jueves, 1 de octubre de 2009

Los fans recibieron a Charly García en Chile


"Loco, ¿hasta dónde nos vas a seguir?". Ese fue el recibimiento, seguido de un abrazo, del Zorrito Fabián Quintiero a RS antes de la salida del vuelo 2429 de LAN, que nos depositaría a la tardecita de ayer miércoles en el aeropuerto de Santiago de Chile para el segundo show de la gira sudamericana de Charly García. "¿Qué lindo que estuvo Perú, no? Hubo una energía muy fuerte por parte de todos allá, y no fue casualidad: Charly no se equivoca en esas cosas", señaló el tecladista. Carlos García López, por su parte, venía feliz por haber conocido las ruinas de Machu Pichu. "Toqué mil veces en Perú y nunca había ido, ¿podés creer?", contaba el Negro, entre besos a la crew.
Y a todo esto, ¿dónde está García? El verdadero artífice de todo esto viajó dos horas después, acompañado de su manager Fernando Serezesky, en un jet de Air Canada. Por lo tanto, en el arribo a Santiago, el Zorro y el Negro se quedaron en el aeropuerto esperando a Charly, mientras que el resto partió hacia el Sheraton Hotel, en el barrio de Providencia.
Pichón Baldinu, factótum de De La Guarda y la persona a cargo de toda la puesta en escena del tour, miraba asombrado la autopista y sus alrededores. "Está todo sembrado a los costados, parecen los Países Bajos. Y la limpieza, y los juegos de las plazas, y la montaña de fondo. ¡Qué bueno que está Santiago!".
Y ya en el hotel, un grupo de fans preguntando por su ídolo, si era posible sacarse una foto con él, mostrando orgullosos los brazaletes de Say No More, preguntando por el show en Lima, e informando a cronista y fotógrafo por algunos lugares imperdibles de Santiago. Charly, claro, entró al Sheraton por una puerta lateral, y está hospedado en otra ala del edificio. El acceso a su persona es casi imposible.
Con la llegada de Hilda Lizarazu a la capital trasandina en el transcurso de esta jornada, la banda estará completa. Desde hoy a la madrugada, ya se trabaja en el lugar del concierto para el armado de todo, y la prueba de sonido será en la noche de hoy jueves. Un buen momento para volver a testear el sonido de la banda y el estado de García. Si todo sigue como en Perú, no debería haber sorpresas, y los chilenos deberían disfrutar de un gran concierto. Todo parece indicar que así será.

Por: Pablo Strozza
Fuente: Rollingstone

Charly García ya esta en Chile y promete mucha música


SANTIAGO, septiembre 30.- Sereno, sonriente, con varios kilos de más y con una polera con el retrato de John Lennon así llegó este miércoles a Santiago Charly García, en el vuelo 643 de Air Canada que aterrizó a las 18:15 horas proveniente de Buenos Aires.
Tal como lo retrata las crónicas que hablan de un músico recuperado el argentino se mostró más calmo más tranquilo y más pacífico. “Estoy feliz, el show en Lima estuvo muy bueno”, dijo ante el puñado de periodistas que lo esperaban en el lugar y en referencia al debut de su tour en Latinoamérica el pasado miércoles 23 de septiembre.
Luego de saludar a dos de músicos de su banda, que habían llegado dos horas antes a Santiago, el artista tomó una lujosa limusina negra y se fue al hotel Sheraton donde descansará hasta este fin de semana.
El músico toca este viernes en el Movistar Arena, para lo que prometió un show de dos horas con cerca de una treintena de canciones. En un principio su llegada estaba pactada para mañana pero su staff quiso adelantarla para que pudiera descansar.
En una reciente conversación telefónica con Terra durante la semana pasada, el músico reflejó su presente en una frase que encarna su actual estado de ánimo: “Estoy realmente muy muy bien”.
Con respecto al show que dará este viernes 2 en Movistar Arena (para el que aún quedan entradas en Puntoticket), García comentó: “Estoy muy eufórico por este regreso, nuestra banda no podía sonar mejor. El show va a ser algo muy clásico mío: voy a tocar un piano de cola y se basa en muchas canciones, no sé si en las más conocidas, pero sí al menos las que más me gustan. Va a ser un recorrido por distintas épocas, cosas muy viejas y algunas nuevas”.
La estrella del rock argentino respondió brevemente las preguntas de la prensa.
- ¿Cómo ves este regreso al país?
- Estoy feliz. Vengo de un show en el Perú donde todo salió muy bien y éste va a ser mejor.
-¿Tu presentación tendrá furia y pasión?
- Sí, sin duda, pero tendrá mucha música.
En Chile, García se alojará en el hotel Sheraton. Su staff planea una serie de posibles reuniones con figuras públicas, aunque aún no hay nada cerrado. Los tres músicos chilenos que forman su grupo llegaron al país la semana pasada.

Por: Claudio Vergara
Fuente: Terra Chile y LaCuarta

martes, 29 de septiembre de 2009

CHARLY GARCÍA LLEGA MAÑANA A CHILE


La llegada esta programada para las 17:50 hs del miércoles en el aeropuerto de la ciudad del país trasandino, Charly y su equipo se hospedaran en el Hotel Sheraton.
Alejado de los escándalos que protagonizo la última vez que visito el país cuando fue invitado por su amigo chileno Miguel “el negro” Piñera para que fuese el invitado de honor de su cumpleaños, García promete dar un show sólido que estará basado en su época de “oro”, la década del ochenta.
La cita es este viernes en el estadio “Movistar Arena”.
Además se espera que en breve se confirmen fechas en otros países latinoamericanos como Colombia, Ecuador y Uruguay. También el músico daría más shows en Argentina en las ciudades de Córdoba y Rosario.

Piñera, un amigote.
No viene al caso detallar como el cumpleaños de Miguel Piñera se convirtió en un bochorno para el agasajado y para el propio Charly García (solo recuérdese: escupió y pateó al público, y hasta trató de “perra” a la mujer del cumpleañero), sino que se transcribirán algunas declaraciones del músico chileno.
Cuando los periodistas le preguntaron a “El Negro” cómo se sentía con la indiferencia del músico genio éste contestó: “Tenerlo en Chile ya es un logro. Charly para mí es un ídolo, arriba del escenario es un monstruo. Ahora tanta fama, tanta locura, te conduce a malos pasos. Arriba del escenario es un ídolo, en cambio abajo es un desastre, impredecible“. Agregó que “todos los genios son locos, así que hay que aceptarlo tal como es”. Aquella noche terminó para García con el propio cumpleañero yéndolo a buscar a una de las plazas del centro de Chile en medio de los festejos.
A un año del suceso poco feliz y con un Charly por entrar en su etapa de recuperación El “Negro” declaro: “me da mucha pena por él, porque es un gran talento. Yo tuve una discusión con él porque me dejó la escoba en mi cumpleaños, la verdad es que le tengo cariño pero necesita ayuda”.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Charly García palpitando su próxima presentación en Chile


Ni groupies ni familiares. Ni mascotas ni oportunistas de último minuto. El copiloto más fiel de Charly García en el tour continental que inició este miércoles 23 en Lima es una neuróloga. Una especialista que creció como fan del cantante y que en el último año se encargó de encuadrar su rutina, refinar su estado físico y calibrar el ritmo de un hombre de 57 años que nunca pensó en volver a la ruta. Como premio, el músico la hizo su amiga y la sumó a su círculo de hierro.
"Viajar con ella en este tour demuestra la buena relación que tengo con los doctores que sí saben", cuenta el cantante, al teléfono desde Buenos Aires.
Desde hace unos 4 meses, de lunes a viernes, su rutina sigue un derrotero establecido: la mañana empieza con gimnasia y ejercicios suaves coordinados por kinesiólogos; continúa con visitas a un centro neurológico bonaerense -donde monitorean su salud física y mental-; y todo remata con intensos ensayos de cuatro horas diarias junto a sus músicos. En los intervalos, en un renovado departamento que hoy habita en el sector de Barrio Norte, el cantautor acata una dieta que respeta las cuatro comidas diarias. Su nuevo régimen le ha permitido estrenar un semblante más lozano y robusto. Y un peso que hoy rasguña los 85 kilos.

-¿Pensó alguna vez en volver a hacer shows tan masivos?
-No, nunca. Parece increíble que ya llegó el tiempo de tocar. El año pasado ni me lo imaginaba. Fui a algunas clínicas que me dieron resultados muy negativos para mí, se equivocaron completamente.

-¿En qué se equivocaron?
-Es que para algunos estaba esquizofrénico, para otros era bipolar… no sé, las clínicas de rehabilitación realmente son así, no es como uno piensa que son, que hay psicólogos y eso. Más bien te tiran ahí al rebaño y te dan un montón de pastillas. Es más una cosa moral, una falsa moralina que un real empeño en ayudarte.

-Entonces, ¿no aportaron en nada a su mejoría?
-Yo me tuve que mejorar solo. Por supuesto con el apoyo de algunos amigos que me dieron las facilidades para que pueda hacer lo que estoy haciendo ahora. Pero quiero aclarar que en esos lugares no pensaban que yo iba a volver a tocar o a hacer algo importante.

-¿Pasar por ahí hizo más difícil el proceso?
-Es difícil porque estás encerrado, te atan a la cama, estás con un montón de gente que no conocés, imposibilitado de salir. Es espantoso. Uno nunca sabe cuándo termina la rehabilitación, aunque creo que estoy terminando mis deberes finales. Ahora en mi mente estoy tratando de concentrarme en cantar y en que en los shows sean bien prolijos, porque van a ver a un buen Charly. Al mejor Charly.

-¿Cómo fue encontrar un ambiente en lo de "Palito" Ortega que nunca antes había tenido?
-No estaba acostumbrado a eso. Yo vivía solo. Pero más que familiar, era un ambiente amistoso, todos tratándonos de igual a igual. Amigos. Un ambiente de fiesta, con una piscina muy linda y mucho caminar por un sitio grande y natural. Pasé todo el verano ahí y "Palito" fue como un gran padre de familia. Si bien no estábamos juntos todo el tiempo, había asados todos los domingos e hicieron una gran fiesta de Navidad para mí. También me abrieron el estudio de grabación que tienen ahí mismo.

-¿Qué sucedió para que se diera el reencuentro con "Palito"?
-Y… fue por esas cosas de la vida. No era muy amigo de él, pero me iba a visitar a las clínicas y ofrecía de todo corazón su casa. Me brindó su amistad y se lo voy a agradecer por siempre, porque de lo contrario me hubiera ido a otro lugar donde se hubieran seguido equivocando conmigo.

-¿Cuándo sintió que era necesario volver a tocar masivamente?
-En la Navidad pasada toqué con mis músicos amigos y me costó mucho. Luego hice un show en Luján, donde está la quinta. Si bien fue improvisado e imperfecto, fue algo que me impuse yo mismo. No quería que se me atrofiara el músculo y por eso salí a tocar. Después me empezaron a llegar propuestas para hacer una gira y cuando hubo una que me pareció bien, dije "bueno, me voy por el túnel hasta el final".

-¿Esta gira es también una forma de responderle a parte de la prensa o el público que lo daba por desahuciado artísticamente?
-Yo no soy vengativo. Siempre mi vida fuera de los escenarios tuvo contradicciones y se dijeron muchas cosas de mí. Uno siempre tiene detractores, pero creo que la mayoría de la gente me quiere, pese a los envidiosos. Incluso ahora creo que en Argentina me quieren un poco más, porque tuve el valor de enfrentar una crisis y recuperarme, lo que no es fácil. Demostré que se puede. Hay mucha gente que piensa que una vez que uno tiene una dependencia o adicción es para toda la vida. No, no. Uno puede cambiar de vida y después seguir tranquilo.

-Hablemos del ensayo para el show chileno.
-Empezamos ensayando en una sala muy chica, con una batería electrónica y un teclado. Luego pasamos a un lugar más grande y, en este último tramo, nos preparamos directamente en un teatro (el Roxy, en Buenos Aires). Con el tiempo, también se ha ido formando un equipo de trabajo muy fiel.

La banda chilena con la que recorrerá el continente es una verdadera cofradía, los mismos que conoció a través de Miguel Piñera y que, como inseparables apóstoles obedeciendo al Mesías, han aguantado todos sus pecados. Los mismos que estaban con él la fatídica noche mendocina en que comenzó este relato de resurrección. "Ellos son como soldados, siempre al pie del cañón y siempre poniendo mucha garra. Va a ser lindo tocar con ellos en Santiago, va a tener un poco de emoción extra", confiesa García.

-Después de Argentina, Chile es uno de los países donde su figura siempre generó respeto y simpatía, incluso en sus malos momentos. ¿Qué sensación le da este regreso?
-Me dan muchas ganas de ir, porque me dijeron que el lugar donde tocaré es muy bueno y porque Chile siempre me cayó muy bien. Siempre me trataron como ciudadano ilustre. Sólo una vez me tiraron una bomba de asfalto en el parabrisas del auto, pero lo demás está todo bien. Me siento muy cómodo allá y seguramente me tomaré unas vacaciones en Santiago o Viña.

-¿Cómo eligió el repertorio para el concierto en Santiago?
-Mmmmm… me fijé en los temas donde aparecían cosas que yo había profetizado sobre mí mismo y que sucedieron ahora, con este nuevo proceso. Hay de todo, desde "Clics modernos", hasta "La hija de la lágrima" o "Say no more".

-A propósito de relaciones con Chile, aquí salió publicado que Sebastián Piñera podía juntarse con usted en Buenos Aires durante su viaje de la semana pasada. ¿Hubo alguna intención?
-No, eso lo dijo él. No me juntaría con un político de derecha.

-¿Qué le parecería que un hermano de Miguel Piñera llegue al poder en Chile?
-La política mucho no me interesa, pero no sé, no tengo opinión. Si el hermano de Miguel es como Miguel, no sé cómo puede ser de derecha. Bueno no sé, son cosas de ellos.

-¿Sigue teniendo algún lazo con Miguel Piñera?
-Y… es un amigote. Además, ustedes tienen una buena presidenta, que es lo que se rumorea por acá.

-Un mujer, igual que en Argentina.
-Igual. Me parece algo nuevo, algo como Obama en Estados Unidos. Un cambio.

Por Claudio Vergara
Fuente: Que Pasa

viernes, 25 de septiembre de 2009

Charly García en Perú: los festejos despues del show


El concierto de Charly García en la explanada del estadio Municipal de Lima había finalizado. Periodistas, músicos y camarógrafos fueron invitados al backstage a picar algo, mientras los músicos, los técnicos y la gente de la organización se saludaban con la satisfacción del deber cumplido. Y en ese momento, la aparición de Charly: tranquilo y sonriente, cambiado, saludando y diciendo: "Estoy muy contento por mis amigos, pero más por mis enemigos. ¿Vieron que no estoy lento?". Acto seguido, y tras una salva de aplausos, se subió a la limusina que lo esperaba, acompañado del Negro García López.
A partir de allí la vuelta al hotel, estimulados por la promesa de fiesta post recital. El Zorrito Quintiero e Hilda Lizarazu amagaban con un show de la Lobby Band, una suerte de dúo de piano y voz especialistas en recrear temas de Elton John, al que se sumaría la viola del Negro. Ya en el lobby, entre abrazos y alegría, los plomos armando el escenario y. ¡dos teclados! Y todas las sospechas hechas realidad: García comandando el grupo, y el grito "¡Vamos con todo el show de nuevo!". Así arrancó una seguidilla de seis temas, que sumaron la voz de Hilda Lizarazu para el final ("Estaba en mi cuarto a punto de dormirme y me llamaron, ¡no podía no estar!").
El improvisado e íntimo concierto terminó. Charly se retira, y la banda que se queda para la charla distendida, entre pisco sours que van y vienen: "Estoy feliz: recuperamos a Charly", dice el Negro entre vasos y besos. "No creo que en Latinoamérica haya shows de esta calidad como el que dimos hoy con Charly", señala el Zorrito. "Esto es el comienzo de todo. Ojalá que Charly no se sienta presionado para grabar un disco enseguida", reflexiona Hilda. La noche limeña siguió, las risas se multiplicaron y la barra proveedora de tragos cerró. Hora de emprender el regreso a casa, y de dormir todo el tiempo en el que nos mantuvimos insomnes por la felicidad. Charly Is Back!

Por Pablo Strozza
Fuente: Rolling Stone

CHARLY GARCÍA RECIBIRA EL PREMIO A LA EXCELENCIA MUSICAL 2009 DISTINCION DEL GRAMMY LATINO


MIAMI (24 de septiembre del 2009) — Candido Camero, Beth Carvalho, Charly García, Tania Libertad, Marco Antonio Muñiz, y Juan Romero recibirán el Premio A La Excelencia Musical por parte de La Academia Latina de la Grabación®. José Antonio Abreu y Roberto Cantoral serán distinguidos con el Premio del Consejo Directivo. La entrega de los premios especiales tendrá lugar durante una exclusiva ceremonia que se celebrará el miércoles 4 de noviembre del 2009 en el Four Seasons Hotel de Las Vegas. El aniversario de la 10a. Entrega Anual del Latin GRAMMY se llevará a cabo el 5 de noviembre en el Mandalay Bay Events Center de Las Vegas.
"Al mismo tiempo que celebramos la primera década del Latin GRAMMY, nos honramos en reconocer carreras extraordinarias al rendir un gran reconocimiento a individuos excepcionales que han contribuido con su rico y dinámico talento a la música latina", dijo Gabriel Abaroa, Presidente de La Academia Latina de la Grabación. "El Consejo Directivo de La Academia Latina de la Grabación tiene el honor de celebrar a diversos intérpretes y verdaderos humanistas que han dejado sus huellas como parte de la cultura latina, tanto en el aspecto musical como social".
Durante su niñez en Argentina, Charly García comenzó a tocar piano clásico a los 4 años de edad, y más tarde se inspiró en los Beatles, de quienes dijo que eran como "música clásica de Marte". García fue participante crucial del movimiento de rock argentino con sus bandas Sui Generis y Seru Giran en los años 70, antes de comenzar su carrera como solista en 1982. Charly ha colaborado y tocado con artistas de todo el mundo y recientemente grabó y presentó la canción "Deberías Saber Porqué" en agosto del 2009. García es un verdadero icono del rock en toda América Latina y España.
La Academia Latina de la Grabación es una organización internacional compuesta por artistas, músicos, compositores, productores, y otros profesionales técnicos y creativos de la grabación, de habla hispana y portuguesa. La organización se dedica a mejorar la calidad de vida y las condiciones culturales de la música latina y sus creadores. Además de producir la Entrega del Latin GRAMMY para premiar la excelencia en las artes y ciencias de la grabación, La Academia Latina de la Grabación brinda programas educativos y de asistencia para la comunidad musical latina.

