jueves, 16 de abril de 2009

Vj Mecha la amiga de Charly




La conductora de MTV Mercedes Iñigo -y ahora acompañante inseparable de Charly García-cuenta algunas cosas de si misma en la pagina de MTLA:
"Nací el 18 de noviembre de 1987, y todos los días chequeo el horóscopo de Escorpio. Aunque no lo crean no vivo sola: mi hermano y mi mamá me aguantan. Y también tengo 2 gatos, pero me gustan mas los perros. Me egresé en el colegio Nicolás Avellaneda de Palermo, porque me quedaba cerca de casa y siempre me aprobaban. Trabajé tres años como camarera y conocí mucha gente.
Gracias a eso hice campañas como modelo, fotos para editoriales y videoclips. También hice algo de danza, y soy la taliban que escribía frases al revés con aerosol en los shows de Charly García. Tomé clases de piano, y para justificarlo tenemos una banda familiar: papá en batería, hermana en bajo, hermano en guitarra, un amigo en voz y guitarra, mi profe en teclados... y yo aprieto botoncitos.
Ahora tengo ganas de empezar patín aunque no tuve ninguna propuesta de Tinelli (!?). También me gusta dormir y mirar películas. Mi director favorito es Woody Allen, me gustan todas sus pelis y especialmente él. Mi serie favorita es Twin Peaks de David Lynch. Ah, me gustaría viajar y tener auto también!"
Cómo es un día en tu vida?
"Me levanto, me baño, como mucho, miro la tele, y después si no tengo que hacer nada (como trámites o cosas de persona responsable) me voy a lo de algún amiga/o para pasar viendo pelis y charlando. O sino me puedo quedar mirando la tele en la cama comiendo chocolates o escuchando música, y ordenando mi cuarto porque soy muy obsesiva con mi cuarto. A la noche a veces salgo, o también me gusta cuando hay algún show copado para ir a ver"
Qué no puede faltar en tu auto?
"No tengo, pero si tuviera sería la música, y una estampita de San Jorge o de San Benito."
Cuál sería tu cita ideal?
"Que sea con un hombre divertido, de buen humor, con plata, con depto propio. Jajaja."
Fuente: www.mtvla.com

Andres Calamaro le mando un mensaje de afecto a Charly García.


Zapando juntos, otros tiempos.

El diario Clarín hablo con Andres Calamaro por la promoción de su ultimo trabajo discográfico. Y entre muchas otras preguntas le hicieron la siguiente:
"¿Qué pensás de la reaparición de Charly García?
Supongo que no va a quedarse así para siempre. Sinceramente creo que debería darte una opinión profesional que no puedo darte, tendrías que consultar con un psiquiatra, aparentemente está promediando un tratamiento bastante químico. Yo conocí muchos casos de rehabilitación, algunos inestables, algunos exitosos... Unir las partes rotas (del gran espejo interior) en ocho meses... es imposible. Le mando un mensaje de afecto. (Andrés Calamaro corrigió esta sencilla respuesta tres veces. Después pidió que por favor el título de la nota no fuera con el tema Charly García. Y que puntualmente en este fragmento de la entrevista no se corrigiera ni una coma. Tal es el cuidado que Calamaro tiene con todo lo que rodea a García y a su ya antigua pelea con él)."
Y bue...

