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miércoles, 22 de julio de 2020

Las memorias fotográficas de Andy Cherniavsky

Las memorias fotográficas de Andy Cherniavsky


Para llegar a convertirse en la gran fotógrafa cronista de la escena del rock de los 80, tuvo que pasar por la vida asfixiante bajo la dictadura, pero también por el clima de libertad total que se respiraba en su familia, con su padre Daniel, creador del Centro de Artes y Ciencias y una madre psicóloga seguidora de las nuevas corrientes psi. Trabajó para Serú Giran, León Gieco, Charly García, hasta que llegó el gran momento de conocer a Los Abuelos de la Nada y en particular a Andrés Calamaro, su pareja por años. Realizó más de 300 producciones fotográficas, tapas de discos, festivales y coberturas, incluyendo numerosas estrellas y bandas internacionales. Ahora, Andy Cherniavsky publica el libro Acceso directo, cuyo título es ni más ni menos que una contundente y certera definición: las memorias de una fotógrafa del rock argentino en los años 80.

Por Mariano Del Mazo

Un padre progre y multidisciplinario que filmaba películas y producía artistas y que trajo a la Argentina a tocar a Santana; una madre psicóloga de prestigio y vanguardista muy a gusto pasando temporadas en un campo nudista en Bahía; un hermano muerto de muy joven en un accidente de auto; un romance fugaz con Charly García; un amor de nueve años con Andrés Calamaro y, siempre, la lente. Andy Cherniavsky vio demasiado y su cámara estuvo ahí, registrando lo sublime y lo ominoso del rock and roll. Desde Luca Prodan mostrando su costado más vulnerable hasta las hordas desaforadas de The Cure en Ferro.

El título del libro es elocuente: Acceso directo: Memorias de una fotógrafa del rock argentino en los años 80. También se podría haber titulado Memorias de una sobreviviente. 

Andy Cherniavsky se metió en el mundo del rock como por una claraboya. Hay tragedia y azares en ese ingreso. Como colegiala, en el Instituto de Enseñanza Norte de la avenida Santa Fe, conoció a Dani García Moreno, el hermano de Charly. Se pusieron de novios. Ella vivía en un departamento sobre la calle Salguero con su hermano, Ariel.

Escribe Andy: “En 1976 todo cambió con la muerte de mi hermano. Sola me tomé un avión a Zaragoza para despedirme de Ari, y me quedé allí unas semanas con mamá. Había empezado Psicología en la Universidad de Belgrano, y tuve que dejar para viajar al entierro de mi. Seguía mi duelo, y me acababa de separar de Dani.”

El que ocupó la cama vacante de su hermano muerto en el departamento fue Charly García. Andy frecuentó a la familia durante el noviazgo con Dani. Tenía muy buen vínculo con Carmen, la madre. Un día la llamó por teléfono para pedirle si le podía hacer un lugar “a Carlitos”. “Por supuesto Carmen sabía de la habitación vacía. Charly venía de convivir con María Rosa Yorio en una pensión. Se instaló. No tenía nada: un par de teclados, una guitarra y poca ropa.

¿Cómo fue la convivencia?

- Muy buena. El era reservado, hasta tímido te diría. En esa época era muy común quedarse hasta tarde a escuchar música. Muy variado. Lo que escuchaban todos: Floyd, Yes, Genesis, Led Zeppelin y también Joni Mitchell, Carole King, Procol Harum, Premiata Forneria Marconi. María Rosa Yorio venía con amigas. Sobre todo con dos, Diana Lía y Patricia. Para mí era importante, porque podía compartir cosas de mujeres. Había mucho diálogo, poco rollo. Nos gustaba la ropa de feria americana.

 

YO ESTUVE AHI

Empezó a sacar fotos en las plazas, como mero pasatiempo y para ganar un peso, y a los meses ya estaba incursionando profesionalmente en el arte de la fotografía. Traducía artículos de revistas importadas como International Photography y Popular Photography. “Esas publicaciones, más un curso que tomé con un fotógrafo llamado Teófilo Dabbah, fue toda mi formación. Soy básicamente autodidacta, aprendí con el ensayo y error, experimentando, pasando horas y horas en el cuarto oscuro. Era todo analógico. Anotaba a cuánto revelaba los rollos, jugaba, hacía collages con las caras de Charly”.

¿Él seguía en tu casa?

-No, se casó con María Rosa y se fue. Y después le pasaron un montón de cosas en muy poco tiempo: se separó, conoció a Zoca, nació Miguel, se disolvió La Máquina de Hacer Pájaros, empezó a juntar dinero para hacer Serú….

El rock la arropaba como una familia adoptiva. Con su novio y socio Clota Ponieman anduvieron por Brasil y aguantaron los trapos de los primeros escarceos de Serú Girán. En Buzios y San Pablo y también aquí, en la Buenos Aires gris y hostil que no los comprendía. Andy siguió vinculada a la banda, conoció a Daniel Grinbank y, por ejemplo, eligió la foto de tapa de Peperina junto a Charly. En un momento que escaseaba el trabajo y que era, todavía, una olímpica desconocida, García la recomendó a León Gieco para que hiciera la foto de Pensar en nada. Así, deslizándose entre los capos de un rock bastante endogámico -por entonces era como un club pequeño en el que todos se conocían- un angelado día conoció a Los Abuelos de la Nada.  La banda incluía a un viejo conocido de La Máquina, Gustavo Bazterrica en guitarra, y tenían, según describe Andy “a un bajista alto y flaco, Cachorro López, a Polo Corbella en la batería, y a un saxofonista muy buen mozo que respondía al nombre de Daniel Melingo. Pero lo que me quitó el aliento fue el tecladista que en aquel tiempo era casi un escolar: Andrés Calamaro”.

¿Qué diferencias encontrabas entre Serú Girán y Los Abuelos de la Nada?

-Eran muy distintos. En Serú había un ambiente de joda, relajado, de compañerismo. Los Abuelos eran más complejos. Miguel decía que era una estrella de seis puntas. Había buena onda, pero competían. Cada uno era el compositor de sus propias canciones, cada uno sabía cómo quería que sonaran sus propios temas y eso generaba cierto roce cuando otro opinaba.

Cherniavsky transitó los ’80 de la mano de Andrés Calamaro & amigos. Acceso directo representa en ese sentido un diario de viaje casi periodístico con aspectos no tan conocidos de los años locos. Desde noches eternas con Charly en Mau Mau hasta, por ejemplo, una bitácora de la multiplicación de bandas paralelas. La que trascendió más allá de la anécdota tal vez fue la Ray Milland Band.

Mientras Andy hacía fotos para diversos medios gráficos –desde la alternativa Periscopio hasta la revista Rock & Pop, del ya omnipresente Grinbank- se deslizaba por ese submundo celebratorio. Llegó a hacer más de trescientas producciones fotográficas para Rock & Pop, tapas de DG discos, festivales, coberturas. Le sacó a todo el rock local. A todo: a las celebrities, a las bandas emergentes y a las del sótano del under. Buenos Aires no dormía y hervía en rock y pop. De artistas de afuera hizo fotos en vivo o de estudio de Sting, Tina Turner, The Cure, Siouxsie and the Banshees, INXS, Gary Burton, Blitz, La Unión, Nina Hagen, Los Paralamas, Hermeto Pascoal, Chick Corea, Ney Matogrosso, The Bolshoi, Pat Metheny, Chico Buarque, Gilberto Gil, The Mission Jezebel, Larry Corryell, Stanley Clarke, Iggy Pop, Weather Report, John Mc Laughlin, Peter Gabriel, Bruce Springsteen, Youssou N’Dour y Tracy Chapman y sigue la lista. Fue su consolidación como una de las mejores fotógrafas argentinas.

¿Le contaste a algunos de los protagonistas del libro que ibas a escribir esta historia?

-No. La verdad que no. Pero me parece que está todo bien. No creo tener enemigos, y siempre he sido respetuosa, honesta. Con Charly tengo una relación muy profunda… Mirá que me ha llegado a gritar “puta puta puta puta”… Pero me quedo con lo mejor de él. En 2016 hicimos con Hilda Lizarazu y Nora Lezano la muestra Los ángeles de Charly en el Palais de Glace. Tuve un reencuentro muy lindo con él. Después de ver las fotos, dijo: “Es como si fuera una gran bola de espejos y cada espejo, una foto que refleja toda mi locura”. Fue la primera vez que lo escuché referirse a la locura.

¿Y qué pensás?

- Me pareció brillante.


Algunos pasajes del libro:

Una (otra) infidelidad de Clota me llevó a caer en los brazos de mi amigo Charly, que a su vez tenía diversos desencuentros con Zoca. Tenían muchas peleas, y en una de esas huidas de Zoca de la relación —se iba por largos períodos a Brasil con la intención de separarse y no volver más— sucedió el encuentro. Sin querer queriendo, mientras era mi paño de lágrimas, todo nos fue llevando a un romance furtivo. Pero nunca fuimos una pareja.

Había mucho cariño: fue Charly el que me contuvo cuando yo lloraba por los engaños de su hermano Dani, cuando estaba de novia con él y Charly vivía en casa. Y ahora me consolaba por los engaños permanentes de Clota. Yo sentía algo de culpa porque la relación de Charly y Zoca estaba en un impasse del cual podían volver —en cambio, lo mío con Clota se había marchitado sin remedio— y mi relación con Zoca era buena. Ella participaba de mis sesiones “artísticas” en las que fotografiaba a todas mis amigas.

Ellos peleaban por muchas cosas, pero la principal causa de conflicto tenía que ver con una razón objetiva: Zoca no tenía una actividad concreta y lo seguía a Charly a todos lados, aburridísima. Él estaba todo el tiempo creando, componiendo y tocando. En cambio ella había abandonado su grupo de danza para vivir en Buenos Aires con él, y era lógico que esa situación no la conformara. Entonces allí había una puja: Zoca se encontraba entre enojada y enamorada, y Charly estaba ocupado en lo suyo. Siempre le costó hacer lugar para algo más. A la vez, a Zoca le encantaba toda la escena rockera de Buenos Aires y a Charly también. Todo eso junto daba por resultado una relación tumultuosa, se peleaban constantemente, aunque se querían con locura.

Con Charly nos encontrábamos en el hotel Alfar, en Arenales y Vidt, y nos refugiábamos de nuestras respectivas parejas, que ya no eran tales. Organizar esos encuentros requería de una logística complicada, porque yo tenía que bajar de mi departamento a la avenida Cabildo, buscar un teléfono público y llamar a Charly sin que Clota sospechara, aunque la verdad, después de haberlo encontrado in fraganti varias veces, ya no me importaba. Tenía veintidós años y quería ser feliz.

Charly siempre le tuvo fobia al teléfono y no lo atendía o lo desconectaba para que no le hincharan las pelotas, porque recibía llamados de todo tipo. Pero en ocasiones, el destino conspiraba para que estuviéramos juntos, nos topábamos en alguna fiesta o en algún show o estudio de grabación y arreglábamos así, de improviso, una cita.

Después de siete años con Clota, todo había terminado mal, y ese día tenía que tomar una decisión. ¿Quería seguir con Charly o quería estar con Andrés? Había que definir con quién iba a dormir esa noche… y por los siguientes nueve años.

Como éramos buenos amigos, comencé en la habitación de Charly porque había joda y estaban todos los músicos. Pero en el medio de todo el tumulto me agarró un ataque de desesperación al imaginarme a Andrés solo en una habitación muy chiquita; él sabía o intuía que yo estaba en la habitación de Charly.

Como Andrés recién comenzaba, le habían dado la pieza más horrible y me brotó el amor al sentirlo tan desprotegido. Casi no me deja entrar, tenía una cara de orto monumental, pero desde esa noche no nos separamos nunca más durante los siguientes nueve años. Volvimos de La Falda y nos fuimos directamente a vivir juntos a casa.

Tan natural fue todo que Charly no se sorprendió de mi nueva relación, tal vez porque él había retomado las cosas con Zoca —que había regresado de Brasil—, o por lo menos lo intentaban. Cuando nos mudamos a la calle Serrano y Nicaragua, Charly comenzó a visitarnos como siempre y era obvio que lo nuestro había terminado. Además, entre Charly y Andrés había una conexión natural, se adoraban y habían trabajado juntos en la grabación del primer disco de Los Abuelos de la Nada.

Al mismo tiempo, a fines de 1982, forzado por el abrupto final de Serú Girán, Charly García sacó su primer disco como solista y tuvo un éxito espectacular. Yendo de la cama al living era una pequeña maravilla y se planeaba algo impactante para presentarlo: un show en Ferro. Una cancha de fútbol en aquel tiempo era algo que nadie se había animado a encarar dentro del rock.

Un pequeño detalle: Charly no tenía grupo. O pensábamos que no tenía, porque su loca cabeza había seleccionado a tres de Los Abuelos para acompañarlo: Gustavo Bazterrica —una elección natural, ya que habían sido compañeros en La Máquina de Hacer Pájaros—, Cachorro López y Andrés Calamaro. Por supuesto, para ellos era un honor que Charly los convocara, pero para Miguel Abuelo fue una ofensa total, casi un desprecio.

Como dice un viejo proverbio árabe: «La venganza es un plato que se sirve frío», y Miguel se guardó el malestar hasta el verano. El show de Charly en Ferro fue un triunfo total y rotundo. El problema es que a Los Abuelos les estaba yendo bien, pero tres de sus integrantes tenían trabajo con el artista principal de la compañía de Daniel Grinbank. Ese verano, con todos Los Abuelos y sus familias, copamos un hotel de Pinamar que se utilizó como base de operaciones. Desde ahí todas las noches viajamos a los distintos teatros de la costa donde tocaban los chicos.

Uno de Los Abuelos invitó a una amiga nórdica que se sumó a la gran familia. Había llevado una planchita de ácidos muy fresca de Europa.

La ingesta de LSD se terminó cuando una noche comprobamos que la sustancia no lograba mermar la legendaria cólera de Miguel. Habíamos ido todos a bailar a Sobremonte, una discoteca que era la mejor de Mar del Plata en aquella época. Y sin decir ni mú, el Abuelo le dio una piña a Charly, con tanta puntería que le pulverizó los anteojos. Fue un escándalo enorme porque nosotros no podíamos entender el porqué. Charly era nuestro amigo, había producido el disco de Los Abuelos: era un «hermano palta». Y por otro lado, en esa época era un poco como Dios, y además lo queríamos muchísimo. Después, cuando Miguel les dio un ultimátum a Bazterrica, Andrés y Cachorro, comprendimos que esa piña se la tenía guardada desde hacía mucho.

En Mar del Plata siempre pasaban cosas fuertes. Me acuerdo de un show de Charly en el que estaba en el camarín. De repente, vi entrar a una vedette famosa que, sin darse cuenta de que yo estaba ahí, sin siquiera decirle «hola» a Charly, se levantó la camiseta y le mostró las tetas. Fue increíble, el flaco salió del camarín contándole a todos lo que había pasado y algunos no le creyeron. Pero yo lo vi con mis propios ojos.

Volviendo a la relación de Charly con el Abuelo, no hubo mayor derramamiento de sangre ni de vidrios y se decretó un empate técnico: los músicos volvieron a Los Abuelos de la Nada tras completar los shows pendientes con Charly en Obras, durante marzo de 1983. Tampoco hubo más LSD y la nórdica desapareció junto con los anteojos de García. Habíamos vivido aquella noche como si fuera una película de terror en 3-D. Pasamos de la euforia total al bajón absoluto en lo que demora una piña en llegar a destino. Regresamos a Pinamar en medio de un clima de espanto.

En casa, con Andrés, cocinábamos, hacíamos asados, recibíamos a nuestros amigos, estábamos muy enamorados, y la relación continuó así durante más de nueve años.

Él se armó su propio estudio de grabación casero, que bautizó El Hornero Amable. Muchas noches nos visitaban Charly y otros amigos, y nos íbamos a La Esquina del Sol, nuestro territorio amigo en la esquina de Gurruchaga y Guatemala. Para mí fue el lugar más auténtico de todos. Entre 1983 y 1984 todos los grupos tocaron allí. Charly tocó un día como Giovanni y los de Plástico; David Lebón se presentó como El Ruso y sus Cometas. Y después estuvieron Los Abuelos, La Torre, Soda Stereo, Sumo, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Juan Carlos Baglietto, Fito Páez, Suéter, Los Twist y Fontova, por nombrar solo algunos. Y todos mezclados, también. Realmente fue una época dorada.

lunes, 14 de enero de 2019

Ayer salió "NERVIO", la revista digital de Andres Calamaro. Un debut con bohemios célebres. En cada número habrá un "Cuestionario Universal con Nervio", que responderán artistas, novelistas y músicos. En el primer número Charly García respondió las preguntas de Calamaro. Ese diálogo marca el reencuentro público de los dos grandes músicos argentinos.


Charly Garcia existe solamente uno. Su obra es un género serpenteante. Son muchos géneros en una misma persona. Es inexplicable que realmente exista Charly. Lo que le debemos por la cualidad única de sus canciones y sus desarreglos. Es incalculable. Lienzo de su propio Lienzo. García es una máquina de escupir pájaros ... Líneas paralelas de música inaudita y perfecta.

¿Está leyendo algún libro?
Si. "Who I Am".( NdR: de Pete Townshend)

¿Quiere nombrarme tres películas que le hayan gustado mucho?
2001 Odisea del Espacio, La Dolce Vitta, SNM The Movie.

¿Quiénes son sus tres argentinos, públicos o históricos, preferidos?
Maradona, Cerati y Capusotto.

¿Puede nombrarme a tres toreros?
El de "Sangre y Arena". (NdR: película de 1941 de Rouben Mamoulian)

¿Cuál es su personaje histórico preferido?
No sabe, no contesta.

¿Cuál es su personaje preferido de ficción?
John Lennon.

“Un viejo adversario despide a un amigo”. ¿Para quién diría esta frase?
No para un adversario.

¿Probó la marihuana?
Sí, ¿tenés?

¿Consume psicofármacos?
Sí, ¿tenés?

¿Puede nombrarme sus tres tangos preferidos?
Uno, El día que me quieras y Volver.

¿Sabe afinar una guitarra?
No, pero sé programar un sintetizador.

¿Cuánto se miente en política, un 50%?
La política es mentira.

¿Vinilo, CD o Spotify?
Vinilo.

¿Tiene alguna serie (de TV) para recomendar?
Los Simpsons.

¿Gardel inventó el tango o es el tango que inventó a Gardel?
Se inventaron mutuamente.

¿Sabe cebar un buen mate?
Sólo en la clínica.

 ¿Cuánto tiempo puede soportar sin teléfono?
No uso teléfono.

¿Iría de vacaciones a un lugar sin electricidad?
Sí, si es que tienen el sintetizador programado.

Escucha jazz, ¿puede nombrarme tres músicos notables de jazz?
"Jazz fue". Miles Davis. Jaco Patorius. Roberto Petinatto.

¿Y de flamenco?
No en este planeta.

¿Y sus tres futbolistas preferidos?
Gustavo Bazterrica, Leo Messi, Daniel Grinbank.

¿Tres discos preferidos?
Ya los hice.

¿Julio Sosa o Roberto Goyeneche?
Roberto Goyeneche.

¿Manu Ginóbili es uno de los argentinos más importantes de la historia?
Debe ser.

¿Maradona es más grande que Walt Disney?
No, pero es más grande que el Ratón Mickey.

¿El Che Guevara era hincha de Rosario Central?
Preguntale a Fito.

¿Sabe quién fue Hector Lavoe?
¿Laborde?

¿Le gustan las corridas de toros?
No tanto como que me corran para internarme.

“Del paraíso me gusta el clima pero en el infierno tengo mas amigos”.¿Suscribe la frase?
Si, amigo. 

Por Andrés Calamaro

jueves, 29 de mayo de 2014

CHARLY GARCÍA Y ANDRES CALAMARO JUNTOS AL COLON?


La reunión cumbre del rock argentino podría darse próximamente en el mítico
templo de la Ciudad de Buenos Aires.
Una reunión cumbre del rock argentino podría darse próximamente en el Teatro
Colón: Andrés Calamaro y Charly García.
Luego del éxito de "Las elegidas" en el mítico teatro se editaría el recital
"Los elegidos" que uniría a Charly García y Andrés Calamaro, según cuenta el
portal partedelshow.
Todavía no se dio a conocer de que forma se venderán las entradas para el gran
show de los dos gigantes del rock argentino.

