martes, 8 de diciembre de 2015

PALITO ORTEGA Y UN RECITAL SUI GENERIS JUNTO A CHARLY GARCIA

Así fue el show de Palito y sus amigos en el Gran Rex
PH Nacho
La primera hora fue un homenaje a Charly García.

El recital del viernes de Palito Ortega en el Gran Rex arrancó con el plato fuerte. Al subirse el telón en el escenario estaban David Lebón, Celeste Carballo, Juanse y Nito Mestre junto al músico. Todos tocando Vamos a pasarla bien, presagiando lo que serían las tres horas siguientes del show de presentación del disco Cantando con amigos, de Ortega.
En un costado, junto al piano, estaba Charly García. El músico, que esperaba en un rincón detrás de un cortinado negro, entró en escena en el segundo tema, con una ovación de todo el público.
“Estamos acá gracias a la bondad, generosidad y talento del señor Charly García, que fue quien impulsó este inolvidable encuentro”, expresó Palito.
“Tuve la fortuna de grabar en muchos estudios en todo el mundo pero siento que hice el mejor estudio de todos al grabar este disco con amigos. Cuando llegaban ellos, que se autoconvocaron por amor, me esperaban con una sonrisa y un abrazo. Canto con la gente que admiro”, explicó Palito al agradecer a los músicos que formaron parte de su disco. Rápidamente, miró a Charly y le dijo que él había sido el gran motor que impulsó ese encuentro.
En ese momento, Palito le propuso a Charly si quería reeditar Sui Generis y le presentó a Nito Mestre. “¿Ese quién es?”, dijo Charly con humor. Juntos tocaron Canción para mi muerte, emocionando al público.
Palito dejó que cada uno de los invitados que lo acompañaron se luciera. Juanse tocó Vicio así como Celeste Carballo entonó Me vuelvo cada día más loca.
La participación de todas estas figuras terminó casi a la hora de haber comenzado el espectáculo con Seminare, de Serú Girán. Todos los músicos tocaron los instrumentos y cantaron, incluido Charly.
Con este cierre comenzó la segunda parte del show. Para que no hubiera bache ni esperas, Palito invitó a Alejandro Lerner. Al cantar su tema Volver a empezar le dio tiempo a Ortega a retirarse del escenario para cambiarse y volver. Ahora, ya de traje y corbata, recorrería sus clásicas canciones y otras nuevas.
Otro momento emblemático fue cuando recibió a Moris. Juntos hicieron un tema y luego le cedió el lugar para que tocara El oso. Más tarde, su hija Rosario -que comenzó el show sentada en la platea- subió a cantar con él Por muchas razones te quiero. También hizo salir a escena a su mujer, Evangelina, para que saludará al público.
El cantante recordó a Sandro y terminó la velada a puro baile, en un marco muy festivo.

Fuente:  Clarín



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