Fuente:Clarín.com

martes, 14 de abril de 2009

"El verdadero rock and roll" de Coty a Charly García


Coti Sorokin

"Malditas canciones" es el quinto trabajo discográfico de Coti. La línea compositiva y expresiva no difiere de sus registros anteriores, pero sí hay que destacar la alta capacidad de este músico de elaborar melodías frescas y a la vez intimistas.
En "El verdadero rock and roll" hay un toque nostálgico evidente, ya que el tema no sólo está dedicado a Charly García, sino que finaliza con una estrofa de "Aprendizaje", de Sui Generis. "Una declaración de principios y a la vez un homenaje a lo que para mí es el verdadero r´n´r. Él llora más que grita y dice más de lo que canta. Él nos ha enseñado que la rebeldía NO es un tesoro exclusivo de la adolescencia, que la utopía está mas viva en las canciones de nuestros maestros que en los panfletos. Es una manera especial de colgarse la guitarra acústica como parte del propio cuerpo, algo mucho más importante que cualquier pedal de distorsión. Es una manera de ordenar las palabras con el silencio. Es un modo de conducta en la Big Picture del pasar de muchos años, más que el prejuicio urgente y sectario de la moda. Es tener la cabeza abierta porque hay más r´n´r en el tango, en el flamenco o en el jazz de lo que creemos a simple escucha. La escribí recordando los momentos en que de pequeño me pasaba horas, días, tocando canciones de Sui Generis(...). Al final de la canción hago mi homenaje a Charly García cuando se burlaba de la doble moral burguesa en Aprendizaje: aprendí a ser formal y cortés cortándome el pelo una vez por mes”.
"Charly fue uno de los que nos enseñó que el verdadero rock and roll es aquella música que se deja influenciar por el tango y por muchísimas otras músicas, y que no es un compartimento estanco", dijo Coti, en comunicación telefónica desde España. "El la estaba pasando mal y le quise hacer un pequeño homenaje desde la distancia".

Fuente: La capital

lunes, 13 de abril de 2009

Palito Ortega & Charly García, como sucedió?


Este es un extracto de una nota reciente a "Palito", donde nos da indicios de como empezó su relación de ayuda a Charly, presten atención a la relación que ya tenía el maestro con el hijo de Ramon, Luis Ortega.

—Charly García dijo que el estudio musical que usted tiene aquí en esta casa de Luján es uno de los mejores del país. ¿Con qué fines lo armó?

—Siempre tuve mi estudio, pero eran chicos. Acá podemos grabar en serio. El otro día vino la Negra Sosa y le gustó mucho.

—¿Qué le responde a aquellos que dicen que su ayuda a Charly García es una gran campaña de marketing?

—Nada. Me habría gustado que esas personas hubiesen estado cuando Charly necesitaba gente al lado. Y si lo hubiesen hecho, yo no habría pensado de ellos lo que ellos piensan de mí.

—Charly García dijo literalmente: “Siento que tuve suerte de encontrar a Palito y a un montón de gente que realmente se preocupó por mí. Si Palito no aparecía, yo la estaría pasando muy mal, me estaría cortando las venas”.

—Eso responde más contundentemente a lo anterior. Son bravuconadas del típico argentino resentido.

—Charly García nació en un hogar intelectual de clase media porteña cuyos padres lo enviaron al conservatorio de música desde niño, un origen opuesto al suyo; y sus obras musicales también están en las antípodas. ¿Los extremos se atraen?

—No hay que poner los extremos en los valores musicales. Hay que poner la perspectiva de los valores humanos. Charly es un ser valioso humanamente, inteligente, sensible. Evidentemente que si comulgamos es porque él encontró algo en mí. Lo otro…

—… es una cuestión de estilo.

—Charly canta Media novia. La madre lo ponía a practicar música clásica y él se escapaba para ver El Club del Clan.

—Su hija Julieta había hecho algunas publicidades con Charly García. ¿Fue de ella la idea de darle ayuda?

—Ella lo quiere mucho, pero el que nos reencontró fue Luis, porque ya se venía encontrando con Charly en algunos lugares de la noche.

—¿Fue su hijo Luis quien le propuso darle ayuda?

—En realidad, toda la familia. Cuando lo vi en esta situación, casi terminal... Y nadie se hacía cargo. Sí o sí terminaba en otra internación.

—Su hijo Luis había declarado públicamente sus problemas con las drogas, confesando que desde los 15 años probó con anfetaminas, cocaína, free base, con bicarbonato, y hasta LSD. ¿Tuvo algo que ver esa experiencia familiar con el impulso de ayudar a Charly García a superar el mismo problema?

—No. Luis desde muy chico fue un gran curioso de la vida. Y si es director de cine es porque es un chico muy sensible y muy curioso. Y todas esas cosas las hacen personas como Luis. Afortunadamente, como es un chico abierto, hablamos de esto y lo superó.

—Precisamente Luis le dijo a la revista “Rolling Stone”: “Para mí el LSD era la presencia de Dios en la Tierra. Lo he tomado en mi casa, para ir a comer con mis viejos y para charlar con el psicólogo e ir la escuela. Tomé cartones y también gotas, empapábamos los caramelos Mogol con ácido y los íbamos comiendo. Tomé ácido tres o cuatro años intensamente; también conseguía heroína por esos años, me la traía un amigo marinero al que le pedía opio”.

—A los hijos no hay que impedirles que se equivoquen, tampoco que se arrepientan y de esa manera avancen. Ver hoy una película de Luis (N.d.R.: Caja negra, Monobloc) indica que lo que vivió y lo que sufrió lo lleva a tener una forma de decir que mucho tiene que ver con el dolor..

—¿Y esto los sensibilizó a ustedes como familia y por eso el interés por Charly?

—No me sensibilizó el tema de la droga con Charly, sino el dolor de un hombre en una situación límite.

—Con 57 años, Charly García tiene una diferencia de edad con su hijo mayor no diferente de la que éste le lleva a su hermana Rosario. ¿Se podría decir que Charly García fue adoptado como un hijo más de esta prolífica familia de seis hijos, cinco dedicados al espectáculo, y es ese clima familiar el alimento emocional que lo recuperó de su adicción?

—Sí, se lo quiere y él siente eso. Lo dice todo el tiempo. Esa fue mi terapia para él, porque en las otras no intervengo para nada.

—¿Cómo fueron estos nuevos meses en que actuó de protector de Charly García? ¿Cuáles eran sus responsabilidades judiciales y cuáles asumió por propia disposición?

—Al comienzo fue mucho sufrimiento y mucho dolor para él. Yo creo que ahora sí está encaminado hacia una recuperación real.

—¿Cómo es la situación médica y legal de Charly García? ¿Qué falta para que se le permita disponer enteramente de su vida?

—La jueza tiene que determinar, después de una última evaluación de los médicos forenses, su libertad. Y eso se va a dar en poco tiempo.

—¿Un mes?

—Más o menos. Y Charly está evaluando irse a un departamento. Seguramente, le van a pedir que siga con un acompañante terapéutico.

—¿Qué dicen los médicos?

—Hubo un exceso notorio de consumo que lo llevó a un estado que tenía que transformarse en una recuperación para que no pasara a mayores. Y esa fue la etapa en la que él estuvo realmente mal.

—¿Cómo pasó la abstinencia?

—El tiene muy malos recuerdos de todo eso.

—¿Eso no sucedió aquí?

—No, en la clínica. Cuando terminó la etapa de la abstinencia, la jueza pensó en una reinternación. Y ahí aparecí yo y propuse que siguiera en esta casa.

—¿Hablaba con él de esto?

—No, yo lo iba a visitar y lo veía sufrir mucho. Era un dolor muy grande para una persona tan sensible como él. Y él mismo era como que no sabía qué hacer con su vida. Y ahí aparecí y le dije que si quería podía venir. Lo hablé con la jueza, vinieron acá a ver si las condiciones estaban dadas y lo aceptó. Y aquí lo que se dio a favor, además, de la contención familiar, es que el estudio es para Charly una gran terapia.

—¿Musicoterapia?

—Claro. El se mete en el estudio y graba y regraba. Ha hecho cosas que sorprenden a los mismos músicos que vienen a grabar. Es el Charly de sus mejores momentos.

—¿Cuándo cree que Charly García volverá a un escenario?

—El está pensando en julio.

—¿Y cree que va a suceder?

—Sí.

—¿Hay alguna comparación posible entre la rehabilitación de Charly García y la de Maradona de hace algunos años?

—Tal vez a Maradona le haya costado un poco menos por ser más joven y haber sido deportista. Y Maradona tiene a favor una familia que lo contiene mucho. Tal vez Charly cuando empiece a tocar encuentre eso. Acá vienen sus amigos, León Gieco, Aznar... Cuando empiece a tocar y lo acompañen en sus shows, él va a terminar de rearmarse.

—El nombre de esta quinta, Mi Negrita, tiene reminiscencias familiares?

—Yo le decía a Julieta “mi negrita”.

—Cuénteme la historia de esta quinta.

—Estuvo muchos años deshabitada, hasta que un día empecé con el estudio de grabación y me entusiasmó. Empecé a venir los fines de semana. En verano me quedo más. Y ahora, con Charly, estoy instalado.

—¿Y es un lugar de rito de su familia?

—Sí, vienen los fines de semana. La gran fiesta es cuando vienen los chicos con sus hijos, con mis nietos.

Por: Jorge Fontevecchia.

Fuente: perfil.

jueves, 9 de abril de 2009

Sergio Marchi habla del Rock Argentino y su amigo Charly García


Sergio.

Como saben Sergio Marchi es un periodista especializado en rock de larga trayectoria en los medios. También ha escrito libros al respecto. Su obra más célebre es No digas nada, la biografía de Charly García aparecida en 1997, luego actualizada al 2007, de la cual es imprescindible su lectura si se quiere entender un poco el “fenómeno Charly”.
Como una de las personas autorizadas para hablar del tema, recurrimos en esta entrevista a su palabra de biógrafo oficial para conocer algunos entretelones de la salud del astro. Y cuando empieza nuestra charla, esa es la primera inquietud:

¿cómo ve el periodista y amigo, a Charly hoy?

“Lo veo en recuperación, todavía le falta"...

-Vos decís que las internaciones no le hacían bien, ¿qué diferencia hubo en esta última para pensar que ahora sí puede dar resultado?

“La diferencia fundamental es que fue ordenada por la justicia y que su seguimiento posibilitó que esta vez se hiciera. Por otro lado, hace ya ocho meses que Charly está sin consumir nada. Esta vez tuvo una contención afectiva importante en la figura de Palito, eso no quiere decir que vaya a salir, pero hay más chances, porque la decisión final, es de él. Nadie se recupera de adicciones si no toma la decisión de hacerlo. Esto es muy importante, porque te pueden obligar, pero si vos no querés, no hay nada qué hacer: no sirve”.

-¿Pensás que ahora sí Charly puede querer empezar una nueva vida lejos de sus adicciones? ¿Se trata de querer o de poder hacerlo?

“En un punto la voluntad es clave. Si no se quiere, no se puede. Él quizás no pueda hacerlo, pero si no lo hace, las consecuencias pueden ser muy graves, más que morirse incluso, porque estuvo a punto de ser declarado loco, y si vuelve a las andadas, lo van a llevar a un manicomio y de ahí no sale más”.

-¿Cuando ocurrió eso?

“Cuando estuvo en el Argerich, al comienzo de todo. Cuando salió de la primera internación. Nadie me lo dijo, pero sé que es así”.

-Muchos fans de Charly no alcanzan a entender su relación con Palito, lo mismo que con Menem, ¿como se explica?

“Creo que se explica en que Charly necesitaba una figura paterna. En el caso de Palito, es un buen tipo que quiso hacer algo por Charly, y se jugó todo cuando llegó el momento. En el otro hubo algo de deslumbramiento de Menem por el personaje García, y tal vez la fascinación por un genio. A Menem siempre le gustó la farándula, y a García lo intrigó el poder. Quería probar si podía pasar un cuchillo a la quinta de Olivos, eso lo explico bien en mi libro”.

-¿Lo viste a Charly por la tele, en sus recientes apariciones?

“Sí, pero vi más fotos que otra cosa”.

-¿Te parece que su aspecto es saludable?

“García siempre dice que si estás bien bronceado, con buen peso y con anteojos oscuros, te van a decir que estás saludable, aunque estés hecho mierda por dentro. ¿Qué es saludable? No hay un parámetro real, pero en términos clínicos, sí, está saludable. Yo creo que está un poco hinchado y un poco sedado. Pero quizás sea parte de la terapia. Lo vi muy sedado cuando la jueza me dejó visitarlo. Después lo vi mucho mejor. Después lo vi peor, no es que avanza siempre”.

-Dicen que está haciendo unos temas bárbaros, la semana pasada salió a tocar en vivo, ¿no te parece que se están apurando un poco, que a los que lo rodean los está ganando la ansiedad?

“No. Puede ser lo de la ansiedad ajena, pero Charly también es ansioso. Me parece que fue parte de la terapia, como una zanahoria que le pusieron, hasta donde sé, un ‘toco y me voy’. De los temas nuevos escuché cinco, y están muy buenos”.

-¿Y el rock Argentino actual?

“Lo veo muy flojo, muy caído, poco inspirado y muy chabón. El negocio se ha metido demasiado en esto, y la industria no favorece lo bueno, sino lo que cree que va a vender. Eso desvirtúa las cosas. Pero en realidad se ha deteriorado todo, no sólo el rock. Antes, popular era Frank Sinatra, hoy es Daddy Yankee… ¡socorro!. Si uno está atento siempre se encuentran cosas buenas y actuales, Fleet Foxes -una gran banda- y de acá a Bicicletas, Andrea Álvarez, Estelares, y no mucho más”.

-Actualizaste la biografía de Charly hasta el 2007, ¿tenés pensada una nueva actualización para el 2017?

“No lo sé. Soy consciente de que el trabajo de biógrafo es hasta el final. Pero falta mucho para el 2017. Aunque la historia sigue...”

Por: Néstor Pousa.
Fuente:5track.com

domingo, 5 de abril de 2009

Charly García: "Hace tiempo que no soy tan feliz"


