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miércoles, 22 de julio de 2020

Las memorias fotográficas de Andy Cherniavsky

Las memorias fotográficas de Andy Cherniavsky


Para llegar a convertirse en la gran fotógrafa cronista de la escena del rock de los 80, tuvo que pasar por la vida asfixiante bajo la dictadura, pero también por el clima de libertad total que se respiraba en su familia, con su padre Daniel, creador del Centro de Artes y Ciencias y una madre psicóloga seguidora de las nuevas corrientes psi. Trabajó para Serú Giran, León Gieco, Charly García, hasta que llegó el gran momento de conocer a Los Abuelos de la Nada y en particular a Andrés Calamaro, su pareja por años. Realizó más de 300 producciones fotográficas, tapas de discos, festivales y coberturas, incluyendo numerosas estrellas y bandas internacionales. Ahora, Andy Cherniavsky publica el libro Acceso directo, cuyo título es ni más ni menos que una contundente y certera definición: las memorias de una fotógrafa del rock argentino en los años 80.

Por Mariano Del Mazo

Un padre progre y multidisciplinario que filmaba películas y producía artistas y que trajo a la Argentina a tocar a Santana; una madre psicóloga de prestigio y vanguardista muy a gusto pasando temporadas en un campo nudista en Bahía; un hermano muerto de muy joven en un accidente de auto; un romance fugaz con Charly García; un amor de nueve años con Andrés Calamaro y, siempre, la lente. Andy Cherniavsky vio demasiado y su cámara estuvo ahí, registrando lo sublime y lo ominoso del rock and roll. Desde Luca Prodan mostrando su costado más vulnerable hasta las hordas desaforadas de The Cure en Ferro.

El título del libro es elocuente: Acceso directo: Memorias de una fotógrafa del rock argentino en los años 80. También se podría haber titulado Memorias de una sobreviviente. 

Andy Cherniavsky se metió en el mundo del rock como por una claraboya. Hay tragedia y azares en ese ingreso. Como colegiala, en el Instituto de Enseñanza Norte de la avenida Santa Fe, conoció a Dani García Moreno, el hermano de Charly. Se pusieron de novios. Ella vivía en un departamento sobre la calle Salguero con su hermano, Ariel.

Escribe Andy: “En 1976 todo cambió con la muerte de mi hermano. Sola me tomé un avión a Zaragoza para despedirme de Ari, y me quedé allí unas semanas con mamá. Había empezado Psicología en la Universidad de Belgrano, y tuve que dejar para viajar al entierro de mi. Seguía mi duelo, y me acababa de separar de Dani.”

El que ocupó la cama vacante de su hermano muerto en el departamento fue Charly García. Andy frecuentó a la familia durante el noviazgo con Dani. Tenía muy buen vínculo con Carmen, la madre. Un día la llamó por teléfono para pedirle si le podía hacer un lugar “a Carlitos”. “Por supuesto Carmen sabía de la habitación vacía. Charly venía de convivir con María Rosa Yorio en una pensión. Se instaló. No tenía nada: un par de teclados, una guitarra y poca ropa.

¿Cómo fue la convivencia?

- Muy buena. El era reservado, hasta tímido te diría. En esa época era muy común quedarse hasta tarde a escuchar música. Muy variado. Lo que escuchaban todos: Floyd, Yes, Genesis, Led Zeppelin y también Joni Mitchell, Carole King, Procol Harum, Premiata Forneria Marconi. María Rosa Yorio venía con amigas. Sobre todo con dos, Diana Lía y Patricia. Para mí era importante, porque podía compartir cosas de mujeres. Había mucho diálogo, poco rollo. Nos gustaba la ropa de feria americana.

 

YO ESTUVE AHI

Empezó a sacar fotos en las plazas, como mero pasatiempo y para ganar un peso, y a los meses ya estaba incursionando profesionalmente en el arte de la fotografía. Traducía artículos de revistas importadas como International Photography y Popular Photography. “Esas publicaciones, más un curso que tomé con un fotógrafo llamado Teófilo Dabbah, fue toda mi formación. Soy básicamente autodidacta, aprendí con el ensayo y error, experimentando, pasando horas y horas en el cuarto oscuro. Era todo analógico. Anotaba a cuánto revelaba los rollos, jugaba, hacía collages con las caras de Charly”.

¿Él seguía en tu casa?

-No, se casó con María Rosa y se fue. Y después le pasaron un montón de cosas en muy poco tiempo: se separó, conoció a Zoca, nació Miguel, se disolvió La Máquina de Hacer Pájaros, empezó a juntar dinero para hacer Serú….

El rock la arropaba como una familia adoptiva. Con su novio y socio Clota Ponieman anduvieron por Brasil y aguantaron los trapos de los primeros escarceos de Serú Girán. En Buzios y San Pablo y también aquí, en la Buenos Aires gris y hostil que no los comprendía. Andy siguió vinculada a la banda, conoció a Daniel Grinbank y, por ejemplo, eligió la foto de tapa de Peperina junto a Charly. En un momento que escaseaba el trabajo y que era, todavía, una olímpica desconocida, García la recomendó a León Gieco para que hiciera la foto de Pensar en nada. Así, deslizándose entre los capos de un rock bastante endogámico -por entonces era como un club pequeño en el que todos se conocían- un angelado día conoció a Los Abuelos de la Nada.  La banda incluía a un viejo conocido de La Máquina, Gustavo Bazterrica en guitarra, y tenían, según describe Andy “a un bajista alto y flaco, Cachorro López, a Polo Corbella en la batería, y a un saxofonista muy buen mozo que respondía al nombre de Daniel Melingo. Pero lo que me quitó el aliento fue el tecladista que en aquel tiempo era casi un escolar: Andrés Calamaro”.

¿Qué diferencias encontrabas entre Serú Girán y Los Abuelos de la Nada?

-Eran muy distintos. En Serú había un ambiente de joda, relajado, de compañerismo. Los Abuelos eran más complejos. Miguel decía que era una estrella de seis puntas. Había buena onda, pero competían. Cada uno era el compositor de sus propias canciones, cada uno sabía cómo quería que sonaran sus propios temas y eso generaba cierto roce cuando otro opinaba.

Cherniavsky transitó los ’80 de la mano de Andrés Calamaro & amigos. Acceso directo representa en ese sentido un diario de viaje casi periodístico con aspectos no tan conocidos de los años locos. Desde noches eternas con Charly en Mau Mau hasta, por ejemplo, una bitácora de la multiplicación de bandas paralelas. La que trascendió más allá de la anécdota tal vez fue la Ray Milland Band.

Mientras Andy hacía fotos para diversos medios gráficos –desde la alternativa Periscopio hasta la revista Rock & Pop, del ya omnipresente Grinbank- se deslizaba por ese submundo celebratorio. Llegó a hacer más de trescientas producciones fotográficas para Rock & Pop, tapas de DG discos, festivales, coberturas. Le sacó a todo el rock local. A todo: a las celebrities, a las bandas emergentes y a las del sótano del under. Buenos Aires no dormía y hervía en rock y pop. De artistas de afuera hizo fotos en vivo o de estudio de Sting, Tina Turner, The Cure, Siouxsie and the Banshees, INXS, Gary Burton, Blitz, La Unión, Nina Hagen, Los Paralamas, Hermeto Pascoal, Chick Corea, Ney Matogrosso, The Bolshoi, Pat Metheny, Chico Buarque, Gilberto Gil, The Mission Jezebel, Larry Corryell, Stanley Clarke, Iggy Pop, Weather Report, John Mc Laughlin, Peter Gabriel, Bruce Springsteen, Youssou N’Dour y Tracy Chapman y sigue la lista. Fue su consolidación como una de las mejores fotógrafas argentinas.

¿Le contaste a algunos de los protagonistas del libro que ibas a escribir esta historia?

-No. La verdad que no. Pero me parece que está todo bien. No creo tener enemigos, y siempre he sido respetuosa, honesta. Con Charly tengo una relación muy profunda… Mirá que me ha llegado a gritar “puta puta puta puta”… Pero me quedo con lo mejor de él. En 2016 hicimos con Hilda Lizarazu y Nora Lezano la muestra Los ángeles de Charly en el Palais de Glace. Tuve un reencuentro muy lindo con él. Después de ver las fotos, dijo: “Es como si fuera una gran bola de espejos y cada espejo, una foto que refleja toda mi locura”. Fue la primera vez que lo escuché referirse a la locura.

¿Y qué pensás?

- Me pareció brillante.


Algunos pasajes del libro:

Una (otra) infidelidad de Clota me llevó a caer en los brazos de mi amigo Charly, que a su vez tenía diversos desencuentros con Zoca. Tenían muchas peleas, y en una de esas huidas de Zoca de la relación —se iba por largos períodos a Brasil con la intención de separarse y no volver más— sucedió el encuentro. Sin querer queriendo, mientras era mi paño de lágrimas, todo nos fue llevando a un romance furtivo. Pero nunca fuimos una pareja.

Había mucho cariño: fue Charly el que me contuvo cuando yo lloraba por los engaños de su hermano Dani, cuando estaba de novia con él y Charly vivía en casa. Y ahora me consolaba por los engaños permanentes de Clota. Yo sentía algo de culpa porque la relación de Charly y Zoca estaba en un impasse del cual podían volver —en cambio, lo mío con Clota se había marchitado sin remedio— y mi relación con Zoca era buena. Ella participaba de mis sesiones “artísticas” en las que fotografiaba a todas mis amigas.

Ellos peleaban por muchas cosas, pero la principal causa de conflicto tenía que ver con una razón objetiva: Zoca no tenía una actividad concreta y lo seguía a Charly a todos lados, aburridísima. Él estaba todo el tiempo creando, componiendo y tocando. En cambio ella había abandonado su grupo de danza para vivir en Buenos Aires con él, y era lógico que esa situación no la conformara. Entonces allí había una puja: Zoca se encontraba entre enojada y enamorada, y Charly estaba ocupado en lo suyo. Siempre le costó hacer lugar para algo más. A la vez, a Zoca le encantaba toda la escena rockera de Buenos Aires y a Charly también. Todo eso junto daba por resultado una relación tumultuosa, se peleaban constantemente, aunque se querían con locura.

Con Charly nos encontrábamos en el hotel Alfar, en Arenales y Vidt, y nos refugiábamos de nuestras respectivas parejas, que ya no eran tales. Organizar esos encuentros requería de una logística complicada, porque yo tenía que bajar de mi departamento a la avenida Cabildo, buscar un teléfono público y llamar a Charly sin que Clota sospechara, aunque la verdad, después de haberlo encontrado in fraganti varias veces, ya no me importaba. Tenía veintidós años y quería ser feliz.

Charly siempre le tuvo fobia al teléfono y no lo atendía o lo desconectaba para que no le hincharan las pelotas, porque recibía llamados de todo tipo. Pero en ocasiones, el destino conspiraba para que estuviéramos juntos, nos topábamos en alguna fiesta o en algún show o estudio de grabación y arreglábamos así, de improviso, una cita.

Después de siete años con Clota, todo había terminado mal, y ese día tenía que tomar una decisión. ¿Quería seguir con Charly o quería estar con Andrés? Había que definir con quién iba a dormir esa noche… y por los siguientes nueve años.

Como éramos buenos amigos, comencé en la habitación de Charly porque había joda y estaban todos los músicos. Pero en el medio de todo el tumulto me agarró un ataque de desesperación al imaginarme a Andrés solo en una habitación muy chiquita; él sabía o intuía que yo estaba en la habitación de Charly.

Como Andrés recién comenzaba, le habían dado la pieza más horrible y me brotó el amor al sentirlo tan desprotegido. Casi no me deja entrar, tenía una cara de orto monumental, pero desde esa noche no nos separamos nunca más durante los siguientes nueve años. Volvimos de La Falda y nos fuimos directamente a vivir juntos a casa.

Tan natural fue todo que Charly no se sorprendió de mi nueva relación, tal vez porque él había retomado las cosas con Zoca —que había regresado de Brasil—, o por lo menos lo intentaban. Cuando nos mudamos a la calle Serrano y Nicaragua, Charly comenzó a visitarnos como siempre y era obvio que lo nuestro había terminado. Además, entre Charly y Andrés había una conexión natural, se adoraban y habían trabajado juntos en la grabación del primer disco de Los Abuelos de la Nada.

Al mismo tiempo, a fines de 1982, forzado por el abrupto final de Serú Girán, Charly García sacó su primer disco como solista y tuvo un éxito espectacular. Yendo de la cama al living era una pequeña maravilla y se planeaba algo impactante para presentarlo: un show en Ferro. Una cancha de fútbol en aquel tiempo era algo que nadie se había animado a encarar dentro del rock.

Un pequeño detalle: Charly no tenía grupo. O pensábamos que no tenía, porque su loca cabeza había seleccionado a tres de Los Abuelos para acompañarlo: Gustavo Bazterrica —una elección natural, ya que habían sido compañeros en La Máquina de Hacer Pájaros—, Cachorro López y Andrés Calamaro. Por supuesto, para ellos era un honor que Charly los convocara, pero para Miguel Abuelo fue una ofensa total, casi un desprecio.

Como dice un viejo proverbio árabe: «La venganza es un plato que se sirve frío», y Miguel se guardó el malestar hasta el verano. El show de Charly en Ferro fue un triunfo total y rotundo. El problema es que a Los Abuelos les estaba yendo bien, pero tres de sus integrantes tenían trabajo con el artista principal de la compañía de Daniel Grinbank. Ese verano, con todos Los Abuelos y sus familias, copamos un hotel de Pinamar que se utilizó como base de operaciones. Desde ahí todas las noches viajamos a los distintos teatros de la costa donde tocaban los chicos.

Uno de Los Abuelos invitó a una amiga nórdica que se sumó a la gran familia. Había llevado una planchita de ácidos muy fresca de Europa.

La ingesta de LSD se terminó cuando una noche comprobamos que la sustancia no lograba mermar la legendaria cólera de Miguel. Habíamos ido todos a bailar a Sobremonte, una discoteca que era la mejor de Mar del Plata en aquella época. Y sin decir ni mú, el Abuelo le dio una piña a Charly, con tanta puntería que le pulverizó los anteojos. Fue un escándalo enorme porque nosotros no podíamos entender el porqué. Charly era nuestro amigo, había producido el disco de Los Abuelos: era un «hermano palta». Y por otro lado, en esa época era un poco como Dios, y además lo queríamos muchísimo. Después, cuando Miguel les dio un ultimátum a Bazterrica, Andrés y Cachorro, comprendimos que esa piña se la tenía guardada desde hacía mucho.

En Mar del Plata siempre pasaban cosas fuertes. Me acuerdo de un show de Charly en el que estaba en el camarín. De repente, vi entrar a una vedette famosa que, sin darse cuenta de que yo estaba ahí, sin siquiera decirle «hola» a Charly, se levantó la camiseta y le mostró las tetas. Fue increíble, el flaco salió del camarín contándole a todos lo que había pasado y algunos no le creyeron. Pero yo lo vi con mis propios ojos.

Volviendo a la relación de Charly con el Abuelo, no hubo mayor derramamiento de sangre ni de vidrios y se decretó un empate técnico: los músicos volvieron a Los Abuelos de la Nada tras completar los shows pendientes con Charly en Obras, durante marzo de 1983. Tampoco hubo más LSD y la nórdica desapareció junto con los anteojos de García. Habíamos vivido aquella noche como si fuera una película de terror en 3-D. Pasamos de la euforia total al bajón absoluto en lo que demora una piña en llegar a destino. Regresamos a Pinamar en medio de un clima de espanto.

En casa, con Andrés, cocinábamos, hacíamos asados, recibíamos a nuestros amigos, estábamos muy enamorados, y la relación continuó así durante más de nueve años.

Él se armó su propio estudio de grabación casero, que bautizó El Hornero Amable. Muchas noches nos visitaban Charly y otros amigos, y nos íbamos a La Esquina del Sol, nuestro territorio amigo en la esquina de Gurruchaga y Guatemala. Para mí fue el lugar más auténtico de todos. Entre 1983 y 1984 todos los grupos tocaron allí. Charly tocó un día como Giovanni y los de Plástico; David Lebón se presentó como El Ruso y sus Cometas. Y después estuvieron Los Abuelos, La Torre, Soda Stereo, Sumo, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Juan Carlos Baglietto, Fito Páez, Suéter, Los Twist y Fontova, por nombrar solo algunos. Y todos mezclados, también. Realmente fue una época dorada.

domingo, 24 de noviembre de 2019

"Entre lujurias y represión", el libro que cuenta la historia de Serú Girán

Surgida en plena dictadura, año 1978, Serú Girán fue la suma de cuatro singularidades tan únicas como mágicamente complementarias: Charly García, David Lebón, Oscar Moro y Pedro Aznar. Pero en esos años se convirtió en mucho más que una banda, en mucho más que rock. Entre lujurias y represión (Sudamericana) de Mariano del Mazo cuenta con detalle y sensibilidad su historia. 


"De pronto nuestros conciertos se volvieron espacios de resistencia. La gente se expresaba. Sobre todo, en Obras. Cuando cantaba “Canción de Alicia” era un momento fuerte. Una vez se iban a llevar una chica en cana. Le pedí al iluminador que apuntara adonde estaba la chica. Y en el micrófono le dije al cana: “Soltala. Somos cinco mil contra uno”. Charly García recuerda aquel 1980 y afirma: “El tema era cómo ser metafórico y a la vez directo”. Como dice Eduardo Berti, uno de los periodistas de rock más prestigiosos de aquellos años:
"Serú era la suma de cuatro individualidades y cada uno tenía una información, una postura y una forma de reaccionar diferente. También estaba el tema de la diferencia de edad. Aznar dijo ya en democracia que no llegaba a captar ciertas referencias políticas en las letras. No solo fue muy sincero, sino que expresó algo que le ocurrió a mucha gente. Aquellos conciertos eran un desahogo. Uno se sentía menos solo yendo a esos recitales". Lo que dijo, entre otras cosas, Aznar era que al principio no prestaba atención a las letras: “Me avivé de lo que decía ‘Alicia’ dos años más tarde”.
Las grabaciones en los estudios ION transcurrieron sin sobresaltos: el de Bicicleta era un material probado en decenas de conciertos en vivo. Conscientes de que tenían algo fuerte entre manos, advirtieron que mayormente eran canciones que disparaban ideas y sentimientos, piezas sueltas que, sin embargo, encajaban. Bicicleta no fue conceptual, pero reunió textos poderosos. En un momento el perfeccionismo de Charly pudo más y le dio una vuelta de tuerca al disco: cuando ya estaba todo listo para la mezcla, lo acechó una duda. Había escuchado las grabaciones hasta el hartazgo, pero algo molestaba leve y persistentemente como una piedra en el zapato. Una noche, después de un concierto en el teatro Ocean de Morón, se acercó a Gustavo Gauvry y le dijo: “¿Sabés, Gus? No me cierra cómo quedó ‘Alicia’. ¿Qué te parece si el domingo vamos to- dos a tu casa, hacemos un asado y la grabamos de nuevo?”.
Charly se permitía ese tipo de vacilaciones sobre la hora. Alguna vez dijo que estaba tomado por el “piazzollismo”, como una manera de reconocer su obsesión por llegar al sonido exacto. No aguantaba la sensación de que el tema estaba correctamente grabado pero carecía de algo que él tenía en la cabeza y que, extrañamente, no podía explicar de un modo cabal. Gauvry brindaba los primeros servicios profesionales con el estudio casero que había montado junto con David Lebón en su casa de Parque Leloir. El equipamiento era modesto. Apenas lo utilizaba Lebón para maquetar canciones.
El asado en Leloir fue familiar, de gaseosa, vino y pileta. Fueron Zoca, María y Regina, e hijos. Después del almuerzo, el anfitrión llevó a los cuatro músicos a la cabaña contigua al estudio. Al rato llegó Amílcar Gilabert. Moro grabó la batería y luego se fueron montando las diferentes capas instrumentales.
Por su realización, su mensaje críptico, los estudios académicos que motivó sobre la relación entre rock y dictadura, por su arquitectura sonora, “Canción de Alicia en el país” es un tema fundamental de la música popular argentina. Choca contra las declaraciones del propio autor. Charly dijo alternativamente, en diferentes épocas —no sin caer en contradicciones—, que era apenas una canción de amor y que jamás había terminado de leer la Alicia de Lewis Carroll. La maniobra es clásica en García, y tiene que ver con la desmarcación permanente. Nunca quiso verse a sí mismo como un artista social. Algunos años después cantaría, protegido en la conjugación en tercera persona: Él se cansó de hacer canciones de protesta...
La que quedó registrada en Bicicleta es una versión más rotunda y corrosiva —tanto lírica como musicalmente— que la compuesta luego de la separación de Sui Generis para la película de Eduardo Plá. La diferencia es abismal. La “nueva” abandona el folk pastoril que se escucha en la voz de Raúl Porchetto en los títulos del filme para volverse un rock con cambios de ritmo y una tensión dramática extraordinaria. Charly la había tocado ocasionalmente en los primeros meses de La Máquina de Hacer Pájaros, en el boliche La Bola Loca de la calle Maipú. La que grabó aquel domingo en lo de Gauvry es tal vez una de las mejores interpretaciones vocales de Charly, que corona —como una firma o un certificado— un filoso riff de guitarra de Lebón. Los cambios en la letra respecto de la versión de 1976 son medulares: aquel se puede considerar un bosquejo naif de la de Parque Leloir. Se trata de la primera parte de la canción, sin la determinante línea “el asesino te asesina”. La del filme de Plá se reduce a: Quién sabe, Alicia, este país / no estuvo hecho porque sí / Me voy a ir, voy a salir, / pero te quedas / ¿Dónde más vas a ir? / Es que aquí, sabes, / el trabalenguas traba lenguas / El adivino te adivina / y es mucho para ti / Se acabó ese juego que te hacía feliz. Charly diseñó una obra maestra alegórica que enlazó el “Dream is Over” declarado por John Lennon diez años atrás con las caricaturas de la revista Tía Vicenta de Landrú: las tortugas, las morsas y los brujos (Ya no hay morsas ni tortugas // Enciende los candiles que los brujos piensan en volver) correspondían al imaginario de las figuras del doctor Arturo Illia, el general Juan Carlos Onganía y el policía José López Rega. Si Tía Vicenta fue juzgada, en diferentes períodos, por juicios antagónicos, de “golpista”, “subversiva” y “gorila”, la canción de García también convoca a diferentes lecturas. Por empezar, pone en un mismo plano a un presidente civil de una honestidad irreductible, a un militar dictador y ultracatólico, y a un personaje siniestro de la última presidencia de Perón. Emergente del rock, Charly no es un músico con una conciencia política dogmática, ni un intelectual en términos académicos. Tal vez eso lo salvó de quedar atrapado en compartimentos ideológicos estancos. Es un extraordinario comentarista social intuitivo, y ese olfato le da aún más potencia al mensaje, porque la intencionalidad se vuelve difusa. Cada vez que García tuvo propósitos desembozadamente políticos, premeditados en el mensaje, compuso sus canciones más vulgares como “Botas locas” o “Juan Represión”, de la última etapa de Sui Generis. Siempre se ha deslizado con brillo y fluidez en el terreno de la alegoría. En “Canción de Alicia…” Charly no tiene un plan orgánico: en sintonía con la historia de Lewis Carroll, combina lo onírico con lo real. ¿Quién puede determinar exactamente a qué se refirió, por caso, cuando parafrasea el textual de Lennon? ¿De qué sueño acabado habla? Charly jamás respondería esas preguntas. El valor más preciado de una letra de rock son sus preguntas más que sus respuestas. Las conjeturas —¿habla del peronismo,de la inocencia, del terrorismo de Estado?— pueden conducir a conclusiones diletantes.
Con el llamado “Proceso de Reorganización Nacional” los militares proponían una suerte de nueva fundación de la Argentina. Y en “Canción de Alicia…”, tanto Onganía como Illia y López Rega eran parte del pasado, y de alguna manera adversarios de la Junta Militar: Onganía era considerado, por mentalidades mesiánicas como las de Videla y Massera, como un militar al menos ineficaz; Illia, un radical inofensivo surgido de la estructura de los partidos políticos recién disueltos; López Rega, un peronista inescrupuloso y esotérico. La frase Enciende los candiles / que los brujos piensan en volver / a nublarnos el camino habrá sonado como la más maravillosa de las músicas para el gobierno. Un joven argentino, un “rockero”, cuestiona un posible regreso del peronismo expulsado del poder el 24 de marzo de 1976.
¿Por qué les iba a molestar la canción? Ahora, ¿esa es la línea textual más importante del tema? No.
La dictadura nunca supo leer de un modo abarcador el rock, como a tantos otros fenómenos culturales. Y por otro lado, gran parte del rock—como gran parte de la sociedad—, apoyó en un inicio el golpe al gobierno de Isabel. Si se raspa la olla, el rock argentino fue y es un movimiento con una ideología movediza que refleja, al fin, el pensamiento zigzagueante de la clase media urbana. Los músicos con conciencia y coherencia política son excepcionales.
De principio a fin, la canción tiene un tono de fábula y ensoñación. Seguramente, esa apariencia de nursery rhyme inglesa —con la que Genesis jugó fonéticamente al titular Nursery Cryme el disco de 1971 cuya portada en parte inspiró a Charly (mujeres jugando al cróquet con cabezas decapitadas en lugar de pelotas)— funcionó como un distractor. El rey de espadas, un deporte tan lejano a la cultura argentina como el críquet (o cróquet), la palabra “candil” le dan a la canción un barniz medieval, anacrónico, exótico. Por dentro, retumban las frases que quedaron camufladas en el remolino semántico: El asesino te asesina y Un río de cabezas aplastadas por el mismo pie son estentóreas y no dan lugar a segundas lecturas.
El escritor y ensayista Abel Gilbert observó con claridad el contexto político en que apareció “Canción de Alicia...”. Cita a Mara Burkart cuando sostiene que la revista Humor inició “un cauteloso pero persistente proceso de politización tendiente a desafiar y ampliar los límites de lo permitido por el régimen” y pone como hitos los informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el cierre de la Universidad de Luján —que fue criticado hasta por Jorge Luis Borges— y los primeros reclamos de apertura electoral, que suscitaron meses más tarde la respuesta del régimen con una frase de Galtieri, futuro presidente, que quedó tatuada en la sociedad: “Las urnas están bien guardadas”.
Ese es el contexto en el que se desplegó la fuerza condensada de Alicia —señala Gilbert—. El “¿qué dirá?” esa Alicia que, como se ha dicho, proviene de alétheia, la palabra que Heidegger exhumó de la Grecia presocrática con el sentido de “hacer evidente”. El quántum de visibilidad estaba sin embargo en juego. Debía primar la astucia. “No se pudo censurar porque decía nada y decía todo”, recordó Lebón.
“Canción de Alicia en el país” es el tema que más convocó a investigadores como Pablo Vila, Pablo Semán, Martín Rodríguez, Lisa Di Cione, Julián Delgado y muchos otros. Entre análisis que toman al rock en dictadura como un ámbito de resistencia o de refugio, cuesta llegar a acuerdos. No hay absolutos, mandan. Como dice Esteban Buch en su formidable libro Música, dictadura, resistencia, no se trata de reemplazar la leyenda blanca del rock resistente por la leyenda negra del rock colaboracionista.
Como fuere y como lo dijo Charly García, a partir de 1980 los recitales empezaron a ser un ámbito de resonancia política. Hay cambios sutiles pero vertiginosos. Entre 1979 y 1980 se abrió una hendija. Y no es lo mismo, tampoco, como se vio en el Obras compartido entre Jade y Serú Girán, “Dale gracias” y “¿No te sobra una moneda?”. “No te sobra…” era un clásico de los conciertos de Serú Girán de la época, un rock and roll que abordaba tópicos esenciales del rockero medio en su propio lunfardo: la evasión a través del alcohol y las drogas, la sensación de desamparo y los conflictos con la policía. Tengo un mambo que me caigo // Tengo la barriga llena de pastillas // Tengo un trip en la cuca / tengo un speed en las piernas // Tengo las venas mezclando sangre roja con alcohol conviven con el verso Tengo miedo de la ley / un palazo en la nuca / y que me trague la tierra. Esta canción condensa la causa por la que el poder no tomó el rock como un peligro real: el movimiento era observado como el desvío de una juventud perdida. Un tema menor, una tarea para la policía; no para el ejército. Lo peor que le pasaba al rock eran las razzias: con mayor o menor intensidad, ese método policíaco de detención masiva fue una constante en la historia del género, aún en democracia.
La posición civil era inobjetablemente diferente. Como ya había cantado Serú Girán en Obras, en junio del 80, el inconsciente colectivo era como un transformador que te consume lo mejor que tenés / Te tira para atrás, te pide más y más / y llega un punto en que no querés. El gesto de Charly de impedir que la policía detuviera a una chica del público en un recital tuvo hacia fin de año una remake más violenta —se podría decir, más punk— en el mismo estadio. Daniel Grinbank contrató a un trío llamado, para la incredulidad de muchos, The Police. Estaban deslumbrando la escena del rock de Gran Bretaña y firmaron con el mánager de Serú Girán para hacer tres conciertos: el primero en la discoteca New York City de Colegiales, otro en Mar del Plata y el tercero en Obras. Las capas estilísticas empezaban a confundirse, a mezclarse, a confluir. The Police era una banda de culto en la Argentina. En un momento del último concierto, una chica se acercó al escenario para tratar de abrazar a Andy Summers. Estaban tocando “Shadows in the rain” cuando un policía quiso alejar a la chica del guitarrista. Summers lanzó una patada que voló la gorra del agente.
No tan lejos del estadio Obras, unas semanas más tarde, en su cuarto de Villa Urquiza, un chico llamado Enrique Chalar escribía en un cuaderno las primeras líneas de una canción. Todavía no se había unido con Stuka para formar la columna vertebral de Los Violadores. Quien luego sería conocido como Pil Trafa cantaba en la banda rockabilly Don Gato y su Pandilla, y justamente pensando en ese ritmo escribió el estribillo de “Represión”. Se inspiró en un jingle de Mantecol que decía “Mantecol a la vuelta de tu casa, Mantecol a la vuelta de la esquina”. Cambió el nombre de la golosina por la palabra ‘represión’ y concibió el primer hit del punk argentino y una de las letras más directas y contestatarias de la época.
En City Bell, la banda punk que lideraba Federico Moura, Las Violetas, se fusionó a Marabunta, donde tocaban sus hermanos Julio y Marcelo Moura, y formaron Virus. El grupo proponía prácticamente ser la contracara del hippismo a través del baile, el erotismo, la ambigüedad sexual, el juego de palabras y la crítica social inteligente. Eran una manifestación flamante del linaje de La Plata. Aunque con una trayectoria diferente, que linkea con la contracultura comunitaria de La Cofradía de la Flor Solar de comienzos de los 70 y con otras armas musicales, Los Redonditos de Ricota también batallaban el under del amanecer de los 80 como una noticia fresca.
La revista Expreso Imaginario atravesó una crisis en la redacción que motorizó el cambio de paradigmas estéticos. Alberto Ohanian se había hecho cargo de la parte comercial de la publicación. Como buen empresario, siempre persiguió el rédito económico. Era el productor del operativo retorno de Almendra, y en medio de la presentación del disco El valle interior no dudó en hacer la portada del número de enero con la banda de Spinetta, Del Guercio, Molinari y Rodolfo García. Algo que no habría llamado la atención si el 8 de diciembre no hubieran asesinado a John Lennon. Hubo un debate periodístico acerca de quién me- recía la tapa: Lennon versus Almendra. Se impuso el criterio del empresario. La decisión editorial provocó un terremoto puertas adentro y la partida, un mes más tarde, del director, Pipo Lernoud. Roberto Pettinato se hizo cargo del timón: llegó con ínfulas del nuevo periodismo de Tom Wolfe y los cambios fueron notorios tanto en lo for- mal como en los contenidos. “No daba seguir hablando de la vida de los bichos canasto o prendiendo inciensos”, jus- tificó con acidez Pettinato. Charly estaba alerta: pronto el mientras miro las nuevas olas, yo ya soy parte del mar mutaría en me gustan estos raros peinados nuevos. Pero faltaba. Los tiempos todavía eran confusos. Y en ese fin de año Grinbank aportó más a la confusión: en plan de ganar mercados en el desarrollo de Serú Girán, había vendido una reunión de Sui Generis en Uruguay. García sintió que era un retroceso. Fue la primera vez que Charly quiso matar a Grinbank. No fue la última.

viernes, 15 de febrero de 2019

Charly García, Pedro Aznar y David Lebón rememoraron a Serú Girán en el Teatro Colón



Los rumores del reencuentro en la previa al concierto de Aznar -que llegó al Colón con su formato íntimo y retrospectivo Resonancia- se confirmaron a medida que aparecieron los invitados. "Escuchaba sus canciones toda la noche en la radio. Después la vida me regaló un grupo juntos y nos volvimos hermanos", dijo Aznar para presentar a Lebón, antes de interpretar "Dos edificios dorados", del disco debut de Lebón, editado en 1973.

"Con él también compartimos un grupo, el mismo que Lebón", agregó Aznar más tarde, y el público estalló en gritos de euforia antes de que Charly García apareciera detrás del telón. La canción elegida para esta ocasión fue "Confesiones de invierno", de Sui Géneris, el primer grupo de su ex compañero en Serú. Cuando terminó, Charly amagó con irse, pero enseguida volvió a sentarse frente al teclado, y Lebón apareció para agarrarlo por la espalda sonriendo. Con los tres en el escenario del primer coliseo nacional, arrancó el highlight de la noche, que transportó al público a los años dorados de uno de los mejores grupos del rock argentino.

Allí comenzó una versión épica de "A cada hombre, a cada mujer", con García en teclados y Aznar y Lebón en guitarra acústica del disco “Serú 92”. "¡Gracias Pedro!", gritó alguien desde uno de los palcos del Teatro Colón. Todos estaban de pie. La euforia se percibía en los cuerpos que parecían envueltos en una burbuja de electricidad. En el escenario, Charly García , Pedro Aznar y David Lebón se abrazaban después de haber reunido a los tres integrantes vivos de Serú Girán -sin el baterista Oscar Moro, que falleció en 2006- en el show de Aznar para el Festival Únicos, a seis años de la última aparición juntos en el Cosquín Rock 2013.


Por Manuel Buscalia/RS

viernes, 28 de septiembre de 2018

Deconstruyendo a Serú Girán

"Serú Girán. La historia" es el nuevo libro de Walter Ignacio Dominguez, una deconstrucción exhaustiva de uno de los grupos más importantes del rock argentino.



“El 28 de julio de 1978 me encontró abrigado. Había faltado al colegio. Estaba desde el mediodía haciendo cola en el Luna Park para entrar a ver algo denominado Festival de la Fundación Genética Humana (…) Iba a presentarse para un público masivo la nueva banda de Charly García”.

De esta manera, invocando sensaciones personales mientras se preparaba para asistir a los comienzos de la leyenda, inicia su análisis Walter Domínguez. De allí en más, acompañado por el relato coral de distintos músicos, el autor se sumerge en una deconstrucción exhaustiva de la obra de Serú Girán, uno de los grupos más importantes del rock argentino, a cuarenta años de aquel primer show que cambiaría la historia.

Sobre Walter Ignacio Dominguez:
Es músico y periodista (en orden cronológico). Cantó y tocó en bandas como Soldado Venga!, Astro y sus Boys, y Veneno. Tiene tres discos solistas editados (Rockero, Actitud WD y Tercero) y va por el cuarto, del cual adelantó dos singles en 2017.
Tiene amplia trayectoria en el periodismo gráfico, también trabajó en radio y TV. Actualmente es el editor jefe de “Spot” (la sección de Espectáculos, Cultura y Tendencias del diario Clarín) y está al aire en la FM Nacional Rock con dos ciclos, Asuntos pendientes (lunes a viernes de 8 a 10 hs.) y Domingo Walters, la otra cara del rock (domingo a las 10 hs.).

Editorial: Planeta
I.S.B.N : 9789504964124
Clasificación:Arte, Arquitectura y Diseño » Música » Pop y Rock
Formato: Libros
Disponibilidad: Actualmente sin stock (No disponible)
Páginas:224
Publicación: 01/10/2018 | Idioma:Español
PVP: $ 420,-

Hernán para Cinema Verité

lunes, 3 de octubre de 2016

Todos los homenajes a Charly García por su cumpleaños 65. Octubre Charly

Charly García cumple años y todos quieren rendirle su merecido homenaje. Aquí una lista de todos los eventos:

Ciudad de Buenos Aires y alrededores

6-CONFESIONES DE INVIERNO a las 20:00
CCK,  Sarmiento 151. Con  Javier Maldonado con Licina Picón además Alfonso Barbieri con Pablo Dacal. Mas info.

7-PEPERINA a las 20:00
CCK,  Sarmiento 151. Con Dario Jalfin y Los Alquimistas con Mariela Vitale y Tweety González además Melina Moguilevsky. Mas info.

9-ENCUENTRO COMUNISTA EN WALL STREET de 18:00 a 21:30
Cafe Cultural La Forja . Bacacay 2414. Un recital con performances, músicos que encarnan personajes, poemas y la proyección de una película surrealista. Mas info.

13-YENDO DE LA CAMA AL LIVING a las 20:00
CCK,  Sarmiento 151. Con Tatadios Cuarteto con Florencia Ruiz además Chau Coco con Manuel Eguia de Ciruelo. Mas info.

14-LA HIJA DE LA LÁGRIMA EN PARLANTES HOLOFÓNICOS de 18:30 a 20:00
Ciudad cultural Konex, Sarmiento 3131. Música en la oscuridad con Parlantes Holofónicos. Mas info.
14-PIANO BAR a las 20:00
CCK,  Sarmiento 151. Con Lucio Mantel y Rosal. Mas info.

22-SERÚ GIRÁN POR CINEMA VERITÉ EN HAEDO de 20:00 a 23:00
Auditorio Oeste, Av. Rivadavia 17.230, Morón. Temas de Seru Giran respetando las versiones originales. Mas info.

22-TRIBUTO CHARLY GARCÍA de 22:00 a 00:00
Bar la previa, Ruta 3 y república de Portugal,  isidro casanova. El doble oficial de Charly García repasa temas de todas las épocas. Mas info.

23-FELIZ CUMPLE CHARLY GARCÍA a las 19:00
CCK,  Sarmiento 151. En la Sala Argentina: Sets de 3 temas de todos los artistas participantes de Octubre García con Santiago Vázquez de Invitado especial. Mas info.

23-HOLA SUI GENERIS / BLACKJACK de 21:00 a 0:00
The Cavern Buenos Aires, Av. Corrientes 1660, Paseo la Plaza. Una noche en acústico llena de magia, recordando el ''Adiós Sui Generis'' y muchas sorpresas mas. Mas info.


Interior:
5-MAS CHARLY QUE NUNCA, música en vivo de 22:00 a 0:00
Pueblo Santo Restobar , 24 de septiembre 946 1er piso, Córdoba. La agrupación "Más Charly que Nunca" quienes recorrerán las más emblemáticas canciones del músico Charly García. Será en bajo, piano y voz. Mas info.

14-NITO MESTRE EN ABBEY ROAD de 21:00 a 00:00
Abbey Road Concert Bar, Av. Juan B. Justo 620, 7600 Mar del Plata.
Un show donde hace un recorrido por clásicos de Sui Generis y algunos clasicos de su carrera solista.
 Mas info.

21-HOMENAJE A CHARLY GARCÍA Neuquén de 23:00 a 6:00
Teatro del Viento Ve, Juan B Justo 648, 8300 Neuquén. Se presentan La Querencia Rock del Sur, Black Yunta y Tuky Montano. Mas info.

22-BIENVENIDOS AL TREN (tributo a Sui Generis) de 22:00 a 1:00
Estudio Bar, San Lorenzo 458, 2700 Pergamino, Buenos Aires . Recordaran en formato de dúo a Nito y Charly. Mas info.

23-HOMENAJE A CHARLY GARCÍA Córdoba de 17:00 a 23:55
Studio Theater, Rosario de Santa Fe 272 centro. Córdoba.  Músicos y artistas de Córdoba rinden homenaje a Charly Garcia. Mas info.

Hernán para Cinema Verité

viernes, 26 de agosto de 2016

David Lebon en La Trastienda, invitado Charly García. Un lujo para los presentes. Fotos y video

Hace horas hicieron juntos el clásico de Seru Giran Seminare.

Este viernes 26 de agosto, fue una noche esperada por muchos, un reencuentro emotivo, con un David Lebon moderno, elegante,  simple y con su talento intacto.
Junto a una banda demoledora que lo acompaña integrada por Leandro Bulacio (teclados y coros) Daniel Colombres (batería) Roberto Seitz (bajo) Gustavo Lozano (piano y guitarra) Daniel Ferrón (guitarra y coros) acompaña a David, dando lo mejor a un público que desbordaba La Trastienda.
El repertorio asertivo de temas de todas las épocas, de su paso por Pescado Rabioso, sus discos solista y del legendario Seru Giran, el show fue generando un clima tan emotivo como volcánico.
Promediando la noche, fue el turno de los invitados…una versión inmejorable de "Noche de perros" con uno de los músicos más exquisitos de la música argentina Javier Malosetti, quien luego interpretaría un  blues increíble "Dust my broom".
Luego la invitada fémina de lujo Natacha Seara, (la dra. Del Rock), sumando su armónica a un tremendo blues "Copado por el diablo".
Y un final  soñado por todos, "Seminare" acompañado por Charly García", "de todos al único que amo es a David" fueron sus palabras.
Una noche épica que se repetirá el viernes 2 de Septiembre en La Trastienda, nuevamente con entradas agotadas y con la posibilidad de una tercera fecha.



Cronica: espectacul-arte.blogspot.com.ar
Video: Sergio Calgaro
Fotos: Flor Caputo y redes

jueves, 2 de junio de 2016

"100 veces Charly" El nuevo libro Sobre Charly García de José Bellas y Fernando García

La construcción de un mito viviente con un anecdotario imperdible de toda la carrera del músico.

Historiales esenciales de un genio en llamas. El cuarto libro de la serie 100 veces se mete con el icono mayor del rock argentino. Muchas voces reunidas para contar cien historias -sólo cien-, de un genio indiscutido, capaz de radiografiar en sus canciones la vida de tres generaciones. Su vida es su obra, dice una de las voces y no se equivoca. Aquí se cuentan desde adentro, su nacimiento en un hogar de clase media alta; los años de timidez y creatividad en el colegio; el fenómeno de Sui Generis; Serú y la Máquina; las chicas Garcia; su rivalidad con Miguel Abuelo y Spinetta; su increíble doble; el bunker de Coronel Díaz; la muerte temprana de su hermano; las drogas; el salto del noveno piso; la Negra Sosa, Menem, Palito... Todo está dicho en esta nueva entrega de 100 veces. Después de Charly, say no more.

Fernando García nació en Buenos Aires, y realizó sus estudios primarios en el instituto Dámaso Centeno de Caballito donde también habían estudiado Charly García y Nito Mestre. En la clase de coro, rodeado de niñas, aprendió a cantar “Estación” y hoy varias décadas después sigue sintiendo un nudo en la garganta cada vez que la escucha. Por cierto, el profesor que trajo esa pieza al coro fue expulsado del colegio a los pocos días. Es co-autor de 100 veces Pappo (2011), 100 veces Redondos (2014), 100 veces Stones (2015) y autor de Sex Pistols y el punk inglés (1995), Los ojos; vida y pasión de Antonio Berni (2005), Conversaciones con León Ferrari (2008), Marta Minujin; Los años Psicodelicos (2015) y como entrevistar a una estrella de rock y no morir en el intento (2016). Escribe en los diarios La Nación y El País de Montevideo y en los sitios Anfibia e Informe Escaleno.

José Bellas nació en Buenos Aires y vio por primera vez en vivo a Charly García a los 17 en la presentación del disco Parte de la Religión en Obras. Luego ,como periodista, lo entrevisto y cubrió sus shows en multiples oportunidades. Es co-autor de 100 veces Pappo (2011), 100 veces Redondos (2014), 100 veces Stones (2015) y Será siempre independiente (2014). Trabajó y colaboró en las revistas Rock en Blanco y Negro, Revolver, Rock Road, Mag. Rolling Stone y dirigió el sitio virtual StageD. Actualmente edita el suplemento Si! De Clarín.

Características; 336 páginas en Rústica a un precio de $arg 340.- (En librerías Cúspide y Distal)

Hernán para Cinema Verité




                 

jueves, 12 de mayo de 2016

Hoy Charly García a beneficio en el Hard Rock Cafe de Buenos Aires

Hoy el Hard Rock Cafe Buenos Aires festeja sus primeros 20 años con un evento a beneficio del Hospital Garrahan, y entre los grandes músicos que se sumaron tendrán el orgullo de contar con ¡Charly García!, ademas estan confirmados David Lebon y Pedro Aznar. Hoy a partir de las 20Hs con invitación.
Vamos a vivir una noche histórica a beneficio de la construcción de un nuevo vacunatorio ¡Ayudar suena bien!

Hernán para Cinema Veritè

viernes, 11 de marzo de 2016

Novedades sobre la salud de Charly García, declaraciones de David Lebon y José Palazzo

David y Charly en Boris Club hace apenas unas semanas.

David Lebon se presentará en Chile el sábado 19 de este mes. Ignacio Tobar, periodista del diario “La Hora” le hizo por este motivo una breve entrevista. 
David dijo estar “contento y bien de la cabeza. Cuando éramos jóvenes veíamos los 60 años como la vejez, pero yo sigo con ganas y la música sigue siendo mi pasión. A esta edad tengo clarísimo que uno viene, pasa y se va” y detalló que repasará “las canciones de Seru Girán. Seminaré, Esperando nacer, San Francisco... vamos a tocar los temas que más le resuenan a la gente. Estoy mezclando un nuevo disco llamado “Encuentro supremo”, pero no sé si quiero tocarlo antes de que esté terminado”

Ante la pregunta obligada sobre la salud de Charly García dijó que “Lo operaron recién de la cadera y se complicó con una infección. Pero está bien”.
Además contó que a Charly “no le gustan los celulares, es medio cavernícola. Pero me manda mensajes de voz del teléfono de Mecha, su mujer, y me dice ‘ché, qué haces, te quiero, te amo’. Y me dijo que hiciéramos algo juntos. Yo feliz, imagínate. Vamos a hacer algo, tengo ganas de reencontrarme con el que es un genio y un amigo.”

Otro que hablo del tema fue su productor de Shows, José Palazzo que lo visitò durante dos horas en las que conversó con él y dijo que lo vio muy bien y feliz con miles de proyectos, “un tipo genial que contagia”.

Hernán para Cinema Veritè

miércoles, 24 de febrero de 2016

Se reeditará gran parte del catálogo de Music Hall incluidas algunas joyas de Charly García


Durante muchos años, la etiqueta Music Hall y su subsello de rock argentino Sazam dieron vueltas en miles de bandejas, realimentando en cada giro un movimiento que ya no se detuvo. Sicamericana, la empresa detrás de Music Hall, quebró en 1993, cuando en la Argentina despuntaba el imperio del CD; desde entonces, ese impresionante catálogo quedó en el limbo, atrapado en un laberinto judicial. No era de una empresa y no era de los músicos.
En un hecho histórico para la música argentina, el Instituto Nacional de la Música (INaMu) acaba de adquirir el catálogo completo de las etiquetas Music Hall, Sazam y TK (más de 1.500 discos nacionales), transfiriendo la propiedad y los derechos intelectuales sobre esas obras a sus dueños naturales: los músicos. La noticia provocó una ola de entusiasmo y satisfacción entre los beneficiarios, para quienes se abre todo un panorama de reediciones y puesta en valor de esos materiales sobre los que tendrán absoluto control.
Diego Boris, presidente del Inamu detalla que “Sicamericana era un sello nacional pero con características de una multinacional, con estudio de grabación propio; los artistas fichaban con exclusividad, el sello era dueño de la producción fonográfica que se grababa en sus propios estudios. Cuando tuvimos la oportunidad de estar al frente del Inamu sentimos que era una causa justa que debíamos afrontar”. 
El Inamu ejerció su carácter autárquico y directamente hizo una oferta para adquirir esos 1500 títulos: el juzgado confirmó la venta en 2 millones 750 mil pesos. “Desde el comienzo, en el expediente quedó asentado que el Inamu adquiría el catálogo para darle a los músicos la licencia para editar ese material en el formato que quieran, CD, vinilo, subirlos a plataformas digitales, y que el dinero se lo va a quedar el músico”, señala Boris. El Inamu se quedará con el derecho de productor fonográfico, y ese dinero va a generar un programa para solventar primeras grabaciones de nuevos músicos.
En estos días, la gente del Instituto se aboca a la tarea de recuperar lo físico: el material de Sicamericana y todos sus sellos, cintas de grabación, material gráfico, se encuentra almacenado en el depósito de una compañía dedicada a la música tropical. Más allá del temor por el estado en que puedan encontrarse masters cuya conservación es delicada existe la posibilidad de lo que allí pueda aparecer. “Pensá que en el concierto Música del Alma tocaron muchos grupos y hubo mucha música, pero se editó apenas una parte”, dice Boris.
Anteayer por la tarde, fueron los músicos quienes tomaron la palabra. En un encuentro realizado en el club Boris, varios protagonistas de aquellas grabaciones acompañaron la presentación que hizo el Instituto. Charly García, León Gieco, David Lebon, Raúl Porchetto, Miguel Cantilo, Miguel Mateos, María Rosa Yorio, Pipi Piazzolla, fueron algunos de los que dieron el presente, nombres que dieron una idea de la relevancia del anuncio.
Cantilo se encargó de subrayar que “este logro del Inamu no se dio por beneficencia o por una conciencia del valor artístico de estas obras: se consiguió con dinero, un dinero que la Inamu tuvo a su disposición gracias a la ley de medios”.
Sentado entre los asistentes junto a Lebon, Charly aseguró que “el estado del rock en Argentina me parece un desastre, y espero que esto mueva algo... qué sé yo, viva Babasónicos”.
El acto terminó con la firma y entrega de los contratos de cesión de derechos a los músicos. Pero el verdadero final llegó cuando se produjo un reencuentro de monstruos, con Gieco, Porchetto , Charly, Cantilo y Lebon tocando canciones y dando pie a una zapada.


LAS JOYAS DE CHARLY GARCIA
Entre las joyas que Charly García podría reeditar y las que están relacionadas con los inicios de su carrera figuran:


  • Porsuigieco (Idem), editado en 1976 es el único trabajo discográfico de la mega banda folk argentina. Integrada por Raul Porchetto, Nito Mestre, Leon Gieco, Charly García y María Rosa Yorio.
  • Música del alma (Varios) , editado en 1980 pero grabado en vivo el 11 de noviembre de 1977 en el Festival del Amor en el Luna Park. Recital histórico que si los masters originales lo permiten podría reeditarse como CD doble con varios extras.
  • Billy Bond and the Jets (Idem), editado en 1979 es el único álbum de estudio del grupo formado por Billy Bond y los integrantes de lo que sería Serú Girán. Grabado en Sao Paulo y en Buenos Aires en 1978 donde hay varios temas de Charly inéditos que no entraron en el debut de Seru.
  • Seru Giran (Idem), editado en 1978 y debut de según muchos la mejor banda de la que Charly formo parte.
  • La grasa de las capitales (Seru Giran), editado en 1979. Segundo disco del grupo y con el que lograron la aceptación del público.
  • Con los ojos cerrados (María Rosa Yorio), editado en 1980. Debut solista de la ex Porsuigieco y Desconocidos de siempre. Impecable disco con grandes temas inéditos de Charly con la gran voz de María.

De los discos “Billy Bond and the Jets” y “Con los ojos cerrados” no existen ediciones en CD ni digitales.

Hernán para Cinema Verité

martes, 8 de diciembre de 2015

PALITO ORTEGA Y UN RECITAL SUI GENERIS JUNTO A CHARLY GARCIA

Así fue el show de Palito y sus amigos en el Gran Rex
PH Nacho
La primera hora fue un homenaje a Charly García.