Fuente: Diario Veloz

martes, 28 de junio de 2011

CHARLY GARCÍA “MI NUEVO DISCO VA A SER UNA ESPECIE DE LA HIJA DE LA LÁGRIMA DOS”

Un par de días antes de su presentación en la nación Guaraní Charly García ofreció una entrevista exclusiva para Radio Ñanduti con algunas partes imperdibles:

-No es cosa de todos los días tener al padre del rock latinoamericano, sin dudas el músico mas influyente del rock latinoamericano.
-Muy buenas tardes, gracias por tus elogios.

-Hace muchos años que no te tenemos por Paraguay así que estamos muy expectantes.
-Va a estar muy bueno, estamos ensayando mucho y tengo muchas ganas de tocar en Paraguay

-Siempre fuiste un revolucionario, un artista diferente, único ¿Como fue el primer acercamiento tuyo con el piano?
-Mis papás me habían regalado un pianito de juguete y lo empecé a tocar instintivamente y ahí mis padres me compraron uno de verdad.

-Y de ahí no paro la furia y el rock and roll hasta ahora, ¿No?
-Primero estudie música clásica y después me pase al rock and roll.

-¿Es difícil soportar tantos años de rock and roll?
- Tiene lo suyo. Hay que actualizarse completamente, siempre hay que hacer un disco mejor que el otro, así que se es un creador.

-Otra de las cosas buenas que tiene el rock son las groupies...
- Si, mas o menos (risas)

-¿Te costo ser comprendido al comienzo con todo lo que planteabas con esa esas líricas y esa composición diferente?
-Y, costo, porque tenia que disfrazar al lobo de cordero, usar metáforas, creo que por un lado eso me vino bien. Porque me obligo a pensar mucho lo que componía lo que quería decir y lo que quería que se entienda.

-Y esas metáforas eran muy bien recibidas por mucha gente que necesitaba esta conexión...
-Claro, yo era como una de las voces que estaban en contra de eso y como ya te digo, no solo yo, mis compañeros de época que andaban en el rock y el folklore, todos tuvieron que "metaforizar" y creo que también, en mi caso, salir del panfleto, o sea como lo de los dinosaurios.

-Ya que mencionaste el folclore, ¿Como nace tu amistad con la Negra Sosa?
-Mira, la extraño mucho, era una mamá para mí. Era brava pero conmigo era divina.

-¿Como hace Charly García para preparar un show con tantos temas que escribiste desde los 70's?
-Trate de elegir lo que mas se identifica con el sonido que quiero yo. Estoy preparando un disco y voy un poco preparando ese sonido así que estoy en una etapa muy creativa.

-¿Como te gustaría que te reciba el público Paraguayo?
-Les digo que vayan tranquilos para gozar del mejor show que vieron en 12 años.

-Volviendo al pasado, cuando arrancó el rock argentino Litto Nebbia, Luis Alberto Spinetta contigo fueron un poco los creadores de este movimiento, del Flaco mucho se habló y trabajaste, pero con Litto ¿ Tuvieron proyectos juntos?
-Con Litto hace muchísimo hicimos un programa de radio en radio municipal. Fue dos o tres programas, Litto es como el inventor de cierta parte del rock.

-Como rockstar hiciste siempre lo que quisiste, pero ¿Qué fue lo mas loco que hiciste por el rock?
-Por el rock no se, pero me tire de siete pisos a una pileta y eso fue bien loco.

-¿Calculaste muy bien o nada mas te salió?
-Calcule muy bien, además de chico me entrenaba en el trampolín (risas).

-Y cuando saliste de la pileta que sentiste, ¿te dio ganas de repetir?
-No, no no...

-¿En esta nueva etapa tuya que buscas artísticamente?
-Hacer algo que tenga mitad maquina y mitad músicos, o sea quiero hacer una especie de hija de la lágrima dos o modern clix.

-¿Para cuando seria este nuevo disco?
-Para comienzos del 2012, va a ser muy trabajoso hacerlo, porque esta fusión de maquinas con gente es muy difícil de hacer y que salga bien.

-¿Y te quedas con la manera en que se hacia música en los setenta o como se hace ahora?
-Antes tenía un poco mas de contenido.

-¿Hoy haces bailar mas al eliminar el contenido?
-Uno puede hacer bailar y a la ves hacer contenido, creo que hice la síntesis un poco en mi carrera y eso es lo que van a ver.

¿Te animas a responder algunas preguntas que la gente envía vía twitter?
-¡Bueno dale!

-¿Quien fue tu amor en paraguay?
-Fue un invento eso.

-Alguna vez le dijiste a Calamaro que no existía. ¿Para vos quienes existen?
-Eso fue cuando estábamos peleados y nos decíamos cosas fuertes, pero en realidad hay lugar para todos y todos existen.

-¿Cuando estuviste internado sobre que fue lo mas que reflexionaste?
-En que había que salir de ese túnel oscuro y entrar en el claro, mas que reflexionar se necesita mucha fuerza de voluntad.

-¿Tenes mucho apoyo de la gente que te rodea no?
-Si, Palito estuvo conmigo, mi novia estuvo conmigo, la verdad que estoy bastante feliz ahora.

-Te teñís el bigote o te quedo azúcar impalpable?
-No, yo tenia el bigote cuando ni existía el azúcar impalpable.

-¿Que tengo que tener en cuenta para tirarme de un noveno piso?
-Nada, estaba en un mantra en el balcón y fue como un flash, cuando estaba en el aire dije ¡¿Que carajo hice?!

-¿Vas a complacernos con algún tema de Sui generis?
-Si, con uno o dos.

-Muchas gracias por el contacto un placer, estamos muy emocionados.
-Espérenme allá con todo el cariño por que yo voy allá con todo el amor para que todo salga muy bien.

-Nos vemos el sábado.
-Say no more, ¡chau!

Hernán para Cinema Verite

martes, 3 de mayo de 2011

NOTA COMPLETA DE REVISTA GENTE: CHARLY GARCÍA "MI HIJO MIGUE ES UN GRAN MUSICO"



La nota no tiene desperdicio, fue hecha en los estudios de Circo Beat mientras ensayaban para un encuentro en el Geba con Fito Páez que no pudo ser.
Para las fotos exigió photoshop, “no soy menos que Susana”, lanzó entre risas y se definió como un pillo regenerado: “Igual que Sabina, en un estado como el nuestro, como el de Andrés (Calamaro), el de Fito (Páez) a veces, Nunca se sabe. Uno no esta mejor ni peor. Joaquín diría que desgraciadamente, yo digo que afortunadamente, hay que dejar ciertas cosas que la gente critica, pero que cuando sabe que no las haces mas, también te critica”.

-¿Qué te pasó, a la distancia, con los dichos de tu hijo?
-Menos mal que salió lo de Juanita Viale y me salvó.

-¿Sacó el foco de la atención?
-Por el momento hay paz, y en mi cabeza se que las palabras tienen un peso que es groso. Y lo que dice Migue no esta bien escrito; lo que explica es muy ambiguo. No veo que tenga buena onda conmigo. Además, es una cuestión de estilo… “García (le habla de cerca al grabador, dejandole un mensaje a su hijo), no se habla de eso”. Mi hijo, Migue, que es indie y alternativo, sale en los programas de chismes a ventilar; no puede hacerlo.

-En algún momento pensaste en llamarlo?
- Es imposible saber el humor que va a tener. Ya me pasó muchas veces que me atacó, pero heavy, mal. Un día apareció disfrazado de Rambo y con un cuchillo Tramontina en la mano. No es algo muy bonito. Por otro lado quiero decir que es un gran músico, y si no le diera pelota a ese monstruo que tiene adentro, canta re bien y sabe todas las buenas canciones que hay que saber. Tiene un gusto musical heredado del padre. Pienso que es una peli de Kurt Cobain, pero cuando estaba en la mala. ¿Leerá la revista Gente?

-¿Qué le dirías?
- Yo te perdono, hijo. Está todo bien. Pero no vuelvas a hablar por ahí que queda feo. ¿Okey? Cualquier cosa hablá con mi abogado y ya está.

-Te sentís criticado por la gente ahora que ya abandonaste los excesos?
- Veo un editorial en que me comparan cómo estaba. Antes me odiaban porque rompía guitarras, tocaba tres temas o llegaba siempre tarde. Ahora no sé si hago las cosas bien; son como dos lados de un mismo disco. Si uno quiere puede darlo vuelta. Yo no quiero.

-¿La droga quedo definitivamente atrás?
-Cuando dejas la cocaína no hay nada que pueda sustituirla. Los psiquiatras o entidades que se suponen que tienen que tratar con gente adicta, te ponen un montón de cosas que supuestamente lo que hacen es parar el deseo. Uno queda medio zombie. Es como esas drogas que te recetan, tienen contrindicaciones y te hacen daño. Hay un momento en el que también uno tiene que empezar a dejar la medicación psiquiatrita.

-Claro, ayudan en el momento como un paliativo.
-Si, lo que pasa es que tu cuerpo se hace adicto. Y entonces no es solamente dejar, también es pasar por el bajón de verte mas lento, más gordo, porque esas drogas te inflan, y empezar a hacerlo que te gusta sin estar encerrado, por ejemplo. Yo estuve encerrado mucho tiempo, en una clínica, que si bien no era de terror, era más o menos de terror.

-El encierro es una de las peores cosas que puede enfrentar un ser humano.
-Como en gran hermano, pero con locos en serio. Yo era Cristian U.

-¿Eras el que mandaba?
-Claro. Me sentaba y me ponían el video que quería ver, me daban la silla, el cigarrillo. Después de eso fui a lo de Palito, y de tan loco que estaba me quise ir. No sabía lo que hacia. Como dijo Cristo, perdónenlos, no saben lo que hacen. Recuerdo que Palito me engañó: me dio una bebida azucarada en lugar de vino y me quedé. Después me acostumbré. Caminaba, me tiraba a la pileta, tenía mi estudio donde podía hacer lo que quería. Si bien no estaba, como diría, de merca, como cuando uno quiere componer todo el tiempo, tenía un estudio. Lo de Palito no fue una boludez: estaba en un centro de recuperación top. A parte el Palo es una persona muy carismática en lo cotidiano. Tiene mil anécdotas de un tiempo que fue hermoso. El me dijo que una noche Leguizamo le había dado el bastón a el, y que el me lo pasaba a mi. Mirá vos, las vueltas de la vida. Con él estuve mejor que con cualquier psiquiatra, que con cuarenta mil expertos.