Charly García y amigos

Hace tiempo que a Charly solo le importa curarse, ser feliz y disfrutar de aquellas pequeñas cosas que enterró durante años. Hace tiempo decidió darle vuelo propio al costado bueno de Mr. Say No More, ese lado “b” que usaba poco, pero que estaba en la esencia de la creación del Constant Concept. Hace tiempo entendió que el mejor que dirán, es el de sus amigos verdaderos y el de él mismo. Por eso a sabiendas que los trituradores de ídolos, lo iban a esperar con el cuchillo entre los dientes, para tajear un poco mas al viejo Charly, él decidió hacer lo que sus ganas y el corazón le sugerían.
Apoyado en el cuerpo medico que lo cuida y lo contiene día a día y su grupo intimo, salió a ponerle el pecho a la sugerencia del tratamiento: Enfrentar de a poco la vida real, yendo a shows, al teatro y conectarse con su música y sus fans. Pero los opinators de turno, salieron a dar todo tipo de versiones sobre que debe hacer Charly, como si tuvieran los informes médicos en la mano, o conocieran la cocina de su recuperación. Que está lento, que lo apuraron, que no era el momento, que está gordo, sedado etc, etc, etc...
Por suerte en el mundo actual de Charly, no hay opinadores profesionales, ni aduladores, ni amigos del campeón, ni chupasangres, como hubo en los últimos años; hay un grupo de gente sana, que solo quiere que García este curado y feliz, sin apuro por sacar discos, ni por hacer conciertos o grandes giras, un equipo que se apoya en la sabiduría de los médicos de cada especialidad, que no hace nada sin consultar a los que saben en cada materia y que no tiene problemas en decir “no” cuando es necesario.
Pero claro, es difícil hablarles de amor, de paciencia, de sensibilidad, a aquellos que despedazaban al tipo que en medio de sus ataques de furia, rompía todo a su paso y generaba sabrosos escándalos televisivos. Son esos mismos que se llenaban la boca hablando del esquizofrénico atado a una camilla, pidiendo rivotril y disfrutaban con esas miserables imágenes filmadas en Mendoza y pedían a gritos que lo internen por ser un peligro para la sociedad.
Esos mismos que hoy llenan espacios de televisión y diarios dando sentencia sobre qué debe hacer Charly, no se bancan que García se reinvento una vez mas, y como alguna vez comento entre risas, “los voy a enterrar a todos”, esté un paso mas cerca de cumplirlo.
Hace tiempo Charly recupero él habito de reírse mucho, de los asados con sobremesas interminables, de festejar abrazado cada gol de River o la Selección y disfrutar durante horas las noches llenas de estrellas de Lujan o sus amaneceres infinitos. Algunos hablaran de los costos de ser famoso, que es parte del show o cualquiera de las trilladas frases hechas para la ocasión, yo me quedo con su larga figura abrazada a Palito y a mi, fundiéndonos en uno, cuando al volver de tocar nos dijo “hace tiempo que no soy tan feliz como hoy, extrañaba esa sensación”.
Por Fernando Szereszevsky
Fuente: Perfil.com

