jueves, 17 de julio de 2014

LA PELICULA DEL ADIÓS SUI GENERIS Y LA CENSURA




Adiós Sui Generis (1976, Dir. Bebe Kamin) - El recital de despedida del conjunto Sui Generis tuvo lugar el 5 de septiembre de 1975 en el estadio Luna Park. El Ente de Calificación, cuyo interventor era Miguel Paulino Tato, demoró el trámite de calificación cuatro meses, impidiendo el estreno previsto para febrero de 1976. En el expediente abierto por el ente a la película (con el número 70/76) hay una nota firmada por Tato en la que objeta el tema “Confesiones de invierno” a partir de una libre interpretación de los versos "Conseguí licor y me emborraché en el baño de un bar. Fui a dar a la calle de un puntapié y me sentí muy mal. Y si bien yo nunca había bebido, en la cárcel tuve que acabar. La fianza la pagó un amigo, las heridas son del oficial".
Según el expediente, la canción debía ser cortada por mencionar a "un guerrillero preso, liberado con la fianza de un amigo y a la muerte de un oficial". El ente pidió además las letras completas del resto de las canciones "para una mejor evaluación de su contenido". Se informó a la productora que, con el corte de la canción mencionada, la calificación sería Prohibida para menores de 18 años. La productora envió las letras solicitadas pero se negó a cortar Confesiones de invierno, explicando que hace referencia a un borracho y que su conducta mal puede ser confundida con la actitud de un guerrillero.
La película revela otra cosa. En el momento en que García canta el fragmento objetado se produce una complicidad tácita con el público, que aclama espontáneamente la frase "Las heridas son del oficial". Hay una belleza especial allí, porque, por un único instante, la realidad exterior se cuela dentro del estadio a partir de la química entre un artista y su público. Por otra parte las canciones de Sui Generis se difundían sin inconvenientes en otros medios, lo que resta toda posible credibilidad a la fundamentación de Tato. La intención original del ente era prohibir la película, en parte porque registraba una importante manifestación juvenil en un momento oficialmente sensible a ellas, del tipo que fueren, y en parte por un rencor de Tato hacia Torre Nilsson, de origen incierto, que lo llevó a obstaculizarle prácticamente todos los proyectos que el realizador presentó durante su gestión. Finalmente el ente autorizó la exhibición del film sin cortes, pero mantuvo la calificación “Prohibido para menores de 18 años” que, como recuerda García, limitó poderosamente su performance comercial.  Casi 25 años mas tarde coincidiendo con el regreso del dúo a los escenarios se cambio la calificación dejando la película para mayores de 13 años.

Por Paula Félix, Didier y Fernando Martín Peña

Fuente: Ámbito Financiero, Buenos Aires (17 de enero de 2000)

1 comentario: