Las canciones que voy a hacer, cuando sea que llegue lo nuevo, van a tener un poco de esa espiritualidad, porque cada cual tiene un trip en el bocho pero yo veo cosas que no me gustan. No puedo salir de esa burbuja de componer, crear y dibujar, todo lo que me llena el alma”.

Entrevista por Rodrigo Rojas.
Edición Hernán para Cinema Verité.

lunes, 16 de julio de 2018

Charly García vuelve a Córdoba con la Torre de Tesla el 25 y 30 de julio



Desde el jueves a las 10 de la mañana podran adquirirse las entradas entradas numeradas, esta vez  habrá un sector de "campo", para ver el show de pie.

Los precios son los siguientes (a todos se les debe sumar el service charge)

- Campo : $800
- Platea: $1.200
- Preferencial: $1.400
- Premium: $1.700
-Platinum: $2.000

Hernán para Cinema Verité

viernes, 13 de julio de 2018

Charly García no piensa parar y dio otro show sorpresa en Palermo


El miércoles, el músico se presentó en Carnal ante unas doscientas personas.


Todo empezó con la circulación de un mensaje a eso de las 23 hs entre los allegados a García, "Hoy hay zapada de Say no more" decía.  Al rato el músico estaba sentado con Hilda Lizarazu en un sillón en Carnal, el bar de Palermo ubicado en Niceto Vega 5511.  Fuera, una treintena de fans trataban de ingresar para el ya confirmado show de Charly que al parecer era exclusivo con lista de invitados.
Unos 20 minutos después de la medianoche García se levantó un poco inquieto tras esperar la llegada del Zorrito que se demoró debido a sus compromisos televisivos, allí empezó una actuación de unos cuarenta minutos, de impecable traje negro y con anteojos haciendo juego arrancó  bien rockero con "Cerca de la revolución".
La banda que lo secundaba estuvo compuesta por el Zorrito Von Quintiero en bajo y teclados, Hilda Lizarazu en coros y Fernando Samalea en la batería, todos miembros clásicos de la banda que lo acompañó a fines de los 80 y principios de los 90 bajo el nombre de “Los enfermeros”.
La cosa continuó con "De mí", en una versión corta  debido a un parate por un problema de sonido, “esto a Pince no le pasaba”, refunfuño García; "se le trabó a él (Zorro)", dijo Hilda, "estas despedido", retrucó Charly ante el público expectante que celebró el chiste.
“Mick Jagger es mufa, lo vi en la tele”, siguió bromeando y, tras un pedido de un fanático por temas de los Rolling, contestó: “¿Y vos quién sos, qué hiciste? No me rompan las pelotas con Jagger hoy”, un poco en tono de burla.
Solucionado el percance  técnico, se sumó al grupo, para quedarse, Nicolás Bereciartúa, ex Viticus, con su guitarra para tocar "Rezo por vos" con el cual se desato un pogo de la concurrencia que asustó un poco al Zorro. "Por favor no se lastimen, posta no se aprieten, no rompan nada", dijo y otra vez García muy afilado se dirigió a los espectadores diciéndoles “¡no! si, hagan mierda todo” (Sic).
El show siguió con "Me siento mucho mejor", "Yendo de la cama al living" y "No se va a llamar mi amor". Ahí todo hacía pensar que era el final ya que el genio bajó del escenario y se sentó en su sillón ubicado frente al mismo, pero Lizarazu empezó a cantar "Ojos de Videotape" y Charly se sumó con su voz sin moverse de allí. El final, para los que fueron exclusivamente a ver a García, fue con "Solo un poquito no más" que también lo hizo desde abajo con un vaso de whisky en mano, "Thank you", dijo antes de retirarse.
Si bien García se fue del local, la banda continuó con una zapada de clasicos de blues, rock y soul internacional con mas músicos que se fueron sumando. Ahora resta estar atentos a lo que vendrá ya que toda la noche corrieron rumores de tres inminentes presentaciones para fin de mes y principios de agosto.


Lista de temas:

1-Cerca de la Revolución
2-De mi
3-Me siento mucho mejor
4-Mi amor, no se va a llamar
5-Rezo por vos
6-Yendo de la cama al living
7-Ojos de video tape
8-Solo un poquito nomas


Ph. Sol Seta
Hernán para Cinema Verité

martes, 10 de julio de 2018

Charly García brindó un show intimo en el Bruni

El pasado sábado en el primer piso del Bruni, el resto del Zorrito Von Quintiero, Charly organizó una zapada bastante formal, con Fernando Samalea en batería, el ex Viticus Nico Bereciartua en guitarra, Nico Cattaneo en teclados y el anfitrión en bajo.


A esta cena/show de lujo asistió un pequeño y selecto grupo de invitados; ante ellos García desplegó toda su magia en una noche signada por el buen humor del genio.
Fue casi una hora y media de música en vivo; con un repertorio que contó con mas de 15 canciones  basado en los clásicos de su carrera solista. Además se dio el gusto de interpretar un par de canciones de los Rolling Stones y el clásico “Break it all” de los Shakers.
También hubo lugar para un gran invitado, nada menos que Hernán "Cucuzza" Castielo, la voz tanguera que viene revolucionando la escena local del 2x4,  juntos hicieron una versión tanguera de “No soy un extraño” y otra de “Influencia” a la que se sumó con la guitarra Fernando Kabusaki.
Cucuza, que llegó a cantar de chico con Goyeneche, ya había realizado en Marzo del año pasado junto al Zorrito un espectáculo llamado “tangolencia rockera” donde hicieron un recorrido que cruzó a Charly García y Luis Alberto Spinetta con Gardel y Contursi.  Anteriormente hubo  otro show que tuvo lugar en el Auditorio de Radio Nacional donde ambos solo interpretaron versiones tangueras del cancionero García.
Charly viene calentando motores y se espera que pronto se anuncie para fin de mes una presentación en el interior del país.

Lista de temas (no ordenados):

ü  Cerca de la revolución
ü  Demoliendo Hoteles
ü  Pasajera en trance
ü  Pecado mortal
ü  No soy un Extraño (Con Cucuza)
ü  Influencia (Con Cucuza)
ü  (I Can't Get No) Satisfaction
ü  Sympathy For The Devil
ü  Break it all
ü  Rezo por vos
ü  Yendo de la cama al living
ü  Promesas sobre el bidet
ü  Fanky.
ü  La máquina de ser feliz
ü  King Kong.
ü  Los amigos de Dios


Hernán para Cinema Verité

martes, 3 de julio de 2018

Charly García por segunda noche consecutiva tocó de invitado del Zorrito Von Quintiero

El viernes pasado, en realidad madrugada del sábado, en  el Thelonious Club la banda The Cracks brindo un impecable show con frutilla en el postre.