Fuente: Latin Grammy

Charly García: "Estoy contento por mis amigos, pero más por mis enemigos"

LIMA.- Habrá que jugar con las palabras, cambiarlas, darles nuevo sentido a los versos que ahora García canta de principio a fin a modo de autobiografía, para poder describir con justicia lo que ocurrió anteanoche en Lima. Habrá que decir que estaba en llamas cuando se levantó, que se animó a despegar o, como él mismo se encargó de resaltar, que Charly es un vicio mal y que hay señales, muchas y muy buenas, de algo que vive en él.
Charly García volvió a los escenarios con una sonrisa que no se borró de su cara durante toda la noche, incluso varias horas después del concierto, y ésa será una imagen difícil de olvidar para los que presenciaron este regreso a escena. "Es la sonrisa de papá", bromeaban por ahí en alusión a Palito Ortega, responsable de buena parte de esta nueva vuelta y que también llegó hasta aquí para ser testigo y celebrar junto a su amigo el cierre de un extenso proceso y la promisoria apertura de un nuevo ciclo en la vida/obra de este artista visiblemente inmune a cualquier tipo de regla general.
Hasta se podría decir que García no está gordo ni hinchado, sino que está a punto de explotar de felicidad, que su cuerpo desborda alegría por estar ahí arriba, tocando, cantando, jugando. A lo largo de dos horas sin pausas de show, se divirtió como hacía tiempo no se lo veía hacerlo y agradeció el caluroso y generoso afecto de sus fans peruanos con su mejor arma: la música, esa terapia sin contraindicaciones que ha sobrevivido a través de los siglos y que atravesó la historia de la humanidad, de boca en boca, de generación en generación.
"Estoy contento por mis amigos, pero más por mis enemigos", dirá después en camarines, exultante, con esa voz nasal inconfundible que hacía rato no le gritaba al oído argentino. Porque, fiel a su estilo, la sonrisa de García también tiene algo de revancha, de "yo les dije que no me dieran por muerto". Una sabrosa revancha para sí mismo, para los aliados y no aliados. "Cómo estoy jodiendo a algunos? decían que estoy loco, je", había disparado en medio del show, luego de lucirse junto a la banda en una implacable versión de "Influencia", esa canción/estandarte en la que confiesa: "puedo ver y decir y sentir: algo ha cambiado, para mí no es extraño".
García disfruta de cantar esos versos autoreferenciales, "proféticos" según sus palabras. "Yo hago el muerto para ver quién me llora, para ver quién me ha usado", fue la frase elegida para abrir el concierto, a ritmo de una versión reducida de "El amor espera". Contenido primero, ansioso quizá, Charly tardó apenas un par de canciones en acomodarse. Pasaron "Rap del exilio", la conmovedora "No soy un extraño" y "Cerca de la revolución". De allí en más, este hombre a punto de cumplir 58 años que aún continúa en el camino de la rehabilitación, se soltará más y más y más, retroalimentándose con la música, con la alegría de la gente que tiene enfrente y también con la de la que está a su lado, la de los músicos, la de los amigos que lo acompañaron con fidelidad hasta aquí. Diez años después, esto también es el aguante.
Hubo poncho para García, hubo uno, dos, tres finales a pedido del público y hubo un último adiós con el micrófono en el suelo. Hay banda, hay equipo, hay García para rato. Uno de los compositores argentinos más agudos e instintivos de nuestro tiempo está de vuelta, para alegrar a muchos y también para molestar a otros tantos. La cosa es así. Ya se hizo de noche y se tiene que ir. El solo tiene esta pobre antena, que le transmite lo que decir: una canción, su ilusión, sus penas y este souvenir. Bienvenido sea una vez más.

Por Sebastián Ramos
Fuente: La Nación