miércoles, 1 de abril de 2009

La vuelta de Charly García por Sergio Marchi


Llegó a horario. No rompió nada. Cantó todos los temas con todas las letras. Y se lo vio sonreír. ¿Hacía cuánto que no pasaban estas cosas en un recital de Charly García? Años, seguro; lustros, tal vez. Sucedió de improviso: la noticia se conoció a la mañana, y un montón de personas decidió faltar a la oficina, al colegio, a sus obligaciones. En eso fue como antes: copó una plaza –la central de Luján, frente a la histórica Basílica–, y con un equipo mínimo y una organización un tanto caótica, Charly García volvió a pisar oficialmente un escenario tras ocho meses de tratamiento psiquiátrico. Se dudaba de que pudiera volver a hacerlo; aquella fatídica mañana en Mendoza parecía haberse roto el espejo de su vida y los fragmentos hicieron añicos el poco prestigio que le quedaba. Ayer, Charly García protagonizó una más de sus tantísimas resurrecciones, en una suerte de “anochecer de un día agitado” versión argentina y a 220 voltios. Una furgoneta blanca lo trajo de una clínica cercana y lo depositó en la plaza a las 18.03. La banda ya lo esperaba con los parlantes calientes y “Demoliendo hoteles” en la pista de largada. Subió, levantó los brazos y apenas oteó la multitud. Se dirigió al teclado e inmediatamente pronunció los versos tan ansiados: “Yo que nací con Videla” en un registro de voz claro, lejos del graznido que caracterizó sus últimos años. La plaza estalló. Charly estaba tenso, se le notaba además la falta de práctica, pero no importaba porque estaba protagonizando un regreso histórico. Había clima de fiesta genuina; no la fiesta de los trapos y el aguante futbolero, sino una auténtica alegría por ver de regreso a un ídolo popular por el cual se temió lo peor. En el segundo tema, “Promesas sobre el bidet”, Charly pudo relajarse un poco, y ahí le afloró la sonrisa, lejos del rictus adusto que lo aquejara en los no tan viejos tiempos y que él disfrazaba de hidrofobia transgresora. Una sonrisa de niño; ni siquiera el sabor pícaro de “lo hice de nuevo”. No, fue una señal de humanidad. Tanto como que después de décadas volviera a interpretar “No me dejan salir”, uno de sus temas más conocidos, del que había abjurado alguna vez y que, en las circunstancias judiciales que hoy vive, hasta parece una ironía.Luján fue, para los fanáticos de Charly García, la plaza del triunfo; esa satisfacción de poder volver a ver al querido artista en su hábitat natural: haciendo música.
Hubo tanta leña de ese árbol que parecía haber caído de una vez por todas que finalmente hasta sus más leales seguidores pensaron que había llegado la hora del fuego. No todavía: García dio un paso pequeño para un músico de su estatura, pero un gran tranco para un hombre que arma lentamente los pedazos de ese espejo en el que los argentinos gustábamos vernos –aunque no nos gustara la imagen– porque él sabía reflejarnos. Charly todavía está frágil, pero tiene signos de guapeza que alientan a seguir esperando todo lo que haga falta para que llegue a su mejor forma; se los puede detectar cuando finalmente decide salir de los teclados para señalar a su guitarrista en un solo, o cuando se anima a recorrer las tablas para cantar ese tangazo llamado “Influencia”.La gente no es muchísima: unas 5 mil personas. Pero su fervor hace tambalear la humilde torre de luces que refuerza la luz solar que todavía permanece. Los hombres grandotes que custodian al ídolo se desconciertan y empujan a los que están cerca; se siente un intenso aroma a caos, pero García no deja que eso lo distraiga, recobra el aire y se manda rumbo a la recta final con el Himno Nacional Argentino, que él comienza con otra de sus finas ironías: “Huid mortales”. Y apenas termina lo eyectan del escenario hacia la combi blanca que lo volverá a llevar a la quinta de Palito Ortega, uno de los artífices de este módico milagro, junto con otras personas y, también, la Justicia que intervino para salvar a un hombre de la autodestrucción cuando las llamas casi se lo devoran.
Detrás del escenario, unos señores mayores luchaban contra el viento, intentando mantener en pie un cartel que decía: “La paz es posible, si usted quiere. Charly”. Una versión sui géneris de “La guerra se termina, si vos querés” de John Lennon. Llamó la atención ver a mucha gente que históricamente había trabajado con Charly García asistir a este show de regreso. Viejos plomos, antiguos managers, su otrora jefe de prensa que no había podido ver a Charly hasta hoy, y hasta el que fuera el policía que custodiaba la esquina de Coronel Díaz y Santa Fe en los años 90. Todos coincidieron en expresar la alegría de tener a García de nuevo sobre un escenario.Hoy, Charly García es como un deportista que viene de una importante lesión que estuvo por dejarlo inválido. Necesita más tiempo de recuperación y entrenamiento que le permita volver a la actividad. Lo de ayer fue el gustito de salir a la cancha un rato para alegría propia, de Palito que alguna vez soñó con ver a Charly tocando frente a la Basílica de Luján, y de un puñado de fans en representación de los miles que pacientemente aguardarán el silbato que indique que un nuevo tiempo ha comenzado en la vida de Charly García.

OPINIÓN

“Salió al ruedo como torero”David Lebón
Me encantó lo que vi por la televisión. Me encantó que los amigos hayan ido y la gente haya aplaudido. Charly la está peleando y me puso muy feliz que saliera al ruedo como un torero. No importa si sonó bien o mal, creo que había mucho ruido por el viento. La música la tiene adentro y nunca le va a faltar. Lo digo como amigo. A Charly lo amo y está en mi corazón siempre.

“Un gran momento para todos”Julieta Ortega (Actriz)
No hubo lo que se dice un VIP: apenas un vallado copado por los medios de prensa. Con lentes oscuros y muchísima discreción, andaban por allí las hermanitas Ortega: Julieta y Rosario, que no le quitaban la vista de encima a su papá Palito, ubicado a pocos centímetros de Charly. “Esto es muy emocionante: yo estoy muy cercana y quizás no sea muy objetiva, pero es un gran momento para todos”.