La banda que tiene como gancho y cara conocida  al Zorrito Vön Quintiero desempeñándose como bajista se presentó en el bar ubicado en la calle Nicaragua del barrio Palermo. Bien entrada la madrugada del sábado tocaron temas de Bob Marley, James Brown, Jimi Hendrix y Los Ratones Paranoicos, entre varios mas. El grupo que parece llevarse bien con distintos ritmos como el Soul, Rock& Roll, Reagge y Funk se completa con Felipe Herrera en voz, Nico Bereciartua en guitarra, Nicolas Cattaneo en teclado, Patricio Raffo en batería y Yamile Burich en saxo.
Para el final apareció Charly Garcia que se sumó al teclado e hizo casi un show aparte de una hora donde arrancó con Purple Rain de Prince, cantó sus hits eternos, temas de los Beatles y los Rolling Stone, además invitaron en algunos temas a uno de sus históricos bateristas, el polifacético Fernando Samalea. La noche anterior había sucedido el mismo encuentro en la terraza de La Panadería de Pablo, donde también estuvo invitada Hilda Lizarazu. La próxima fecha de The Cracks será el 19 de agosto en el bar The Roxy Live.



Hernán para Cinema Verité

viernes, 29 de junio de 2018

Charly García inquieto y con mucha energía viene tocando


Charly García tocó cuatro temas en un restaurante de Vicente López a donde había ido a cenar.


Para este jueves se había anunciado la actuación del Zorrito Von Quintiero y su banda  The Cracks con la escusa de la inauguración de la Terraza de invierno en el restaurante "La Panadería de Pablo" del reconocido Chef Pablo Massey.
Charly en principio solo acompaño a su amigo el Zorrito para comer pero era de esperar que se sumara a tocar algún tema. Finalmente, con Hilda Lizarazu en voces, Fernando Samalea en la bartería (si, tres de los cinco enfermeros)  tocaron y cantaron cuatro clásicos del repertorio del genio, “Fanky”, “Demoliendo hoteles”, “Chipi chipi” y “Rezo por vos”.
El gerente del local contó que  “Llamaron los vecinos para quejarse y los invitamos a que vinieran. Cayeron dos patrulleros porque hubo denuncias por ruidos molestos, y la policía terminó sumándose a escuchar los temas”.
Charly esta con mucha energía, el día anterior se lo vio en el Wecabbeer Random Bar en Gorriti y Fitz Roy,donde  también acompañado del Zorrito y tocaron en un teclado a dúo algunos clásicos. Se espera que se anuncien próximamente shows en Córdoba, Rosario, Buenos Aires y no se descarta Chile para mas adelante. Además en breve esa por salir lo nuevo de Billy Bond y la Pesada  donde participa con un tema de su autoría llamado “Loco”.



Hernán para Cinema Veritè

viernes, 1 de junio de 2018

Premios Gardel 2018. Charly García y su tercer oro: "¿Quién habló de parar?”


El “gran ganador” de la última edición de los Premios Gardel  fue Charly García, que obtuvo seis galardones por su disco Random y se llevó el Gardel de Oro, es el tercero de estos premios para él (los anteriores habían sido en 2002 y 2003).


Esta vigésima entrega de los Premios se realizó el martes en el CCK al que Charly llegó con la ceremonia bien empezada y se atrinchero en su camarín para salir solo a recibir el mentado Gardel de oro. Los cinco premios anteriores fueron recibidos por parte de su equipo y su banda, “recibimos estos premios en nombre del jefe”, agradeció  el “Zorrito” Quintiero al obtener uno de los premios en nombre del artista.
En definitiva el gran momento de los premios de Capif llegó cuando García, con sonrisa amplia como la del propio Carlitos Gardel y enfundado en un saco plateado, apareció en escena para recibir la estatuilla dorada de la mano de Palito Ortega. “Palito y yo somos re fans de Gardel, y me parece apropiado dedicarle este premio a Gardel”, dijo. También se lo dedicó a “María Gabriela Epumer, al Flaco Spinetta, al Negro García López, Prince y Gustavo Cerati” para luego disparar, "Hay que prohibir el auto-tune". Acto seguido el fin de la velada para el público fue con una  interpretación al piano del astro de “Inconsciente colectivo” acompañado por la orquesta dirigida por Popi Spatocco.
Unos minutos después de esto Charly recibe brevemente a dos periodistas de los diarios mas importantes del país recostado sonriente sobre el brazo de un sillón rodeado de sus músicos y amigos el "Zorrito”, Kiuge y Toño y los recibe con una sonrisa y de muy buen humor.

-¿Éste oro tiene un gusto más especial que los otros dos?
-Recién le pasé la lengua pero no me gustó (risas). Pero enserio sí, por ese toque de venganza que estoy tirando. Pero no quiero hablar de eso porque estoy contento; mis amigos están acá, como Palito que recién vino a verme, amigos.

-Hablando de amigos le dedicaste el premio a María Gabriela Epumer, Luis Alberto Spinetta, el 'Negro' García López y a Gustavo Cerati.
-Eran amigos míos. Hace un tiempo me dolió mucho eso. Y realmente lo dije de corazón. Es toda gente que puso el pecho por mí en situaciones bravas.

- En tu dedicatoria también mencionaste al autotune, (NdR: procesador de audio que se usa para afinar voces). ¿Por qué?
-Porque la música tiene un límite y el autotune es el límite. O sea, es una pendeja que va a un estudio de grabación, le muestra el culo al productor y el productor la contrata. Eso es el auto-tune. No tiene nada que ver con la inspiración, con nada. Yo estoy un poco aburrido de la música que se hace ahora. La música es armonía, melodía y ritmo y lo que estoy escuchando últimamente no tiene nada de eso. Say no more.

-También se habla periódicamente de la muerte del rock, pero siempre termina resurgiendo, ¿no?
-Hay mucha gente que nunca tocó rock ni lo sintió. El rock, como Carlos Gardel, no es fácil. Hay que sangrar para tocar rock y para ser Gardel también. ¿Viste a los Who cuando vinieron acá? Eso es rock. Y te diría que Gardel es rock. Falta sangre hoy. Los pibes no sé en qué andan. A mí me afanan a lo loco, pedazos de canciones y esas canciones tampoco son rock. El rock es una puñalada que te atraviesa acá (NdR: se toca el corazón). Y si fallás pegate un tiro.

