viernes, 30 de agosto de 2013

VIDEO. CHARLY GARCÍA EN NICETO INVITADO DE LUJO DE BERNARD FOWLER


Bernard Fowler volvió a Buenos Aires para tocar en Niceto Club, en una noche llena de invitados donde festejó los 50 años de los Rolling Stones.

Si no estuviste en el show que Bernard Fowler dio en Niceto el jueves por la noche, tal vez estés leyendo esto por el mismo prejuicio que muchos sentíamos antes del concierto del cantante. Es que la unión de artista extranjero con banda local pocas veces funciona. A eso hay que sumarle que, aunque Bernard ya sume 27 años trabajando con los Rolling Stones, y aunque sea bueno en lo que hace, no es músico de la banda precisamente; es corista.
Por suerte en la música no está todo dicho y el comienzo con “She’s so cold”  es un alivio; ver una banda que realmente entiende la música de los Rolling Stones es esperanzador. Es que cuando está el Zorrito Von Quintiero como mayor exponente, sabemos que podemos esperar cierta calidad en el encuentro. El primer punto alto se da con “Tumbling Dice”; coros, buen sonido, buenas perfomances, vientos: todo lo que la música stone necesita, esa raíz básicamente negra que queda muy bien en la voz de Fowler. Un cantante que, aunque respetando la obra, nunca imita a Jagger, ni en voz ni en movimientos. Tiene algo obviamente muy soul, pero muy rocker al mismo tiempo, y queda de manifiesto en “You can’t always get what you want”. Esto se está poniendo bueno.
La velada sigue con una gran interpretación solo con piano de “Angie”, canción que confiesa no  haber cantado nunca. Pensando que tal vez el show podría concentrarse en temas más raros del catálogo de la banda, Fowler aclara: “Hoy no vengo a celebrar mis 27 años de carrera con la banda, vengo a festejar los 50 años de los Stones y qué mejor lugar para hacerlo que Buenos Aires”, ante la respuesta eufórica del público. Eso es otra cosa a rescatar; si bien el boliche estaba lleno de modelos y empresarios, también cohabitaba el lugar el fanático verdadero, que decora el recinto con remeras de los últimos conciertos de la banda; Nueva York, Londres, Glastonbury. Esta gente invierte hasta su última moneda por sus ídolos, donde Bernard Fowler es una parte más de esa locura. Por eso le cantan a él, ademas de a la banda.
La lista concentraría en el repertorio más melódico del grupo con buena cantidad de invitados. Obviamente el ya local Jimmy Rip dijo presente y muchos intuían la visita del señor Charly García, que se colocó tras el piano para ayudar en “Beast of Burden” para que luego se sume Andrés Ciro Martínez en armónica y voz en “Midnight Rambler” y “Little Red Rooster”, en el momento más blusero de la noche. Por supuesto que la gente no lo dejaría irse sin antes cantar la versión en español de “It’s only rock and roll” que solían hacer Los Piojos.
Lo que había empezado como un show lleno de dudas, terminó transformándose en un concierto muy divertido, totalmente desconstracturado pero no por eso desprolijo, que tuvo su gran momento en el final con “Jumpin’ Jack Flash” con todos los invitados sobre el escenario. Para el cierre, hasta el más escéptico estaba saltando y cantando las canciones. ¿Necesitamos excusa para celebrar el catálogo de la banda de rock más importante de la historia? Es solo rock and roll, pero nos gusta.


Fuente: El Acople

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