domingo, 26 de junio de 2011

CHARLY GARCÍA EN PARAGUAY: CANCIONES PARA COMBATIR EL FRIO

Un inspirado Charly García volvió al Paraguay, 9 años después. Sus seguidores, fieles a la leyenda argentina del rock, vencieron al helado frío del sábado y corearon cada una de las canciones. El público, emocionado; el músico no quería abandonar el escenario.


El festival realizado en el marco de los 15 años de la Rock & Pop inició poco después de las 20:30 con los grupos nacionales Dr. Ayala, Bohemia Urbana y Salamandra. Poco a poco los conductores de la radio y sus movileros relataban emocionantes historias sobre el medio de comunicación.

Faltando poco para las 22:00 subía a escena el grupo La Secreta, que conquistó al escaso público con su ritmo 6x8. El Ejecutivo, Mita'i Akahatã, Soldado del divague y algunos temas de Bob Marley levantaron a los presentes. El grupo concluyó con Jodete, con el característico estilo irreverente de la banda.
Posteriormente arribaba al escenario Emmanuel Horvilleur con su ecléctica fusión de pop, funk, carisma y baile que logró calentar el escenario, como él mismo hizo suponer tras una serie de gags en referencia a García. El argentino interpretó hits de su carrera solista, como Soy tu nena, Tu hermana y Radios; aunque no pudo más que tomar con ironía el hecho de que la mayoría de los asistentes no estaba allí para verlo a él precisamente.
Tras varios minutos de espera, y antes de las 01:00, Charly García irrumpía en el escenario con un andar aletargado. “¡Buenas noches, Paraguay! ¡Que se diviertan!”, fueron las palabras que iniciaron el reencuentro.
No se parecía en nada a aquel que 9 años atrás llegó para romper todo en el escenario. El primer tema en sonar fue Eiti Leda, escrito por García cuando solo tenía 17, y que luego formara parte del repertorio de Sui Géneris y Serú Girán. El inicio fue algo forzoso: García cantaba poco, quejándose de un micrófono.
Conforme pasaban las canciones –y a pesar del insistente frío– el músico entraba en confianza y comodidad con el público. Desde ese momento, por ese lugar pasaban los recuerdos de toda una vida musicalizando historias para varias generaciones de latinoamericanos. Sus fieles seguidores estaban allí, emocionados, para agradecerles en nombre de Paraguay.
El espíritu guerrero permanece intacto. Ni los años encima, ni los kilos de más pudieron contra el Charly despierto, el que interactúa ocurrente con su público y hasta enuncia un desenfrenado “¡Fuck you man!”.
Mientras la temperatura en el lugar descendía y los rastros de lluvia eran parte del olvido, el Rakiura Resort Day permanecía firme al ritmo de Pasajera en Trance, al igual que Los Dinosarios –con fuerte carga emocional–, que tuvo una pequeña introducción en la que el músico disparó: “Hace 12 años que no vengo a Paraguay. En 12 años le ganamos a la dictadura y a los regímenes fascistas. Siempre es una mierda... pero estamos mejor”.
Confesiones de Invierno sonó primeramente a capella, concluyendo con “Gracias por haber venido, ¡con este frío yo no habría venido ni empedo!”, lo que arrancó la carcajada del público. Yendo de la cama al living, Cerca de la revolución, Me siento mucho mejor, Tu vicio, Hablando a tu corazón, No me dejan salir, Nos siguen pegando abajo y No voy en tren, marcaron la primera parte del show.
El frío seguía persistente, cuando el músico decía: "Podemos aguantar un campo de concentración si aguantamos esta eh… Bueno, ¡esto es Rock and Roll!”. Minutos después, y ya entrando en clima, diría en segunda persona: “¿Sabés qué? ¡Ya me está gustando el frío!".
El calor del afecto paraguayo era visible. “¡Gracias, Paraguay! ¡Así da gusto!”, comentaba García al presentar una canción. Aunque luego ironizó: “El año que viene no nos olvidemos de comprar una estufa…”.
En perfecta conexión con el público, también hubo lugar para una serie de diálogos espontáneos con la gente. “¿Les gustó el festival este?”. Momento en que brindó por el rock paraguayo. “Sea lo que sea”, según expresó.
En el concierto hubo lugar además para presentar No importa, canción editada en Kill Gil (2010), su más reciente disco.
Para el primer bis, el nuevo rockstar de prominente panza y bragueta abierta volvió con el Rap del exilio, que comienza haciendo alusión a nuestro país. Las aclamadas Canción para mi muerte, Funky y Demoliendo hoteles cerraban el espectáculo que no quería ver su final. El músico no quería dejar el escenario y no paraba de agradecer el cariño paraguayo.
Esta nueva visita nos deja una conclusión: el Charly García de hoy claramente no es el mismo de hace 9 años. Es mejor. Los años, los vicios y excesos trajeron su factura, pero todo sigue igual cuando en la euforia de un grito estalla un resonante pero más saludable “¡Say no more!”.
En el concierto del sábado, el músico convertido en leyenda hizo un recorrido por toda su carrera en apenas par de horas, que difícilmente serán olvidadas por los viejos adolescentes que lo habrán tenido presente, décadas atrás, en sus noches de fogata.
Con una banda sólida compuesta por Von Quintiero (teclados), Negro García López (guitarra), Kiuge Hayashida (guitarra), Carlos González (bajo) y Tonio Silva (batería), el Charly García actual nos demuestra que sobre el escenario poco importa la edad, el peso o el producto de excesos cuando hay sangre destilando el rock del más bueno.
Al momento de la despedida, hubo palabras para Cerati. “Recen por Gustavo”, acotaba. Cuando ya era inevitable el final, el músico agradecía con marcada emoción: “Muchas gracias... ¡Esto es Rock and Roll!”.
Muchas gracias, Charly. Usted es Rock and Roll.

* Gracias a los lectores aclaramos que la visita anterior del maestro fue hace 9 años.

Por: Arturo Zarratea y Jorge Coronel.
Fuente: ABC

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