-Estos premios Gardel te sorprenden en un muy buen momento. Es tu año más activo en mucho tiempo.
-¡Y estoy preparando otro disco!, “La torre de Tesla”. Como cualquier utopía cuesta pero va a salir.

-¿Vas a seguir tocando bajo esta modalidad en la que se anuncian los shows con muy poca anticipación?
- Sí, y quiero eliminar a los productores de la cadena del espectáculo. Esto es muy lindo, estoy contento pero no soy boludo, mucha de la gente que nombraron acá, productores con comillas, no me merecen respeto para nada. Muchos me dijeron que no servía, otros tapizaron el auto con piel de músicos. Zorri, ¿qué te parece?
A su lado, el Zorrito interviene. "'Lamentablemente es así'. "Lamentablemente para los demás', responde Charly" a lo que el tecladista agrega: "Hay que seguir Charly" y el fin del párrafo lo pone García: "¿Y quién habló de parar?”

Random: Mejor álbum; Mejor Álbum Artista Masculino de Rock; Mejor Diseño de Portada; Producción del año e Ingeniería de grabación.

Hernán para Cinema Verite

jueves, 17 de mayo de 2018

Charly García la rompió en el homenaje a Palito Ortega



El martes por la noche, CAPIF homenajeó la trayectoria del artista tucumano, que tocó con varios invitados en la cúpula del CCK.
Con un Charly García de visible buen humor y definido por Palito como "parte de mi familia", acompañó al agasajado y su banda dirigida por Lalo Fransen para una versión de "Popotitos" a la cual también se les unió Juanse en guitarra y voz. El gran momento ocurrió casi al final del evento al que García introdujo con la frase, "¡¡Okey, rock and roll!!".
El tema, incluyó sendos solos de Charly al teclado y de pie; y un encendido Juanse en guitarra eléctrica, fue la cumbre rockera de un homenaje organizado por CAPIF -la cámara que nuclea a los sellos discográficos y la responsable de la entrega de Premios Gardel.
El acto contó además con la afluencia de la familia, amigos del artista, gente de la industria discográfica, músicos como Nito Mestre y Pedro Aznar, la actriz Ana María Picchio y el poeta Fernando Noy y fue conducido por Fernando Bravo.
También en la música en vivo de la fiesta actuaron Los Totora, Jimena Barón, Juliana Gattas y Ale Sergi de Miranda!, Daniel Agostini, Lali Espósito y Axel, interpretando hits originarios en su mayoría de los años 60, como "La felicidad", "Que suerte que esta noche voy a verte", "Sabor a nada", "Despeinada" y "Se parece a mi mamá". Sobresalieron en el set los dos hijos de Ortega que se dedican a la música, Rosario con "Viva la vida" y Emanuel con "Qué vas a hacer esta noche", Iván Noble - que engancho "Estoy perdiendo imagen a tu lado" y "Muchacha de luna"- y Juanse, que aparte de la mencionada Popotitos, se encargó del clásico "Un muchacho como yo".
Hubo lugar por si fuera poco para el estreno de una canción inédita con letra de María Elena Walsh y música de Palito, "Cuidado con las alturas", a cargo de la voz de Elena Roger acompañada sólo por un guitarrista.
Palito visiblemente emocionado agradeció a los participantes, recordó sus comienzos, su origen humilde y cantó el tema, "Autorretrato de mi vida".
La noche terminó con todos los participantes (menos García) en escena, entonando "Corazón contento", otro de sus numerosos hits de los años 60 que han quedado inscriptos como clásicos inoxidables del cancionero popular argentino. Charly cenó luego con Palito y su familia.


Hernán para Cinema Verité con información de Claudio Kleiman.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Charly Gracía volvió al Gran rex y trajo de regreso a un pesado del rock

Con Billy Bond como invitado, García alargó su leyenda con un concierto sobrio en el que actualizó clásicos y proyectó su influjo al presente.