-Parece que Palito además te llegó al corazón, que es lo más difícil.
-Si, hasta me hizo creer en Dios, te diría, casi por un tiempo. La religión esta contada como un cuento de hadas, pero yo no creo que Dios piense. Es algo que no se puede ni comprender. Pero cuando uno desea algo muy fuerte…No creo en la telepatía, ni en las videntes, ni en esas cosas, pero él es una persona pura en esencia. Que venga él a abrazarme cuando estaba encerrado, o que se rompa el culo con la jueza, y que me evite terminar en una granja de drogadictos, es para valorar.

¿Alguien lo mandó a Palito para ayudarte?
-Creo que somos iguales. Venimos de la misma matriz que hacia discos en Memphis en 1957. Porque es de las personas que además de hablar, hacen, y además de hacer, aconsejan, y encima aconsejan bien y te ponen todo a disposición para que estés bien sin pedir nada.

-¿Cómo estas viviendo el proceso de dejar la medicación?
-Vas cambiando, incluso los médicos, porque no te resultan. No es una cosa de dos días. Y tampoco creo que sea como los alcohólicos anónimos, que se pasan contando las fechas. Palito fue como un gurú, una santidad…

-Decías que haces gimnasia. ¿Qué rutina tenes que cumplir para estar bien y mejorar tu resistencia?
-Lo de ir al gym lo hago poco, no es lo mío. Nunca lo fue. Pero en lugar de caminar hago cinta o ando en bici. Y estoy rodeado de expertos. Otra de las cosas que te pasan cuando te encierran en un lugar y te dejan inmóvil es que no haces nada y de repente perdes habilidades. Yo tuve que esmerarme mucho para tocar un acorde. No tanto lo que le pasa a Carlin Calvo, a quien le mando un saludo tambien, pero un poco sí. Y se genera una duda en tu cabeza: ¿Per que tratan de mejorarme y me dejan peor?

-¿Sos conciente de que tu vuelta fue muy rápida? Volver a los escenarios resulto un gran logro.
-Y, soy lo que soy. Lo que no te mata te fortalece. Un tipo que nunca prueba nada en la vida, no se pone desafíos, como arriesgarse en el amor, o estudiar, o hacer lo que le gusta, llega a los cuarenta, cincuenta años y no le pasó nada. Es muy diferente hablar desde el intelecto que desde la experiencia. A mí me gusta este papel de ser un sobreviviente, un adicto a la vida. Es un mérito.

-¿Cómo lo de Keith Richards, del que estás leyendo su biografía?
-No se si tanto, porque no creo haberme reventado como él. Y se nota (risas). Pero él es como la perfección, un reventado que legalizó su reventadse. Dice que se aspiro las cenizas del padre, y el personaje esta buenisimo. A mí Sabina o Juanse me parecen así. Maradona tambien. Que la chupen, je. Les cuento algo mas: quiero hacer cine.

-¿Con Fito Páez?
-Ya hice de mi mismo y gane un premio como actor de reparto. En la película tuve que convencer al director de que mi personaje se basaba en El enfermero. Lo que tengo ganas de hacer ahora es una biografía mía: de hecho, Fito me lo propuso. Estaría buena una biografía mía escrita por él. Vamos a ver… Mientras tanto, decidí tocar una vez por semana, está bueno. Y después me largo a hacer presencias en las discotecas con Mecha…

Por Miguel Braillard y Karina Noriega.
Fuente: Revista Gente.
Transcripción: Hernán García para Cinema Verité

jueves, 21 de abril de 2011

ANDRÉS CALAMARO: "ENCONTRÉ A CHARLY MUY BIEN DE VERDAD"

Andrés Calamaro se refirió a su encuentro con Charly García y Fito Páez en el concierto que brindó Joaquín Sabina el pasado martes en el palacio de los deportes y lo hizo a través de su cuenta de twitter.


“VIVA SABINA // Que noche mas buena la del cierre del Sabina-tour; llevaba tiempo sin verlo al flaco Sabina... ¡Ideal!
En el Luna Park todo fue bastante perfecto, un equilibrio bello... y un encuentro con Sabina-Varona-de Diego... entrañable y profundo. Asimismo un encuentro importante con citizen García, a quien encontré muy bien, la chispa adecuada., mejores que nunca; bien de verdad. Hace mucho, si es que alguna vez ocurrió, que no nos encontrábamos tan bien y en tan buen estado... ¡Un esplendido choque de planetas! Tranquilos y contentos, un encuentro mas que triple. Así da gusto.
El escenario del Luna Park es lo mas parecido a mi hogar, en este momento de mi pura vida. Y desde el corazón del Luna Park, un delicioso encuentro ¡Con Fito & Charly! Todos con las luces bien prendidas y los neuro corazones también.
Además fue nuestro verdadero encuentro encontrado con Charly... la vox interior silenciosa permite que la humanidad fluya (!!!) ¡Bien!
Múnro, con su habitual compromiso con la interpretación y la humildad, subió a encontrarse con amigos y compañeros, y con la inspiración.”

Andrés Calamaro.

Por Hernán para Cinema Verité

martes, 19 de abril de 2011

JOAQUÍN SABINA Y CHARLY GARCÍA JUNTOS EN EL LUNA PARK


Juntos esta noche en el Luna Park interpretaron "Es mentira" del español y "No voy en tren", inolvidable! Ademas subieron al escenario Fito Paéz y Andres Calamaro.

Hernán para Cinema Verité

jueves, 9 de diciembre de 2010

“CHARLY” EL LIBRO DE GABRIEL ROCCA Y ANDY CHERNIAVSKY

Hace 10 años salía a la venta el famoso libro de fotos sobre Charly, así me lo hizo recordar el amigo Leandro que se tomo el trabajo de digitalizarlo y subirlo a rapidshare, abajo les dejo el link de descarga y la pagina oficial del libro donde además hay notas y mas fotos.


El prólogo lo escribió Charly:
"Estas fotos son como un friso, y hay una cámara que lo mira todo. El pasado no existe y el futuro está por venir. Son inasibles y quietas, porque en realidad lo que cambia es uno. No sé si me gusta que me saquen fotos. Depende de quién y cómo.
En realidad, adhiero de alguna manera a la vieja postura de los indios, ésa que dice que una foto te saca un poco el alma. Sé que cuanto más fotos te sacan en el día, más vida te sacan. Una foto se congela y es un movimiento menos qué tenés. Es como que te va endureciendo. Cada pose es una dureza y uno empieza a notar que algo incómodo está pasando y que el aire es bastante más duro.
Las fotos unen a dos personas. Fotógrafo y modelo establecen un contacto casi táctil, en sincro.
Es muy piola cuando se da eso. Si no, hay que saber provocarlo, por que uno es profesional..."

Charly García.

Hernán García para Cinema Verité
Descargar el libro: parte 1, parte 2
Página oficial del libro.

lunes, 1 de noviembre de 2010

CONFIRMADA LA PRESENCIA DE CHARLY GARCÍA EN CHILE EL 11 DE DICIEMBRE!!!



Las entradas están a la venta a través del sistema Ticketmaster, y los costos son:

Cancha General: $ (Chilenos) 16.000
Cancha VIP: $46.000
Cancha súper VIP Cristal: $ 120.000

Las primeras diez mil ubicaciones tendrán una promoción 2 x 1.

Mas Info: Clik aquí

lunes, 25 de octubre de 2010

TODO EL FESTEJO DE CUMPLEAÑOS DE CHARLY GARCÍA





Charly García cumplió años 59 años y lo festejó modestamente pero a lo grande en el restaurante italiano Bruni, propiedad del músico y amigo Fabián “Zorrito” Von Quintiero y el chef Donato De Santis. Organizado por Fernando Szereszevsky, alrededor de 60 amigos acompañaron al icono del rock latino y, de todos, se destaco la presencia de otro “Monstruo” Diego Armando Maradona.
Entre los que acompañaron a García en su velada estaban su novia, Mecha Iñigo, su hijo Migue (junto a su novia), Juanse, Verónica Ojeda y el periodista Martín Souto. Obviamente el Clan Ortega dijo presente; Palito, Evangelina Salazar y sus hijas, Julieta y Rosario Ortega con su novio, Simon y la “prima” Luli.
De la banda actual de Charly no faltaron Hilda Lizarazu, el Zorrito y el “Negro” García López. Se esperaba la presencia Luis Alberto Spinetta que finalmente no pudo concurrir, recordemos que los músicos suelen posponer compromisos personales por presentaciones en distintos escenarios, así que no es de extrañar otras ausencias, como ejemplo Nito Mestre que se encontraba en México. Los hermanos Andrés y Javier Calamaro le mandaron un afectuoso saludo desde el Pepsi Music.
El invitado especial fue el fan Manuel Celesio, quien ganó el concurso que realizó el manager de Charly a través de Twitter y fue representante de todos los fans, un gran acierto de Fernando (Seamos sinceros, ¿Cuántos managers dan esta oportunidad? Capo).
Después del obligado feliz cumpleaños, soplar las velitas y el brindis llegó el turno de la zapada.
Charly en las teclas, el Zorro en bajo, la princesa Hilda en coros, en la batería Fernando Samalea (otro gran amigo de García) y a dos violas con Juanse y el Negro garcía López. Fueron unos 10 temas del ídolo entre los que estuvieron el rap de las hormigas y la sal no sala. El cierre lo hizo Palito que cantó Despeinada y La felicidad. La fiesta terminó aproximadamente a las 3 de la mañana.
Según los presentes, Charly estaba de muy buen humor (las fotos hablan por si solas) y la frase que se repetía era sobre lo bien que se lo veía de salud, “Lo que viene va a ser lo mejor. Lo vi como nunca”, se publicó en un diario. “Charly quería pasar un cumple distendido después de un año agotador y una recuperación de lesión en la rodilla“, se dijo.
Lo que se viene para Charly es la vuelta al ruedo con la publicación de finalmente de Kill Gil para fin de año y el inicio de una nueva gira.
¡Salud Charly!

Hernán García para Cinema Verité
Fotos: Culto Say No More

domingo, 24 de octubre de 2010

CHARLY GARCÍA FESTEJA SU CUMPLEAÑOS JUNTO A DIEGO MARADONA!






Charly García cumplió 59 años y lo festejó con amigos en el restaurante Bruni, propiedad del Zorrito Von Quintiero. Cenó con sus invitados, entre quienes estuvieron Diego Maradona y su novia, Verónica Ojeda, Palito Ortega junto a Evangelina Salazar. Después de apagar las velitas, todos zaparon y cantaron hits de Charly; más tarde fue el turno de Palito. La fiesta terminó a las 3 de la mañana.

Fuente: Teleclub

viernes, 10 de septiembre de 2010

CHARLY GARCÍA EN EL BICENTENARIO DE CHILE?

Por lo menos así lo informa el diario La Tercera. Abajo la nota publicada:

El evento se hará el 11 de diciembre y tendrá un cartel de 16 artistas, ocho por cada país.
Sus organizadores sueñan con una elipse del Parque O'Higgins repleta de banderas chilenas y argentinas, con acentos porteños tropezando con modismos locales, y cientos de mendocinos y habitantes de otras provincias cruzando el paso Los Libertadores para un encuentro que califica de inédito. Se trata de "El Abrazo", la masiva cumbre rockera que el sábado 11 de diciembre reunirá a los mayores héroes del género de Chile y Argentina, como una forma de celebrar ambos bicentenarios en el tradicional parque capitalino.
La cita ya definió a 14 de los 16 nombres que integrarán su cartel final (serán ocho y ocho de cada país). Por el lado argentino estarán Charly García, Fito Páez, Luis Alberto Spinetta, Andrés Calamaro, Vicentico, León Gieco y Babasónicos. Como representantes locales ya ficharon Los Jaivas, Jorge González, Beto Cuevas, Los Bunkers, Chancho en Piedra y Lucybell.
"Es la primera división rockera de ambos lados. Son los número uno, los esenciales, no hay otros. Y aún quedan dos nombres por confirmar de cada país", recalca Juan Andrés Ossandón, productor del evento y mentor también de las cumbres del rock chileno que, en el Estadio Nacional en 2007 y en el Club Hípico en 2009, reunieron a 50 mil personas.
Ahora la ambición es mayor. Ossandón cuenta que calcularon el público que cada uno de los invitados ha llevado a sus últimas presentaciones en Chile y lo sumaron con un aproximado de personas que, sin ser fiel acérrimo de ninguno de ellos, igual iría a una cumbre multitudinaria al aire libre y en pleno estreno del verano. Conclusión: "El cálculo nos dio más de 100 mil personas, que tendría que ser la convocatoria natural. Si resulta, sería lejos el concierto con más asistencia del año, más que cualquier otro festival", dice el productor.
Para alcanzar esa cifra, ya se trabaja en un itinerario de tiempos y horarios. Se estima que "El Abrazo" -bautizado así en honor al histórico abrazo de Maipú de O'Higgins y San Martín- empezará a las 15:30 horas y tendrá a cada artista con un show que varía entre 30 a 60 minutos. Todo duraría cerca de 11 horas y habrá un solo escenario dividido en dos en el que se irán alternando las presentaciones.
Además, se intenta seguir una continuidad coherente de géneros, donde el argentino que abandone la escena presente al chileno que entra y viceversa. No está zanjado aún el nombre que cerrará la velada, pero ya se baraja a Charly García o Fito Páez. "La idea es armar dúos y que se cierre con todos juntos cantando algún tema", cuenta Ossandón.
La postal de chilenos y argentinos abrazados no sería casual. El productor comenta que todos, desde un principio, mostraron inmediata disposición a participar en la cita y sólo algunos, como Spinetta, exigieron más detalles para dar el sí definitivo. "A todos los argentinos les llamaba la atención ser parte de algo que ni siquiera ha pasado en su tierra: reunir a sus máximos ídolos en una sola jornada. Es un hito y lo tomaron así, como un espectáculo con repercusión internacional. De hecho, estamos preparando paquetes y entradas especiales para que puedan venir argentinos", adelanta Ossandón.
Aunque el evento se prepara hace un año, las conversaciones con los invitados empezaron entre marzo y abril de 2010. Incluso, se alcanzó a negociar con Gustavo Cerati un par de días antes del colapso que hasta hoy lo tiene en coma. "No me cabe duda que él hubiera estado en esto", apuesta el organizador. Luego agrega: "Lo que le pasó a Cerati es la última arista de las tres cosas que este año han unido a ambos pueblos. Primero está el Bicentenario. Luego el terremoto, donde los argentinos se portaron muy bien con Chile. Y ahora lo de Cerati, que ha impactado en este país. Esos tres eventos cruzarán'El abrazo'".
Las entradas salen a la venta mañana por Ticketmaster y tienen tres precios: $ 6.000 (cancha general); $ 46.000 (cancha VIP), y $ 120.000 (súper VIP Cristal), ubicación que -a la usanza de los grandes festivales del hemisferio norte- permitirá tener acceso a la carpa donde se pasean las estrellas del show, bebidas y snack ilimitados, y una credencial. Además, las primeras 10 mil entradas se venderán bajo el formato del 2 x 1 (excluyendo la ubicación más cara). Ossandón se arroja con otro cálculo: "Si compras la general, ver a cada artista te sale mil pesos. Y si lo compras en promoción, cada uno te sale 'quina'. 'Quina' por ver a Charly, a Fito, a Spinetta... es una ventaja en una alta temporada de recitales".

Por Claudio Vergara
Fuente: La Tercera

lunes, 14 de junio de 2010

ANDRÉS CALAMARO: “ESPERO QUE CHARLY GARCÍA SIGA MEJORANDO, COMO PERSONA Y COMO ARTISTA”

Calamaro, amigado con Charly García.



A pesar de haber estado enfrentados en el pasado, Andrés Calamaro expresó su satisfacción por la recuperación de su colega Charly García. Ambos rockeros mantuvieron una breve reunión tiempo atrás y, según Calamaro, todo se dio en muy buenos términos. “Creo que hicimos bien en encontrarnos. Espero más de la evolución de García. De momento está reaccionando con inteligencia y me cuentan que los recitales son mejores gradualmente. No sé cuál es el techo de este regreso, espero que siga mejorando como persona y como artista”, indicó. El intérprete de Flaca por estos días presenta su CD On the rocks, en el Luna Park, y lo definió como “un disco de rock de este tiempo. Hay canciones sentimentales que enarbolan el romance florecido, hay otras que reflexionan sobre los sentimientos perdidos y el abandono”, dijo

Fuente: Diario Uno

jueves, 29 de abril de 2010

CHARLY GARCÍA, TIEMPO DE REENCUENTROS

Antes de volver a actuar en el Luna Park, habla sobre su familia y el acercamiento con viejos amigos

"Voy a refaccionar el departamento de Coronel Díaz. Quizá ponga una oficina o algo así". Cuando Charly García dice que va a "refaccionar" el hogar donde vivió, compuso buena parte de su extensa discografía y construyó toda una leyenda puertas adentro, por estos días no está pensando en grafitear las paredes con aerosoles ni utilizar esmaltes de uñas.
¿Cómo está? ¿Está muy medicado? ¿Está más gordo? ¿Dónde vive? ¿Está componiendo? ¿Ve a su familia? ¿Quiénes están con él? ¿Le hizo bien volver a tocar tan rápido? ¿Vos creés que se va a recuperar del todo? ¿Se amigó con Calamaro? ¿Qué hace todos los días? ¿Puede salir de noche? ¿Dejó las drogas para siempre? ¿Va a grabar un disco? ¿El tipo está feliz? Entre lo estrictamente artístico y lo imperiosamente personal, las preguntas se suceden, una y otra vez, entre amigos, fans y detractores de Charly García.
Y aquí está el señor, sentado en el bar del recoleto Museo Metropolitano, a cuadras nomás de su nuevo hogar en Barrio Parque, con su ahora habitual sonrisa ancha y dispuesto a charlar con La Nacion a solas, con la excusa de promocionar el último de una serie de shows en el Luna Park y la convicción interior de que vuelve a empezar de cero, como lo hizo en más de una oportunidad en las últimas tres décadas.
"Estoy bastante positivo. Es impresionante la diferencia: hace un año pensaba que no iba a poder tocar nunca más. Ahora los médicos dicen que estoy mejor, que en algún tiempo voy a poder andar solo", confesará sobre el final de la charla, en esta tarde soleada de otoño. Algo ha cambiado, y para él no es extraño.

-La música siempre tuvo efectos terapéuticos en vos. ¿Estás tocando más allá de los ensayos?
-La verdad es que tengo un montón de actividades y no me queda mucho tiempo para tocar. Pero algunas cosas estoy haciendo. Tengo poco tiempo para estar en casa porque siempre estoy haciendo diferentes cosas: natación, terapias mentales; cada vez estoy mejor, y en cualquier momento empiezo a componer. Siento la vibra, estoy con muchas ganas y sólo espero que mi cabeza haga un clic que me lleve a hacer algo nuevo.

-Tampoco hay apuro? Divididos se tomó ocho años para componer un nuevo álbum?
-¿Ocho años? No sé, estoy disfrutando mucho de tocar en vivo y con esta banda, así que cuando pienso en componer pienso en componer con la banda. Usarlos como una orquesta y yo en ese plan más de director. Me gusta el sonido que tengo ahora. Los elementos están. Y no creo que tarde ocho años.

-Podrías haber elegido una recuperación sin exposición, pero decidiste volver rápido a los escenarios. ¿Era necesario?
-Sí, necesitaba tocar y compartir con la gente. Si no, me hubiera aburrido mucho. Era un desafío para mí y a mí me gustan los desafíos. Además, realmente no estaba impedido para hacerlo. Creo que justamente si me hubiera quedado encerrado sin hacer nada, hubiera tardado más, todo hubiera sido más lento. Estar en los escenarios, en los ensayos y en todo lo que tiene que ver con la música me pone más pila. Realmente es donde yo me siento bien, en el escenario. Entonces, lo busqué apenas pude: hice lo de Luján, que fue una idea de Palito. Fue un caos, pero me dio la certeza de que bueno, bien organizado... podía. Ahí me puse una fecha para empezar y parecía apresurado, pero no fue así, porque yo estoy bien y puedo estar mejor, entre comillas. Es jodido no tomar nada y eso. Es un cambio total. Pero bueno, con eso estoy, no es fácil, pero lo que pasó es que tocar era otra gran droga que tenía.

-Andrés Calamaro hizo su proceso de desintoxicación de forma más privada, quizá?
-Lo vi a Andrés. Hablamos, no de este tema, pero vino a un ensayo de los shows del Luna Park. Cantó "Seminare" con nosotros.

-¿Y qué pasó?
-Después no se animó en el show, pero vino con una sonrisa franca en la cara y no tuvimos que hablar mucho. Realmente, hace tanto tiempo que nos conocemos... hasta nos olvidamos de por qué nos peleamos.

-Parecen tiempos de reencuentros. Me dijeron que también viste a tu hermana Josi después de quince años?
-Sí, la familia vino a saludarme después de un recital. Fue una alegría verlos de nuevo. Estuvo suave, liviano. Tampoco es que siento la necesidad de una reunión o de una cosa más seria. Así por ahora está bien.

-Hace poco, el Zorrito Quintiero decía que veinte años atrás en los ensayos dabas miedo, y que ahora no? ¿Tan malo eras?
-No, no era tan malo, pero me gustaba siempre empujar hasta donde se pueda, hasta donde diera. Pero no era mi intención. Ahora estoy mucho más abierto, eso es cierto.

-¿Estabas enojado?
-Sí, estaba enojadísimo. Solo contra el mundo, contra todo y sobre todo contra mí, supongo. No podía más ir en esa dirección, tuve que hacer un cambio forzoso y ahora estoy muy contento de poder integrarme más.

En esta recuperación en público que desde hace un año ofrece García, el concierto/cumpleaños de octubre del año pasado, en el estadio de Vélez, fue sin dudas un hito para el músico y sus seguidores. Más allá de la enésima reencarnación del ave fénix de la música popular argentina y de la apoteótica tormenta que obligó a titular al registro en DVD del show como Concierto subacuático que se acaba de editar, aquella puesta en escena funcionó para García como el fin de un ciclo, la concreción de una meta y la esperanza de un nuevo horizonte. "Ahora viene la etapa de salir de acá, de ir a Israel, a los Estados Unidos, después a Europa, cosas que hice bien poco. Sé que soy conocido y en alguna oportunidad anduve por ahí, pero nunca en una gira bien organizada. No sé si se nota, pero está muy pulido el asunto."

-La noche del cumpleaños/show/diluvio resultó demasiado intensa para alguien en proceso de recuperación, ¿no?
-Sí, pero fue increíble, la tormenta fue un efecto especial. El cumpleaños se me pasó enseguida. Teníamos preparado un show como el que se vio después en el Luna Park, con escenografías, telones y chicas que volaban; todo eso no se pudo hacer y hubo que salir al toro. La cosa fue in crescendo, por la lluvia, pero llegó un momento en que ya me pude concentrar en lo que estaba haciendo y creo que no perdí la expresión. El momento más fuerte de la lluvia fue cuando canté con Spinetta. Ese abrazo? ¡Hubo rayos!

-Otro reencuentro para esta etapa?
-Sí, él es muy cariñoso conmigo y yo también muy afectuoso con él. Son muchos años que nos conocemos, incluso cuando empecé él me dio algún consejo. Porque yo empecé después que él, un poquito, pero después que él.
García, siempre sonriente, cuenta que ahora vive en un "palacio", que va bastante al cine, que en realidad no lee mucho, pero que incorporó el hábito de ir al teatro.

-Los más escépticos dicen que éste no es el verdadero Charly García.
-No sé, por ahí algunos esperan que rompa una guitarra en el escenario, pero eso ya fue, ya rompí unas cuantas, ¿no? Yo lo que recibo de la gente es todo cariño y eso es fabuloso.

-Después de tanto tiempo de tratamientos y medicamentos? ¿no tenés miedo de lo que te pueda pasar de aquí en más?
[Charly busca la respuesta en silencio y después de treinta segundos, la encuentra] ?Realmente no tengo miedos paralizantes o cosas así. No es que no le tenga miedo a nada, pero, como te dije antes, estoy bastante positivo.
Algo ha cambiado y, definitivamente, para él no es extraño.

Por Sebastián Ramos
Fuente: LA NACION

PARA AGENDAR
Charly García, vuelve a presentar sus clásicos.
Luna Park, Bouchard 557. Mañana, a las 21. Entradas desde 90 pesos.

jueves, 1 de abril de 2010

CHARLY GARCÍA: "TENÍA EL ALMA MUY ESCONDIDA"

A solas con "Clarín", habló de todo. De su música, del tratamiento médico, de su novia, de la reconciliación con Andrés Calamaro y de su etapa tóxica. Dice que necesita hacer un click en su carrera.

Charly García sigue experimentando. Ahora experimenta que es otra persona. Y va a fondo. Parece que le sale cada vez mejor. No es ni siquiera una reconstrucción: es una construcción. Los médicos van aflojando la medicación: se expresa cada vez más nítido, su psicomotricidad mejora y la inteligencia aparece cada vez más afilada. Viene de dar dos muy buenos conciertos en el Luna Park (agregó función para este sábado) y Charly García -un genio que quedó atrapado en una megalomanía tóxica que lo dejó a un centímetro de la nada- dice que está feliz, que es bastante libre, que está enamorado, que quiere hacer un click en su carrera, que se reconcilió con Andrés Calamaro, que se quiere comprar una casa, que quiere viajar, que va a tocar en los Estados Unidos e Israel... Todo esto dice Charly, y más. Sentado en una mesa del bar del aristocrático Museo Metropolitano, ahí, donde la calle Castex es un recorte de París, deja enfriar un café con leche, fuma en piloto automático y responde con la serenidad y la firmeza de los conversos. A veces, en sutiles brillos de su mirada, aparece Lucifer. Como flashes. Enseguida desaparece.

¿Cómo estás?
Bien, muy bien. Mirando la vida del lado bueno. Me están pasando tantas cosas... Creo que el segundo show del Luna Park fue uno de los mejores de mi vida. Hice Desarma y sangra a cuatro manos con Fito, la gente no se iba, y tuve que salir a tocar Canción para mi muerte solo, al piano. Muy emocionante.

¿A cuánto quedó aquel concierto de Luján?
Muy lejos. Eso fue super improvisado. Como una explosión. Ahí yo necesitaba probarme a mí mismo que podía tocar y cantar. Ese era mi desafío. El show fue un poco terrorista, sin seguridad, sin nada. Evolucioné mucho.

¿Ahora el desafío sería que podés componer?
Sí, sí, es el próximo desafío. Tengo algunos temas nuevos, los estoy terminando de a poco. Ya estrené uno en el Luna, no sé si le voy a poner La medicina del amor o La medicina del doctor...

¿Y estás conforme?
Sí, sí... Igual estoy buscando un click en mi carrera, algo que se aleje de lo que estoy haciendo ahora, que es presentar mi obra, un material de hace mucho tiempo, muy cuidado. Cualquier cosa que haga va a ser comparada con esa obra, y es un nivel muy alto... ¿Qué hacer entonces? Quizás empezar a componer a partir de mi banda, como hice en Piano bar: tocar en vivo en el estudio y aprovechar los músicos... Me gusta el rol de director de orquesta. Al tener una banda ensayada me puedo dedicar a lo fino, a lo sutil, al matiz. Que la banda ruja, y después sea un suspiro. Dedicarme a las texturas de las guitarras, los teclados, es decir, al arropamiento. En esa situación me siento como un director de orquesta e, incluso, como un compositor de orquesta. Ahí me siento fuerte.

Gran parte de tu obra narra tu vida. De hecho, la canción nueva remite al proceso de recuperación ... ¿No estás limitado de alguna manera?
Sí, por ahí agarro para otro lado. Hace mucho que no hago cuentos, por ejemplo, tipo Adela en el carrousel. Ficción. Porque está bueno hablar de la recuperación, pero es como cuando trataba temas políticos, que había que disfrazarlos para que no sean panfletos. Hay que encontrar la poesía en cada cuestión. Tengo muchas ganas de trabajar.

¿Antes no?
Antes estaba muy ensimismado, producto de la vida que llevaba. Agarraba una cosita chiquita y le daba y le daba hasta que brillaba. Ahora miro alrededor, y puedo apreciar más todo. Veo, qué sé yo, que puedo colaborar con alguien y hacer, ponele, una ópera, un espectáculo teatral. Estoy más reflexivo.

¿Qué reflexionás?
En el cerebro. Ahí está todo, también el alma. Mi alma antes la tenía escondida detrás del Say No More. Fue una etapa muy interesante, muy creativa... pero si seguía así me mataba. Toda esta nueva etapa me puso más en perspectiva, me volvió más autocrítico. Me fijo en cómo estoy cantando, cómo interpreto la canción, cómo puedo trasmitir el sentimiento con que la canción fue compuesta... En mis últimas épocas le dejaba la letra al público, yo cantaba dos o tres estrofas y chau... De alguna manera estaba malgastando mis canciones. Las maltrataba.

Ahora que estás autocrítico, ¿cuál es tu peor disco o tu peor etapa?
No, no sé. Creo que el público, la prensa, yo, estábamos muy obsesionados en dividir todo por bandas... Y ahora veo que todo lo mío es como una gran y única canción. Que puedo cambiar el vestuario, pero finalmente siempre soy el mismo. Cada etapa, cada banda, reflejó lo que yo quería decir. Ahora lo puedo ver mejor: por ejemplo, yo despreciaba mucho a Sui Generis, y ahora me doy cuenta de que hay canciones que son maravillosas... y proféticas: Cuando ya me empiece a quedar solo, Canción para mi muerte...

¿Con quién hablás de música, aparte de tu banda?
Con Pedro (Aznar) hablo mucho. Y con mi novia Mecha.

¿Cómo estás con ella?
Muy bien, muy enamorados. Estamos viviendo casi juntos. Y tengo ganas de comprarme una casa con un estudio. Vamos a ver... Ahora que estamos hablando de Mecha... otro gran inspirador de canciones es el amor. Yo creo que es lo más fuerte, lo que más nutre las letras. Yo he escrito muchas canciones de amor, a favor y en contra. Ultimamente lo que uno escucha en el rock argentino son canciones de amor muy malas, donde el sentimiento está muy bastardeado.

¿Quién te gusta de la nueva generación del rock argentino?
Me ponés en un compromiso... ¡Me gustan los que no se parecen a mí ni a Calamaro!

¿Te reconciliaste con Calamaro?
Sí, hablamos. Era hora. El tiempo lima asperezas... ¿Viste cuando te peleás con alguien y ya te olvidaste de las causas? Eso nos pasó. Vino al Luna, iba a subir a cantar, pero al final se bajó.

Hace poco, en una producción del Suplemento Sí, Pipo Cipolatti lamentaba que no te podía ver ... ¿Cuándo creés que vas a ser realmente libre?
A los que no pueden ver, bueno ... estoy más visible de lo que parece. Son circunstancias de la vida. Soy libre, soy bastante libre. Con la música me siento libre, gozo los shows. Antes los conciertos eran muy... agresivos. En fin, estoy viajando, algo que como dijo Litto fortalece el corazón... Voy a tocar a los Estados Unidos, después a Israel... Esto es un proceso. Cuando salí de la clínica no podía tocar directamente. Era angustiante. Hice un esfuerzo enorme, pasito por pasito.

Con la ayuda de Palito ...
Con la ayuda de Palito y de otros amigos, pero en definitiva el que te ayudás sos vos... Mirá, el peligro es volver a la cocaína. La vengo llevando muy bien. No es fácil, pero hace años que no la veo.

¿Te da ganas a veces?
A veces sueño con la cocaína.

¿Soñás?
Es una lucha. Sé que si vuelvo va a ser terrible. Voy a tirar abajo todo este laburo, todo este esfuerzo.

¿Qué dicen los médicos? ¿Cuándo vas a prescindir de cualquier químico?
Cada vez me van sacando más medicación. En algún momento no voy a tomar nada. Voy despacio. No soy un monje: ya puedo tomar un poco de vino, un poco de champagne. Como lo que quiero, aunque estoy en una especie de régimen, porque no quiero engordar. Practico natación, kinesiología, terapia cognitiva. Hago todos los deberes. Hay un tema que no puedo resolver.

¿Cuál?
No puedo dormir. Me cuesta. Necesito muchos medicamentos para poder dormir.
¿Siempre fue así?
Toda mi vida.

La frase llega acompañada por ese brillo fugaz en la mirada. ¿Un rasgo del viejo Charly García? Quien quiera que sea este señor lúcido y gentil, ahora se va por Castex. El otoño estalla en la arboleda. Y todo esto, este proceso, este real aguante, suena a una buena canción de Charly. Ni Mr. Jones, ni el de Viernes 3 A.M. ni mucho menos Natalio Ruiz. La canción se está escribiendo en este mismo instante.«

Por: Mariano del Mazo

Somos egoístas
La descripción de este nuevo Charly García es sumamente alentadora. El lo dice: no es un monje, le cuesta dormir, sueña con la cocaína. Pero pelea para estar lejos de todo eso y enfocarse en lo que mejor sabe hacer: música. Dedicado a repasar y a hacerle honor a una obra monumental, disfruta de su banda y piensa en viajar. Todos le pedimos canciones nuevas, en un claro rapto de egoísmo nuestro. Siempre se le pide más a Charly y eso es algo que le ha hecho mucho mal. Si esas canciones vienen, serán bienvenidas. Pero acompañemos su lucha y gocemos con las que ya hizo.

Por: Walter Domínguez
Fuente: Clarín

viernes, 19 de marzo de 2010

ANDRÉS CALAMARO: “CHARLY ES UNA PERSONA MUSICAL EN PERMANENTE EVOLUCIÓN Y REVOLUCIÓN”


Después de la carta que Andrés publicó en su blog-web el año pasado con Charly García como destinatario y de incluir en sus repertorios la bellísima canción “Seminare”, el salmón volvió a escribir unas palabras de afecto hacia el bicolor que se publicaron hoy en el suplemento Sí del diario Clarín. Lo dicho ante la pregunta de si Charly puede ser feliz, fue:
“Charly está curiosamente feliz y tranquilo... pero no sé si se puede ser feliz de muchas maneras. Alguien aparentemente contento debería darse por satisfecho. Tampoco reniego de la rabia, que es un motor como lo es el amor: va mi elogio para la tristeza también.
Un día de estos van a hacer cuarenta años desde que Sui Generis grabó Vida, y treinta desde que nos conocemos, desde que somos compañeros músicos. Camaradas. Sin dudas, es una persona musical en permanente evolución y revolución.
Existencial y armónico. Le deseo suerte en el Luna.”

Por su parte lo último que Charly dijo de Andrelo a un medio fue lo siguiente: “Calamaro, me tiró algunas ondas de hacer algo conmigo. No seria raro que en algún recital aparezca él y cantemos algo juntos. Estuvimos tan peleados que nos olvidamos por qué estábamos peleados. Pero nos conocemos desde la adolescencia, así que digamos que estoy abierto a la posibilidad de encontrarnos”.
Por otra parte en el mundillo del rock anda corriendo un fuerte rumor de que ambos titanes de la música Argentina tuvieron hace muy poco un encuentro íntimo donde salvaron sus diferencias. El deseo de quien escribe es que ojala los veamos pronto juntos en un escenario y que, como dice el viejo refrán, dejen lo pasado pisado.

Hernán para Cinema Verité

domingo, 7 de febrero de 2010

CHARLY GARCÍA: “NO SERIA RARO QUE EN ALGÚN RECITAL APAREZCA ANDRÉS (CALAMARO) Y CANTEMOS ALGO JUNTOS”.



Charly lo dice como al pasar, sin ningún escándalo; “Ya que dijiste Calamaro, me tiró algunas ondas de hacer algo conmigo. No seria raro que en algún recital aparezca él y cantemos algo juntos”. La pregunta había sido sobre sus reencuentros en el escenario con viejos amigos como Luis Alberto Spinetta y sobre su pelea ya mítica con Andrés Calamaro. “Estuvimos tan peleados que nos olvidamos por qué estábamos peleados. Pero nos conocemos desde la adolescencia, así que digamos que estoy abierto a la posibilidad de encontrarnos”, dice, como enviándole un mensaje.
Puede que para Charly García sea un reencuentro mas en esta etapa de rehabilitación y reconciliación con el mundo en general, pero para el mundillo del rock nacional la declaración ya pelea el lugar de la noticia del año. Además, Charly cierra esta gira de regreso el 17 y 19 de marzo en el Luna Park así que pueden empezar a hacer sus apuestas. "Creo que estoy mas dispuesto a escuchar y eso permite a los demás acercarse sin tenerme miedo, que era un poco lo que pasaba antes", dice Charly, con una risa entre los dientes burlándose de si mismo, aunque no queda claro si se da cuenta de la paradoja: en el ultimo tiempo su oído absoluto, con el que compuso algunos de los mejores discos de la historia del rock nacional, no le había servido para escuchar a nadie mas que a él.
En el último tiempo antes del estallido, Charly se había convertido en un ídolo popular y marginal al mismo tiempo, que vivía recluido en su propia torre de marfil que era su departamento todo pintarrajeado y sucio del séptimo piso de Coronel Díaz y Sante Fe, inmóvil, furioso y sin dormir, grabando y regrabando canciones de Kill Gill. "Soy un genio, no tengo por que vivir en una cama”, repetía en esa época y lo de cama resultaba excesivo porque el colchón estaba vencido y su espacio para acostar su cuerpo afilado se limitaba a un hueco entre los discos, los cables, las botellas vacías y la basura. Charly dice que no quiere volver ahí: a esa situación ni a ese departamento. "No creo que lo venda por que tiene muchos recuerdos. Y tampoco creo que vuelva a vivir ahí por esos mismos recuerdos”, dice.
Piensa poner unas oficinas, alguien que por una vez se ocupe de la parte administrativa, algo de lo que Charly nunca se ocupo y que lo tuvo sumido en un caos financiero que, en la práctica, se parecía a la pobreza. "Creo que en esta nueva etapa necesito una nueva casa”, contó.

-Habías contado que tal vez iba a ir tu madre al show en Vélez. ¿Pudiste reencontrarte con ella?
-Estoy reencontrándome más con mi hijo. Y con el resto de la familia también hay un pequeño acercamiento, pero tengo que ser muy cuidadoso con eso.

-¿Por qué cuidadoso?
-Por que yo elegí separarme de la familia, por cosas que no viene al caso contar ahora, y algunas de esas heridas siguen abiertas. Qué bueno que por lo menos con Migue, mi hijo, estamos bien, él esta bien, sano, y nos vemos de ves en cuando. Ya por lo menos hay un acercamiento con mi hijo, que es muy importante para mí.

Charly acaba volver de unas vacaciones en Punta del Este en las que se dedico a descansar, ir a la playa y también saldar cuentas con su pasado: tuvo que presentarse en un juzgado para que lo absolvieran de una vieja causa por pegarle una piña a un fotógrafo y después, como siempre, sello su visita con un show en el hotel Conrad. "Las vacaciones fueron muy lindas, un poco molestas por los paparazzi, pero descansé bastante bien", cuenta. Tendrían que haberlo visto, pálido hinchado y larguirucho, sentado en una reposera, con una chomba blanca, en Bikini, una de las playas mas familiares de Punta, rodeado de los hijos y la familia de su manager como un tío un poco raro, recién llegado de Marte, una especie de de avatar domesticado del rockero mas grande y salvaje de la historia del rock nacional. Verlo así produce una mezcla de sentimientos contradictorios: por un lado, esta la alegría de que se haya recuperado de ese caos desenfrenado y expulsivo que lo había aislado de sus amigos, de sus fans, de casi todo el mundo; por el otro, cierta nostalgia por ese Charly rabioso, indecente, autodestructivo y genial que escupía furia entre sus dientes, sumido en la lógica de un constant concept en el que su propia vida se había convertido en su obra mas radical. Y ahora, mientras comenta que esta leyendo un libro sobre Stanley Kubrick, su director favorito, y que le gusto mucho la última de Scorsese, Los infiltrados, este Charly de respuestas lentas y amables por momentos parece solo un eco lejano y débil del anterior, como si el verdadero estuviera replegado en algún lugar de ese cuerpo varios talles más grandes. "Antes casi ni comía... era una cosa totalmente irregular. Ahora como dos veces por día, todo eso...", detalla.
Charly parece haber aprendido a ser formal y cortés, como si toda esa furia y esa genialidad hubieran sido domesticadas. Si hubiera seguido con la vida que estaba llevando, el precio habría sido más alto: se podría haber muerto. Charly lo pone en otros términos: "Estoy muy bien, muy contento y trabajando mucho".