El neón del Gran Rex se recortaba contra un cielo amenazante, mientras un racimo de fieles a Say No More buscaba algún resquicio, o imposible ticket sobrante, para asistir al evento más excluyente de una Buenos Aires aletargada por el feriado. Charly García volvía a escena luego del sorprendente show que dio en febrero en el teatro Coliseo. La Torre de Tesla, el espectáculo que estrenó en la sala de la calle Marcelo T. de Alvear, tenía su prolongación en uno de sus reductos preferidos, allí donde -por caso- realizó su notable serie Adiós Charly García, a fines de 2002.
Misión imposible para aventureros: solo aquellos afortunados que accedieron a las entradas de venta récord, agotadas en menos de media hora el viernes, pudieron atravesar las puertas del teatro. Y una vez allí, sí, sentirse parte de una velada histórica.
A las 20:51 el terciopelo rojo se descorrió y apareció, imponente, la Torre de Tesla, mientras García comandaba a su banda en una versión brumosa de “No soy un extraño”, un desembarco perfecto para este regreso desde un exilio interior más tortuoso que aquella excursión neoyorquina de la que nació Clics modernos. A la izquierda del escenario, apoltronado en un sillón de respaldo alto y rodeado de teclados, García tenía de frente a los operadores de su torre-antena: Fabián Quintiero en teclados, Rosario Ortega en voz, Kiuge Hayashida en guitarra, Carlos González en bajo y Toño Silva en batería.
Cuando la incredulidad todavía cundía entre un público que mezclaba sesentones con parejas jóvenes, García emprendió “Instituciones” -el único tema de sus bandas eternas de la noche- y en seguida “Cerca de la revolución”, mientras las pantallas proponían una narrativa distópica con escenas de El increíble hombre menguante, gema de la ciencia ficción de 1957.
En la Torre de Tesla, la iridiscencia de las pantallas jugó un rol no solo estético, sino narrativo: la correspondencia visual del setlist reformulaba el cancionero de García. Como toda obra viva, reveló nuevos rasgos y adquieró nuevas significaciones con el paso del tiempo. Y con García, que ha decidido convertir su propia vida en parte de la obra, la experiencia es aún más intensa y fecunda. 
El increíble hombre menguante parecía ilustrar la expectación alienada de una humanidad que se ahoga en un vaso de agua. Más adelante, hubo mayor literalidad para ligar “Asesíname” con “Psicosis” (1960) y “Rivalidad” con “Toro Salvaje” (1980). Charly había propuesto el “disco para mirar” en Kill Gil (2010), pero es recién ahora que su ambición de sincronía y complementación se realiza satisfactoriamente.
“Decían que estaba acabado, que no podía componer más”, soltó Charly con tono sarcástico antes de invocar con sus manos huesudas la introducción de “La máquina de ser feliz”, de su último y multinominado disco, “Random” (2017). La voz de García entró sólida a la primera estrofa y la audiencia del Gran Rex se llamó al silencio para contemplar el milagro: Charly estaba ahí y está cantando como nunca. Atrás despuntaba el amplio cosmos de 2001: “Odisea en el espacio” (1968) y su fulguración lumínica, mientras Hayashida mete uno de sus elegantes solos de la noche. “King Kong”, con imágenes del rollo original de 1933, confirmó la buena salud de la gola del cantante y su notable empleo, que perduraró sin flaquear hasta el final del concierto. El repaso por composiciones recientes concluyó con una versión aplacada del inesperado de “Lluvia”.
Los asientos quedaron de adorno al sonar el riff de “Rezo por vos”, que García tocó mirando al público como testeando la inviolable identificación entre su audiencia y el tema que compusiera con Luis Alberto Spinetta en 1985. Con una Gibson SG sobre el regazo, encabezó una purulenta versión de “Fax U” seguida por “Otro”, antes de zambullirse en el empuje anímico de “Reloj de plastilina”, durante la que aprovechó para subrayar la frase “soy lo que creí, soy lo que está pasando”.
Luego de preguntar “¿Qué opinan de la bachata, chicas?”, García emprendió el segmento final del concierto con energía y buen humor. “Con esta canción empezó mi decadencia”, dijo mientras Hayashida y González alumbraban una memorable “Yendo de la cama al living”. Charly se señaló el pecho mientras Ortega y el público cantaban a coro aquello de “podés saltar de un trampolín”, y se tomó en broma su tirante relación con Nueva York al presentar a “In the City that Never Sleeps” como “mi primer éxito en Estados Unidos”.
“¿A dónde querés que vaya?”, respondió García a una voz de aliento –“¡Vamos, Charly!”- antes de largarse con una imperfecta “Me siento mucho mejor” y una exquisita “Promesas sobre el bidet”, donde revalidó -como si hiciera falta- sus dotes de cantante. “Demoliendo hoteles” fue un cierre de alta tensión para el set inicial, que concluyó dos minutos antes de las 22:00. ¿Podrá alguien escribir una mejor biografía que ésa en menos de 150 palabras?
Ya sonaba “Los dinosaurios” cuando el telón volvió a abrirse y las imágenes de los dictadores motivaron una enorme silbatina. La sobria relectura del clásico dio pie inmediato a una tenebrosa y ralentizada “No importa”, la única canción de la noche que mereció que su letra se proyectase: “El mundo es un patio de prisión”, podía leerse en letras rojas, mientras García movía su dedo-obelisco en señal negativa. Entonces, tomó cuerpo la idea de que Charly busca en Tesla el espíritu que lo forjó en un humanismo utópico desde el que mira, con amargura y desánimo, la actualidad de un mundo sin horizontes políticos y siempre al borde de otra guerra absurda. Tal vez por eso una de las puertas del Gran Rex estaba ocupada por una gran fotografía de Peter Sellers en su papel de científico desquiciado en Dr. Strangelove (1964).
García se tomó un momento para presentar al único invitado de la noche, Billy Bond: “Un hombre que me ayudó”. El Bondo, que promovió las primeras grabaciones profesionales de Charly, se subió con ímpetu juvenil a cargarse un excelente repaso de “Loco, ¿no te sobra moneda?”, un clásico del tesoro bootleg que Serú Girán grabó con el ex La Pesada en el álbum Billy Bond and The Jets (1979). “Esta noche toca Charly, no me lo puedo perder”, levantaba Bond a la platea, mientras se dibujaban sonrisas por las trompadas y patadas, placas de Crónica y destrucciones varias protagonizadas por Charly que las pantallas trajeron como recuerdo de mil y una supervivencias.
Antes de la despedida, hubo tiempo para que “Fanky” -en cuyos prolegómenos García y Ortega mostraron el pañuelo verde en favor de la despenalización del aborto- desatara el baile de “Freaks"  (1932), continuado por el Zorrito Quintiero en “Nos siguen pegando abajo”. Hasta que, una hora y cuarenta minutos después de empezar, Charly dijo “Gracias, buenas noches”.
Nostálgico de aquel indomable animal de escena de otras épocas, el público se quedó pidiendo más y cantando, en un ritual pagano, las canciones del ídolo intercaladas por un grito de guerra equitativo para mujeres en sus cincuentas y jóvenes de bigote precoz: “¿Si esto no es aguante, el aguante dónde está?”. 

Lista de temas:

01-No soy un extraño
02-Instituciones
03-Cerca de la Revolución
04-La máquina de ser Feliz
05-King Kong
06-Lluvia
07-Rezo por vos
08-Fax U
09-Otro (intro Springtime for Hitler)
10-Reloj de Plastilina
11-Rivalidad
12-Yendo de la cama al Living
13-In the City
14-Asesíname
15-Me siento mucho Mejor
16-Promesas sobre el bidet
17-Demoliendo hoteles

Intervalo

18-Los dinosaurios
19-No Importa
20-Loco
21-Fanky
22-Pecado Mortal

Por Luciano Lahiteau
Para Billboard
PH Fernando David Quinteros

miércoles, 25 de abril de 2018

Precios y venta de entradas para Charly García en el Gran Rex 30/04


CHARLY GARCIA presenta “LA TORRE DE TESLA”
Este LUNES 30 de ABRIL – 20:30 Hs.
En el Teatro Gran Rex. Av. Corrientes 857
Entradas a la venta desde el viernes 27 de Abril en la boletería del Teatro y por sistema Ticketek a partir de las 10 Hs. por orden de llegada.
SNM.


PLATEA PLATINO - $1800.00 + $215*
PLATEA ORO - $1700.00 + $205*
PLATEA PLATA - $1600.00 + $195*
PLATEA BRONCE - $1400.00 + $170*
PLATEA BRONCE LATERAL - $1300.00 + $155*
SUPER PULLMAN FILA 1 A 5 - $1600.00 + $195*
SUPER PULLMAN FILA 6 A 10 - $1400.00 + $170*
PULLMAN FILA 1 A 7 - $1200.00 + $145*
PULLMAN FILA 8 A 13 - $1000.00 + $120*
PULLMAN FILA 14 A 19 - $800.00 + $95*
PULLMAN FILA 20 A 24 - $700.00 + $85*
PULLMAN (SOLAMENTE FILA 25) - $600.00 + $75*




martes, 24 de abril de 2018

Charly García se presentará en el teatro Gran Rex el 30 de abril



Dando cuenta de su notable mejoría, Charly García vuelve al ruedo musical. Luego de su recital en el Coliseo, de haber tocado junto a Turf en Vorterix el sábado 7 de abril, y de haber grabado hace pocos días los temas La otra salida y Todo a pulmón de Lerner junto a él y Geoff Emerick en el estudio El Pie, García cumple su promesa de volver a presentarse en vivo este año y demuestra que su capricho es ley, más allá de la fragilidad de su salud.
Charly García se quedó con ganas de más luego del impecable show que brindó en febrero pasado en el teatro Coliseo. Tanto él, como su entorno, prometieron más shows para este año. Promesa que es un hecho: el prócer del rock nacional se presentará en el teatro Gran Rex el próximo lunes 30 de abril.
Allí, Charly estará acompañado por sus conocidos de siempre, el Zorrito Fabián Quintero en teclados, Kiuje Hayashida en guitarras, Toño Silva en batería, Carlos González en bajo y Rosario Ortega en voz.
A diferencia del último show que García y los suyos brindaron en el teatro Coliseo, -llamado "La torre de Tesla", anunciado dos días antes y agotado en media hora de venta online-, esta vez cambiarán "un poco" el listado de temas, según confirmaron desde el entorno de Charly a Clarín.
De este modo, se seguirán enfocando en compartir algunas canciones de Random -el álbum que García lanzó hace un poco más de un año y que cosecha siete nominaciones a los premios Gardel-, como Lluvia, Rivalidad, La máquina de ser feliz, entre otros, además de sus innumerables y eternos clásicos.
Las entradas estarán a la venta "a partir de esta semana". Sería otra vez a través de Ticketek y en la boletería del teatro.


Fuente: Clarin

viernes, 20 de abril de 2018

Premios Gardel 2018 Charly García el rockero más nominado.



Se conocieron en la noche del jueves los nominados para los Premios Gardel 2018. La cúpula del Centro Cultural Kirchner fue el lugar elegido lpara dar a conocer la lista de nominados en la que Charly García y Luciano Pereyra son los que más nominaciones recibieron (7 cada uno), seguidos por Axel (4) y Soda Stereo – Séptimo Día (3). La ceremonia de entrega se realizará el próximo 5 de junio.

El listado completo de los ternados en las categorias que compite Charly:

Álbum del Año
Charly García – Random
Luciano Pereyra – La vida al viento
Axel – Ser

Canción del Año
Luciano Pereyra – Como tú
Charly García – Lluvia
Axel – Aire
Dante Spinetta – Mi vida
Teresa Parodi – La lucha

Ingeniería de Grabación
Luciano Pereyra – La vida al viento
Charly García – Random
Axel – Ser

Mejor Álbum Artista Masculino de Rock
Charly García – Random
Fito Páez – La ciudad liberada
Richard Coleman – F-Á-C-I-L

Mejor Diseño de Portada
Charly García – Random
Luciano Pereyra – La vida al viento
Fito Páez – La ciudad liberada
Miranda! – Fuerte

Mejor Videoclip
Charly García – Lluvia
Luciano Pereyra – Es mi culpa
Octafonic – Rain

Producción del Año
Charly García – Random
Luciano Pereyra – La vida al viento
Soda Stereo – Séptimo día

lunes, 16 de abril de 2018

Charly García grabó con Geoff Emerick, el mítico ingeniero de sonido de los Beatles



Geoff Emerick, el mítico ingeniero de sonido de los Beatles, visitó la Argentina por primera vez y entre charlas en la Biblioteca Nacional, clases magistrales y entrevistas varias, se hizo tiempo para compartir una grabación y un par de cenas con Charly García.
Emerick, trabajó con los Beatles entre los discos Revolver y  Abbey Road (incluidos) y se arregló todo para que se encontrara con García en el Hotel Faena el Jueves pasado. Dijo un testigo del encuentro que hubo mucha química entre García y Geoff que le contaba, entre otras cosas, anécdotas de los pedidos de Lennon y el deseo de que su voz sonara como la del Dalai Lama cantando desde la cumbre de una montaña (!).
Después de comer pasaron al piano de cola y Emerick escuchó a Charly haciendo una versión de su tema “King Kong” con una introducción de “With a little help from my friends” y “Tomorrow never knows” (primera grabación como ingeniero titular de Geoff con el cuarteto de Liverpool) incluidas. Además hizo una versión acústica de “A hard day’s night”.
Al día siguiente el ingeniero dio una Master class en el estudio El Pie, propiedad de Alejandro  Lerner, concluyendo con la producción y la mezcla de la canción inédita de él mismo “La otra salida”; sesión en la que García participó y aportó su sapiencia en el piano. Al final de la jornada los tres escucharon el resultado final de la grabación y terminaron con una cena en un reconocido local del barrio porteño de Belgrano.
Por otra parte en el universo García, se anunció la producción de un documental en el marco de un especial televisivo de National Geographic. La dirección estará en manos de Sebastián Ortega y la dinámica será el seguimiento de la cotidianidad de García por un cronista, mezclado con material inédito y de archivo. Serán dos emisiones de una hora que,  por ahora, no tiene una fecha de estreno del programa. Además Palito Ortega se refirió a su amigo, que probablemente sea uno de los invitados a “Juntos” el espectáculo que Ramón ha montado con Cacho Castaña, y comentó: “Ahora Charly tiene ganas de volver a tocar en la calle Corrientes y seguramente dentro de poco tiempo lo volverá a hacer” ¿Se vendrá un Gran Rex?



Hernán Para Cinema Verité

domingo, 8 de abril de 2018

Charly García invitado de lujo de Turf en el teatro Vorterix


Lista de temas compartidos

1-King Kong, el rehén o la novia
 2-Substitute (Cover The Who)
3-Chiquilín
4-Me siento mucho mejor

 

Hernán para Cinema Verite

martes, 3 de abril de 2018

Charly García “Estoy haciendo un disco anti Random, completamente diferente a él, está todo pensado, no hay una coma de más”.



Entrevista de Claudio Kleiman y Pablo Plotkin por el 20 aniversario de la revista Rolling Stone de Argentina.

27 de febrero de 2018. Es la casa de siempre, ese símbolo nacional con vista al Alto Palermo, es una zona mixta entre el pasado y el presente. Acostado en falsa escuadra, a los 66 años, con una remera negra de los Who y las secuelas de una fractura de cadera ya solidificada, Charly García contempla el espectáculo del mundo desde su lugar de siempre. "Compuse mis últimos tres discos en esta cama", dice Charly, con las heridas a la vista pero el ánimo bastante arriba. "Yendo de la cama a la cama." Cuando dice "mis últimos tres discos" se refiere a Kill Gil (2010), a Random (2017) y a uno que todavía está en proceso, tentativamente titulado La torre de Tesla, que por el momento se compone de siete archivos salvados en una carpeta de iTunes.