-¿Como te sentó el regreso a los escenarios, a las giras y a tus propias canciones? Volviste a tocar canciones que tenias un poco abandonadas. ¿Qué tan cerca estas de volver a componer?
-Mirá, cantar esas canciones de la forma en que lo estoy haciendo ahora, con atención al detalle y sintiendo la letra cada ves que la canto me ha hecho redescubrir mi obra desde el corazón y la mente. O quizás esto sea la base de algo nuevo que va a venir, con esa consistencia y pureza que tiene lo que estoy cantando ahora.

-¿Qué canciones redescubriste?
-"Llorando en el espejo", por ejemplo, “Vía muerta”, "Adela en el carroussel". Algunas son como premonitorias. Es una cosa que me paso siempre. Hablar de cosas que no me pasaron, pero que me van a pasar. Entonces, desde ese punto de vista, la canción tiene mas peso en mi, porque es como decir: "Uy, lo que escribí esta vigente ahora".

-¿Sentís la necesidad física de componer después de una vida de hacer canciones? -Lo tengo incorporado. Pero también al repasar todas esas canciones de mi carrera, me doy cuenta del estándar que tienen. Y superar eso no es fácil. Así que me voy a tomar un tiempo, porque si bien tengo ideas y cosas, todavía no siento el nuevo clic que me hace falta para componer.

-¿Pensas editar Kill Gill alguna vez?
-Tengo ganas de sacarlo, lo que pasa es que fue a internet y eso hizo que la compañía se negara a sacarlo. Pero es un disco muy fuerte, en cuanto a la potencia que tiene y con canciones muy bien hechas. Ya lo tengo en mi poder, así que en cualquier momento le lanzo.

-Decías que el encuentre con Spinetta fue muy emocionante. ¿Qué significa él para vos?
-Me influye completamente. Era mi ídolo cuando él grabó yo todavía no había grabado. Y Almendra me partió la cabeza. El castellano es un idioma muy difícil para cantar rock y Spinetta fue el primero que me enseñó a cantar y componer no solamente por el sentido de la palabra sino por come suena. Eso para mi es la gran contribución de Spinetta al rock.

-¿Como imaginas el futuro?
-Me imagino sin tener que depender de cesas externas. Uno tiene la motivación adentro. Pero en el pasado cercano yo buscaba motivación en otras cosas, entonces ahora que estoy limpio pretendo seguir estándolo, lo cual no es fácil, es una lucha y hay que poner mucha garra, pero le estoy legrando y eso me hace poner orgulloso.

-¿Cómo vivís ese fenómeno alrededor de tu regreso?
-Creo que hay un redescubrimiento de mi obra. Y ahora la gente sabe que va a ir a un show y voy a cantar todas las canciones. No va a ser un caos. Eso la gente lo aprecia. Mas allá de los fans incondicionales, siento el respeto de la gente grande. Realmente, la gente me tira muy buena onda.

-Hace poco te preguntaron como te veías dentro de unos años y contestaste “casado y con hijos”. Supongo que era un chiste…
-Si, era una ironía. Aunque puede pasar, porque nunca se sabe, pero le dije ceme un chiste, eh.
-¿Va a ser mas difícil componer ahora que estas limpio?
-Lo difícil es no repetirse. Estoy muy cerca de que me venga la inspiración, y eso es una cosa que no podes digitar vos. Viene de no sé donde, y estoy haciendo todo lo posible para que suceda.

Por: Juan Morris.
Fuente: Revista Cielos Argentinos/Transcripción: Cinema Verité

domingo, 18 de octubre de 2009

Charly García y Andres Calamaro: "El ciudadano García"


Fui a ver el ciudadano Garcia a la segunda funcion de Adios Sui Generis, y tambien lo vi en Kartuchos con La Maquina de hacer pajaros, cuando tenian coro (porque la formacion standart no es la de incluye coristas) ... despues lo vi mientras miraba instrumentos en Daiam, supongo que habia ahorrado para comprarme una pua Fender y estaria mirando una Les Paul negra en el escaparate cuando aparecio Garcia (el flaco) ; si mal no recuerdo lo habia escuchado ( en kartuchos) decirle a un asistente (Quebracho ?) "mañana tenemos que ir a Daiam" y mis resortes me llevaron a Talcahuano en el mismo instante en que aparecio el ciudadano ; estabamos haciendo la fila para entrar a ver , creo que a , Polifemo (y Avalancha), cuando paso Garcia y me hizo un gesto, algo que yo interprete casi como un saludo o una inclinacion amable con la cabeza ; estaba grabando con Raices y habian terminado (o promediaban) las mixes de aquel "Festival de Amor" y abri la puerta del estudio para ver aparecer a Davies & Garcia ; yo lo visitaba a Lebon en compañia de mi amigo preferido : Chani Peycere, le llevabamos buen porro, del que nuestros amigos traian del Brasil , y nos quedabamos hablando o escuchandole ; como estaba conectado con cierta elite del rock (y ensayaba pegado a la sala donde lo hacian Los Redondos) consegui entradas para el debut de Seru Giran, que fue muy criticado por el Expreso por una parodia a la musica "disco" , un recital tambien recordado por una frase sarcastica, mas que confesional, de Lebon, que para entonces era mi heroe vivo.
Fuimos, con Chani, algunas veces a ver La Grasa en el auditorio Kraft (ex), casi siempre entrabamos a los camarines por la dulce amabilidad de Oscar Moro o Quebra, con un joint como pasaporte al backstage ; ya en Los Abuelos, por intermediacion de Gustavo "el vasco" y Clota P , volvi a encontrarme con Davies y con Garcia, ya en un plano de intimidad y "grupo" ; fuimos a ver a Los Twist, a Fontova y a Virus (por insistencia mia), tambien fuimos a los camarines de Sumo, venciendo la resistencia del ciudadano que suponia que Luca no le respetaba lo suficiente ; una noche habia que elegir entre Pet Shop Boys y Joaquin Sabina (quizas esta semana algunos tengan que elegir si gastar entre PSB y Garcia) ; yo insisti en escuchar a Sabina, aunque PTB me gusta mucho, y convenci a Charly contandole de el respeto que le tenia Sabina y todo lo lindo que decia de el, entonces lo presente ; y en ese mismo ciclo de recitales los presente con Fito & Cecilia (los conduje suavemente hasta el escenario, nos sentamos muy cerca y ubique un monitor hacia los invitados para escuchar las letras); grabamos con Garcia & Los Abuelos, yo lo pasaba a buscar y viajabamos en taxi juntos a los estudios de Floresta ; serian los ultimos tiempos de Seru Giran y/o los de Living/Pubis ; cuando llego el momento de armar una banda , recuerdo una noche en casa de Daniel Ripoll frente a plaza San Martin, yo no estaba ternado incluso recomendaba al brillante Leo Sujatovich, que ya habia tocado con Nito y Spinetta, ademas de tener un Prophet (un polifonico muy codiciado por entonces) , supongo que por descarte y afinidades termine tocando los teclados en la primer banda solitaria de Charly, ensayamos en TNT y en Alex, con Willy, Gustavo y Cachorro ; compartimos cientos de jam sessions, de noches toxicas, de horas escuchando y hablando de musica ; al tiempo me abri de la banda accediendo a un ultimatum abuelista; fuimos al Dandy de Libertador y renuncie ; recomendando a mi reemplazo, despues compramos libros y volvimos a alguna parte ; en los camarines del Opera conoci a Richard y Fernando, juntos diseñamos mi disco "vida cruel" & a las sesiones vinieron Garcia con "el flaco" Spinetta (que tenian un proyecto de proyecto en comun que termino con un incendio literalmente) , aquella noche pinto la idea de ser nosotros (el nucleo de Richard, fernando con Cano y Fabian) la banda posible del duo cosmico, y cuando la sociedad de lideres dejo de properar como proyecto fuimos, de nuevo, el grupo de Garcia, con Cristian y Melingo ; una vez escuchamos Clics Modernos recien grabado con Charly y la novia ; varias veces fui asistencia al potencial suicida, compañero de tragos o similares cosas, y Garcia (que es uno de estos musicos capaz de desprogramar el ego de los musicos que toquen con el) me trajo de USA el Roland (que le robaron a Fabian con los Soda) y colaboro con impulsar mi aventura solista desde el primer momento ; nos subimos mil veces a zapar en cualquier lado, casi siempre yo tocaba la bateria, aunque a veces tambien la guitarra o el bajo , incluso (y ensayando en Rainbow) llegabamos temprano a los ensayos para zapar con la bateria Premier de Willy ; tambien caminabamos por la playa en Pinamar y comiamos rabas con clerico ; vimos juntos un par de mundiales y mas cosas que forman parte del patrimonio de los olvidos ; hasta que , quizas por un descuido mio (y advertido de que estas cosas pasan) decidi (o descubri) que no habia lugar para dos egoistas en mi vida ; me di cuenta que como rival habia elegido uno bastante competitivo y que, en materia musical, era un contrincante complicado, hasta el dia de hoy me soprende estar en la primera linea de la aristocracia rockera argentina, sin embargo entiendo la mayoria de los procesos (precipicios) interiores de los ultimos veinte años del ciudadano Garcia ; porque yo tambien me fui a naufragar en una balsa de no-madera, y porque conozco algunas de las sensaciones de tirarse de un tren en movimiento y reincorporarse lerdamente, sentirse aburrido, gordo y pelotudo, y creer que nunca mas vas a recuperar la chispa adecuada ; no se si Charly es bueno, malo o masomenos; y suporongo que muchos pensaran (?) eso de mi o de quien le toque ... Ahora vuelve Garcia aunque nadie entienda de donde vuelve (porque hay que estar ahi para entender) ; yo no tengo conflictos con Charly , ademas ya somos grandes como para molestarnos por otros conflictos que no seamos nosotros mismos, la vida y la muerte ; como compañero le deseo, para el viernes, buen sonido en el escenario, una noche primaveral y buen humor, porque con todo eso,y viento a favor, es muy probable que la gloria diga presente virtud las miles de manos que le aplaudan y las gargantas que le canten.

suerte !
Andres Calamaro

Fuente: Calamaroblog