-¿Cuál es la idea detrás de todo esto?
-Tesla, la utopía, desconcertar.

-¿En qué se va a diferenciar de Random?
A mí Random me va más para el corazón. Me parece un disco amoroso, bueno. Era un disco aleatorio, justamente. Éste quiero que sea riguroso. No sé por qué. Debe ser por eso de 2001, de que las máquinas dominan el mundo.

Para explicar menos y escuchar más, Charly conecta el iPad al parlante y hace sonar versiones regrabadas de "In the City that Never Sleeps" y "King Kong", dos bellas canciones de Kill Gil con las que parece tener una fijación. En el Coliseo había dicho, antes de tocar esos temas, "esto lo grabé ayer", y en su casa repite el comentario: "Ésta la grabe ayer", "esta otra antes de ayer". "Es su manera de trabajar", dice Tato Vega, asistente de tiempo completo y técnico de grabación en esta etapa de Charly. "Capaz que puede estar una semana grabando un mismo tema de los Beatles y después no lo vuelve a escuchar más. Busca inspiración en el trabajo."

También habla de su encuentro con Pete Townshend ("uno de mis ídolos máximos") en La Plata: "Me dijo que a veces hay que aprender a morir, más que a vivir". La vez que conoció a Rundgren ("mi versión de 'Influencia' le pareció muy moderna") o cuando pasó a saludar a Ringo Starr en el Luna Park ("le di un poco de miedo"). También nombra a Andrew Loog Oldham, el legendario primer manager de los Rolling Stones. "Me presentó a Tony Bennett. Yo estaba en un pasillo de un estudio, grabando 'Happy and Real' y Bennett me dijo: 'Es el mejor tema de los últimos cinco años'. Y yo me morí." Hay lugar para el resto de los Stones, obviamente: "A Mick Jagger le doy un poco de cosa. El fan mío es Keith Richards. ¿Será verdad que se esnifó al viejo?". Revisando un ejemplar descuajeringado de la primera edición instantáneamente icónica, y antes de posar para la tapa de este 20º aniversario, Charly cuenta justamente que le regaló una copia de la revista a Keith Richards, junto con una guitarra, y que Keith se alegró de que hubiera relegado a Mick Jagger a la contratapa.
Charly conecta ahora uno de sus teclados al iPad y, mientras toca,  lo señala y dice: "Si, puedo tener un grabador de cinta mejor, pero esto es lo que pasa ahora. Es alucinante."

-¿Cómo funciona hoy tu proceso creativo?
-Te lo voy a decir sin revelar demasiado, porque no quiero que se aviven todos. Generalmente dormido pienso algo, y después, no sé, me viene toda junta la canción, y veo qué le quiero poner. Por ejemplo, "Los dinosaurios". Yo estaba acá en la cama y en el mueble había todas cosas chiquitas: tijeritas, muñequitos, y de ahí salió "Los dinosaurios". Me saltó la térmica a lo que quiere decir el tema.

-¿Cómo pasás de la idea en ese estado medio R.E.M. a la canción? ¿La grabás, la anotás?
-Toco un riff, o unas notas, y después trato de buscarle el argumento. Combino ritmos, también. Por ejemplo: Ella es menor, él es normal... Ésa está en 7x4.

-¿Qué hay en Tesla que te atrae tanto?
-Fue el que inventó la corriente alterna, y también hizo una torre para hablar con los marcianos. Es sinónimo de utopía. El tipo soñaba algo y al otro día lo hacía. Y lo cagaron todos: Edison, las corporaciones...

-¿Lo comparás con Lennon?
-Bueno, Tesla era un utópico. Y Lennon también: puso "War is over" ahí, con un poder de síntesis... Con cinco palabras se hacía un temazo. Pero Tesla entendía de esas cosas, y el mundo de ahora es eso: los celulares y demás. Como Kubrick, que estaba dos cuadras adelantado. Lolita refleja una época: la señora que hacía de la mamá de Lolita es como mi vieja; y Dr. Strangelove refleja cuando yo era adolescente. Kubrick además llevó el hombre a la Luna. Los de la NASA andaban detrás de él después de Dr. Strangelove; veían que hacía iguales los comandos de la nave y se pusieron paranoicos de que supiera algo más, y entonces le propusieron hacer un alunizaje ficticio. Kubrick pidió a cambio una lente, una lente plana con la cual filmó Barry Lyndon. ¿Viste que parece todo una pintura en esa película?

-Con esto de Kubrick, Tesla, Bowie, estás en un momento muy espacial, ¿o no?
-Me gustan los inventores. Mi papá era ingeniero físico y químico, y tenía una fábrica de fórmica. El Faena está hecho sobre una construcción de mi viejo y... ¿De qué estábamos hablando? Tesla, Kubrick...

-Sí, la ciencia ficción, la Guerra Fría.
Es que la Guerra Fría era raro, pero a la vez era normal: la gente miraba al cielo a ver si había algún platillo volador -que venía o de Marte o de Rusia-, hacían refugios atómicos, y me parece que se había perdido la religiosidad. Había una cosa más de que las máquinas hacían todo. Fijate la computadora de 2001: era gigante. Ahora son así chiquitas.

-¿Creés que la música te salvó?
-No, Palito Ortega me salvó.

-¿Qué hizo, concretamente?
-Mirá, si te meten en una clínica alguna vez y no tenés Palito Ortega... fuiste. A las clínicas te llevan tus viejos, algún amigo que no te quiere, los doctores que quieren plata. No te curan, te hacen empeorar. Él en cambió me llevó a la casa a Luján, nos divertíamos... Es un amigo-amigo.

-La relación con vos pareciera que volvió a conectarlo con la música, también.
-Sí, le picó el bichito del rock. Yo grabé con él una versión de "La Casa del Sol Naciente" [incluida en el disco de Ortega Cantando con amigos]: Era una casa en New Orleeeaaansss... A medida que avanzaba la canción, veía que él cantaba sobre una casa en la que se casaba con no sé quién. Yo le digo: "Pero, Palito, la verdadera Casa del Sol Naciente es un puterío". Y él me dice: "Es una versión libre. Muy libre".

-Cantar sobre un prostíbulo era demasiado para él. Es un tipo muy religioso.
-Mejor no hablemos. Tiene una capilla en la casa.

-¿Siempre estás con ganas de hacer música?
-Yo si no hay música, aunque sea la televisión... Es como que soy un pescado. La música es mi oxígeno.

-¿Te funciona como terapia?
-Y sí, no hay que hacer kinesiología ni nada de eso. Todos los años me pasa algo. Me pasa una cosa y me diagnostican otra. Y siempre al final terminan en que soy loco. Al último médico yo le digo: "¿Y vos cuánto ganás?". Me dice, no sé, dos pesos. Le digo, "escuchame, pelotudo, yo gano toda la guita que quiero, soy una estrella de rock, me cojo todas las minas... ¿y vos vas a querer que sea como vos? ¡Estás en pedo!".

-¿Pero qué te estaba indicando?
-No sé, porque cuando te internan entrás como en una calesita de médicos, y uno te dice una cosa y otro te dice otra. Pero nadie me dijo nunca cómo funciona la aspirina.

-¿Qué es lo que más tenés que trabajar físicamente?
-Mirá, hice dos discos -Random y éste que estoy haciendo- sin salir de esta cama. Para entretenerme tengo. No necesito de la música, ni guita, ni nada... Bueno, sí, tampoco tanto. No necesito la música para hacer guita. El estado musical del mundo... A ver, ¿para vos cuándo se terminó el rock?

-El comienzo del milenio marcó un quiebre, o quizás el suicidio de Kurt Cobain. ¿Vos creés que el rock murió?
-Mirá, no murió, pero la gente que no es del palo no le cazó las vueltas, y ahora el rock es una bola de luces, humo, culos... Como Tinelli. No es rock.



Con un vaso de Baileys entre los dedos, Charly ahora analiza las posibilidades de volver a tocar. "Me gustaría que el Coliseo se inflara", dice Charly. "Porque ya los shows en estadio... Como público es un embole, y para tocar... No suena así. Ni ahí. Ni Guns N' Roses suena bien ahí. No hay muchos teatros con ese sonido. No sé... Obras mataba: se escuchaba bien, había quilombo..."

-Volvieron a hacerse shows en Obras.
-¿Sí? Entonces voy a hacer uno.

-Es una buena dimensión para vos.
-Además ahí se puede hacer el truco de Grinbank.

-¿Cómo es?
-Mojaba las plateas para que entrara más gente parada.

-Fue muy bueno el arranque en el Coliseo con "Instituciones". ¿Cómo decidiste abrir con ese tema?
-¿Sabés qué tenían de bueno los militares? Que te daban un motivo... "Instituciones" se terminó llamando Pequeñas anécdotas sobre las instituciones, para suavizar la cosa... ¿Así que te gustó? Me parece que es un tema que está bueno.

-Lo bueno es que el show abarcó todas las épocas, pero no fue nostálgico.
-¿No viste lo que dijo La Nación? "Charly enamoró a los no-sé-qué".

A los millennials.
-¡Eso! ¿Qué quiere decir millennials?

-Son los que nacieron a partir de los 80, básicamente.
-Entonces estoy bien, ¿no?

-Y sí, tu obra sigue siendo moderna.
-Gracias. ¡Qué loco! ¡Millennium!

Ahora, la grabación del Colón -registrada en audio por Joe Blaney, el productor que trabajó con Prince y The Clash y que colabora con Charly desde Clics modernos- es la base para un proyecto que lo tiene entusiasmado, aunque es difícil precisar cuándo podría llevarlo a término. Charly quiere hacer una película que mezcle su pasión kubrickiana con las contradicciones de su personaje público, el contexto histórico de su infancia y el poder transformador del rock. Así lo explica él: "La película es yo yendo en una limusina a la fiesta de la revista Gente. Una pantalla proyecta Lolita y la otra 2001. Cuento básicamente lo que era mi infancia, la Guerra Fría. Ahí el auto para en el hotel Alvear, me bajo, saludo a Mirtha Legrand, tatata, me tomo otro auto y voy al Colón".



-¿La dirigís vos?
-Y, para mí no es difícil hacer una película. Kubrick decía que había que hacer cuatro o cinco pedazos buenos, juntarlos y ya está.

-¿Con la música es algo parecido?
-Yo por ahí en un tema te pongo tres. Soy muy admirador de Kubrick. Me gusta mucho su concepto de las líneas paralelas.

-Así se llamó el concierto del Colón, de hecho.
-Eso salió de una conversación con Yoko (Ono). Yo estaba durmiendo, me desperté y vi en el techo una valija con un millón de dólares adentro. Me lo imaginé, ¿no? Y dos rayos que me salían de acá. Al toque suena el teléfono y me dicen que está Yoko en Buenos Aires [se refiere a su visita de 1998]. Me fui corriendo, y me hice re amigo. Le llevé una pirámide de plástico, porque sabía que a ella le gustaban mucho las pirámides. Y le digo: "Mirá, si esta pared fuera translúcida, ¿qué vería yo?", porque las líneas paralelas no se tocan. Y me dice: "La antimateria, la antimateria". Me dijo que la guita de John la hizo ella en gran medida, comprando pirámides y objetos de valor. Y me dijo también que somos los hombres los que tenemos a los chicos, no las mujeres.

-Contrariamente a lo que cree el común de la gente.
-Sí, pero ella no es común. No es común para nada. Justo lo estaba por ir a ver a Méndez, y le pregunté si tenía que ir o no.

-¿Y qué te dijo?
-Que sí. Me dijo: "La política es muy importante para dejársela a los políticos. Andá, y fijate si es humano".

-¿Y era humano?
-Era mucho más humano que los que vinieron después. Cuando cantamos "Los dinosaurios" lloró. Y era el único que me llamaba cuando iba en cana. Era divertido, además. Cristina no me gustaba: era muy autoritaria.

-¿Y Macri?
-Macri brinda con agua, y yo no confío en nadie que brinde con agua, como dijo Humphrey Bogart. Te cuento la máxima de Macri. Año Nuevo en Punta del Este: Faena, Macri y yo. Faena levanta la copa y dice: "Alegría y poder". Y yo me fijo en la copa de Macri y era agua. Le digo: "¿Brindás con agua?". Y me dice: "No quiero perder nunca el control". ¡Andá!

-Mucha gente no esperaba que pudieras hacer un disco como Random.
-Pues se equivocaron.

-Fue volver a ese tipo de disco bien compacto de canciones.
-Lo que pasa es que no quiero competir con las canciones de los otros. Canciones, canciones, estoy podrido de las canciones.

-¿Pero Random no es un disco de canciones?
-Sí, pero los temas están en random, o sea, no los podés programar. Cuando escuché el disco me asusté un poco, porque el repertorio de un disco usualmente tiene un orden, un concepto. Y éste no. El que estoy haciendo ahora es completamente diferente, está todo pensado, no hay una coma de más. Lo anti Random.

-Después del Coliseo, ¿sentís que estás para hacer una gira, por ejemplo, o salir a tocar a otras partes?
-[Algo enojado] Che, ¿qué te creés, que estoy muerto yo?

-Para nada.
-Tengo muchas ganas de tocar, pero bueno, con esto de la cadera... Lector, ¡me rompieron la cadera! Y no me la curaron. Apenas esté bien voy a tocar.

-¿Escuchás tus propios discos?
-Sí.

-¿Cuáles te siguen gustando?
-Todos. Y ahora que los están reeditando en vinilo, me dan una gran alegría. Qué sé yo, depende... La hija de la lágrima no sé si le gustó a alguien, pero a mí me encanta. Tiene muchas historias y subhistorias.

-¿Y la etapa Say No More? Esos discos merecen una nueva apreciación.
-Están buenos, están bien tocados, tienen alguna que otra idea atrás.

-Alguna vez dijiste que Clics modernos es el mejor.
-Y sí, es el mejor. Bah, es el mejor de acá seguro.

-¿Cómo se te ocurrió samplear a James Brown?
-El primer día de grabación de Clics modernos fue un desastre. Yo quería tocar con el baterista de Jan Hammer. Fuimos al estudio y no pegaba una. No había onda. Por suerte aparece Pedro (Aznar). Cuando apareció Pedro, Blaney se puso mas "ah, esto es en serio". Pasando por una casa de música, Manny's, yo había visto un aparato así, que no sabía ni para qué servía. Se les ponía unos casetes, unos floppy disks. Y ya venía ese grito.

-O sea que no lo sacaste de un disco de James Brown, sino de ahí.
-Claro, si ya estaba hecho. Era un teclado, como si fuera un Mellotron [un Emulator], y ya venía con unos diskettes. Uno venía etiquetado como "James Brown". Ya venía el sample. Yo no tenía ni idea de qué era un sampler, ni James Brown, ni nada de eso.

-¿Después te dejó de interesar la tecnología del sampleo?
-No, depende, ¿eh? A mí me gusta mucho Kate Bush, que hace unos ambientes... Había escuchado un disco de ella en el que está con la boca abierta y un anillo de compromiso en la lengua (The Dreaming).

-¿Escuchás música de ahora?
-No sé, yo tengo mis discos [señala los vinilos de rock clásico desparramados en la cama].

-¿Con estos te alcanza?
-Sobra. Y si no, me tiro en la cama con la guitarra y toco. ¿Dónde hay un Andy Warhol hoy? No hay transgresión ninguna. Mis últimos ídolos fueron Marilyn Manson y los Plasmatics. ¿Conocés a los Plasmatics? La cantante [Wendy O Williams, fallecida en 1998] decía que le gustaba chocar contra camiones y morirse joven... Un consejo [hablándole al grabador]: ¡muéranse a los 27! Es la edad ideal para morirse, dicen los rockeros.

-Pero vos transgrediste esa ley, largamente.
-No sé, debo estar muerto, qué sé yo.

-Mirá a los Rolling Stones, a McCartney, a los Who...
-Sí. A veces me miro en el espejo también. Pero bueno, Joni Mitchell, Prince... eso sí es música.

-¿Y de acá?
-¿De acá? ¿Qué querés que te diga: "yo"? De vez en cuando pongo Manal, Pescado 2, me gustan esos discos. Cuando hice "Rezo por vos" con Spinetta tuve un flash, realmente ahí pasó algo groso. Pero se murieron muchos, también.

-Pappo, con el que te habías amigado, también se fue.
-Yo nunca me peleé con él... Él se peleó conmigo. "Hasta que llegó Sui Generis, con la flautita y el pianito, y ablandaron la milanesa". Eso decía. Él no era nada al final. No era hippie... Bueno, un poco metalero era.

-¿Qué creés que le falta a la música argentina actual?
-Me parece que tendríamos que tirarnos más para el lado de California. Es cuestión de estudiar un poco, se lo digo a los colegas rockeritos. Si no sabés quiénes fueron los Allman Brothers, Lynyrd Skynyrd, Neil Young, ¿con qué autoridad podés hacer rock? Hay gente a la que no le gustan los Beatles, loco, entonces ya es una deformidad total. Ponés la televisión y salen todos estos bailanteros. No tenés escapatoria. O eso o un político hablando. Falta bastante de la excitación que había antes. No te hablo de Beethoven, te hablo de los Beatles, que hicieron "¡clang!" [hace un gesto con la mano, como si volcara algo] y cambiaron el mundo. Eso no pasó más. Pero bueno, ¿con quién comparás a los Beatles? ¿Con Airbag?

-En el libro Esta noche toca Charly (de Roque Di Pietro) quedan documentados los pocos días de diferencia que hay entre tu último concierto de conservatorio y el estreno de A Hard Day's Night, que fuiste a ver no sé cuántas veces...
-Veintisiete.

-Como si esa película lo hubiera cambiado todo, literalmente.
-Y sí, es así... Yo ya venía sintiendo algo, pero cuando escuché los Beatles y vi A Hard Day's Night, tiré la música clásica a la mierda y dije: "Oh, soy joven, se puede hacer esto. Se puede hacer esto".

POR PABLO PLOTKIN


La Foto de tapa. "Mirá lo que es esto", le dice Nora Lezano señalando la foto de 1998 en el living del departamento de Coronel Díaz, escaneando con la vista a ese hombre escuálido de 46 años con las piernas cruzadas, la muñeca quebrada y los lentes de aumento entre los dedos: "¡Qué mujer!".  Nora viene retratando a García desde hace décadas, y no hay nadie que logre con él esos niveles de cercanía y profundidad. En cuanto se le ocurrió fotografiarlo con la gata que coprotagoniza la tapa de este mes, Charly se entusiasmó como un chico: "¡Igual que Dylan!", dijo recordando una foto de Bob en la época de The Freewheelin'. Hija de dos gatos de Benito Cerati, Imán -auténtica aristogata del rock nacional- es originalmente la mascota de Mecha Iñigo, y ahora conviven los tres en el edificio histórico frente al Alto Palermo. "¿Quién se iba a imaginar que yo iba a tener un gato?", decía Charly mientras se acomodaba para la toma. "¡Ni yo!"

Rolling Stone Argentina.