El recital del viernes de Palito Ortega en el Gran Rex arrancó con el plato fuerte. Al subirse el telón en el escenario estaban David Lebón, Celeste Carballo, Juanse y Nito Mestre junto al músico. Todos tocando Vamos a pasarla bien, presagiando lo que serían las tres horas siguientes del show de presentación del disco Cantando con amigos, de Ortega.
En un costado, junto al piano, estaba Charly García. El músico, que esperaba en un rincón detrás de un cortinado negro, entró en escena en el segundo tema, con una ovación de todo el público.
“Estamos acá gracias a la bondad, generosidad y talento del señor Charly García, que fue quien impulsó este inolvidable encuentro”, expresó Palito.
“Tuve la fortuna de grabar en muchos estudios en todo el mundo pero siento que hice el mejor estudio de todos al grabar este disco con amigos. Cuando llegaban ellos, que se autoconvocaron por amor, me esperaban con una sonrisa y un abrazo. Canto con la gente que admiro”, explicó Palito al agradecer a los músicos que formaron parte de su disco. Rápidamente, miró a Charly y le dijo que él había sido el gran motor que impulsó ese encuentro.
En ese momento, Palito le propuso a Charly si quería reeditar Sui Generis y le presentó a Nito Mestre. “¿Ese quién es?”, dijo Charly con humor. Juntos tocaron Canción para mi muerte, emocionando al público.
Palito dejó que cada uno de los invitados que lo acompañaron se luciera. Juanse tocó Vicio así como Celeste Carballo entonó Me vuelvo cada día más loca.
La participación de todas estas figuras terminó casi a la hora de haber comenzado el espectáculo con Seminare, de Serú Girán. Todos los músicos tocaron los instrumentos y cantaron, incluido Charly.
Con este cierre comenzó la segunda parte del show. Para que no hubiera bache ni esperas, Palito invitó a Alejandro Lerner. Al cantar su tema Volver a empezar le dio tiempo a Ortega a retirarse del escenario para cambiarse y volver. Ahora, ya de traje y corbata, recorrería sus clásicas canciones y otras nuevas.
Otro momento emblemático fue cuando recibió a Moris. Juntos hicieron un tema y luego le cedió el lugar para que tocara El oso. Más tarde, su hija Rosario -que comenzó el show sentada en la platea- subió a cantar con él Por muchas razones te quiero. También hizo salir a escena a su mujer, Evangelina, para que saludará al público.
El cantante recordó a Sandro y terminó la velada a puro baile, en un marco muy festivo.

Fuente:  Clarín



viernes, 4 de diciembre de 2015

¿TE ACUERDAS DEL CLUB DEL CLAN? PALITO ORTEGA ESTA NOCHE EN EL GRAN REX CON CHARLY GARCIA DE INVITADO

Palito Ortega presentará hoy en el Gran Rex su nuevo trabajo Cantando con amigos. Un interesante disco que tuvo la presencia de reconocidos invitados como Charly García, David Lebón, Moris, Pedro Aznar, Juanse y Nito Mestre, entre otros.



Según anuncio Fernando Samalea, además del famoso repertorio de Palito, estarán presentes esta noche Charly García y Nito Mestre interpretando clásicos de Sui Generis, David Lebon con algún tema de Serú Girán, Moris, Celeste Carballo y Juanse con algún tema de Los Ratones Paranoicos.
 “Pasó un día por el estudio y escuchó ‘The House of The Rising Sun’. Me dijo que la conocía y que quería poner un Hammond (teclado). Lo estoy viendo menos por mi agenda de trabajo. Después de vivir juntos momentos complicados, para mí fue un placer tenerlo en el disco. Sellamos una amistad para siempre, el sentimiento está muy arraigado por todo lo que vivimos”, contó tiempo atrás Palito Ortega. También le dedicó una canción, el rockero “A mi amigo le gusta el rock”.

Cinema Veritè

martes, 3 de marzo de 2015

CHARLY GARCÍA & DAVID LEBON: SERUBEAT. VIDEOS

Serú Beatle: la sorpresa de un día para el recuerdo
Tras la presentación de Ella es tan cargosa -la banda de Castelar que debe su nombre al tema de Los Beatles , I WantYou (She’s So Heavy)-, pasadas las 17.30 del domingo, la multitud apostada al pie del escenario principal del Movistar Free Music, a la izquierda del Planetario porteño, comenzó a gritar, sorprendida: “¡Charly, es Charly!”. La estrella del rock nacional apareció en una de las pantallas gigantes, junto a los Durabeat, con quienes compartió el escenario alternativo, a unos 200 metros del principal. Entonces, todas las miradas se dirigieron hacia ese hombre que, gracias al cuarteto británico, abandonó la música clásica para inmortalizarse en el rock. Sentado frente a un teclado que no tardó en aventar, Charly hizo una trabajosa introducción de Influenza, en inglés (en honor a la versión de Todd Rundgren, integrante de la All Starr band de Ringo), luego se despachó con el clásico Back in the USSR y con And Your Bird Can Sing. Al cabo de 20 minutos, García unió su voz a la de David Lebón para despedirse con otro tema beat: I Saw Her Standing There. “Kill the bachata”, decretó el bigote bicolor en medio de la ovación, en referencia al dominicano Romeo Santos, que este fin de semana se presentó en River ante 90 mil personas.



Fuente: Diario Hoy

domingo, 1 de marzo de 2015

CHARLY GARCÍA Y DAVID LEBON JUNTOS, CON LOS DURABEAT, HOMENAJEARON LA VISITA DE RINGO STARR




Charly García participó junto a los Durabeats de una rara versión de  "Revolution Nº9" mezclada con "Influenza", una linda versión de "And Your Bird Can Sing" y "Back In The USSR" mas light que la original.  David Lebón le puso la voz y la guitarra a "Something" y "Come Together".

Hernán para Cinema Verité

lunes, 22 de diciembre de 2014

CHARLY GARCÍA, EL INVITADO

Los ex Serú Girán terminaron sentados en el piso del teatro, sin más que una guitarra criolla en un momento inolvidable para los afortunados fans que estuvieron ahi. Mirá el video.



 El músico Pedro Aznar se presentó en la noche del sábado en el teatro Coliseo, de la ciudad de Buenos Aires, con su show "A la carta", el mismo que trajo al teatro Mercedes Sosa de Tucumán, en el que repasa sus grandes éxitos y otros temas pedidos por la gente.
Luego de tocar con su banda los grandes éxitos de todas sus etapas, en especial los de Seru Giran, y algunos hitos de la música mundial como "Wild Horses" de los Rolling Stones y "Karma Police" de Radiohead, el show terminó, los músicos se despidieron, pero nadie se movía.
"Mirá si viene Charly" era el comentario que se animó a hacer alguien en la oscuridad del Coliseo. De repente Pedro vuelve al escenario con Charly Garcia. hacen una versión de "Rompan todo", tema incluido en Tango 4, el disco que ambos hicieron en 1991, luego de que Garcia superara una de sus internaciones.
Pero el gran momento vendría después. Aznar y Charly volvieron una vez más al escenario, ya sin luces, ni banda ni sonido, solo ellos dos con una guitarra criolla. Pedro advirtió que iba a tocar acústico y mostró al público que no tenían cables ni micrófonos. Sentados en el piso del escenario hicieron una versión de "Confesiones de invierno" el clásico de Sui Generis incluido en el segundo disco de ese nombre.
Pedro primero pide silencio mientras Charly canta. Al final todos entonan este eterno himno aldolescente a coro mientras Charly juega con algunas mímicas con la letra, por ejemplo cuando dice "Y si bien yo nunca había bebido" el músico susurra al público "mentira".
Los comentarios de la gente lo dicen todo, algunos de los que estuvieron más cerca compartieron el video y sus sensaciones del momento: "Charly se veía tan humano. Lo miré a los ojos, me miró, se rió y yo lloré."
Otro fanático tiró el cuadro de la situación "No se quien era, pero gracias al flaco que me intento calmar para que deje de temblar, definitivamente era eso lo que habia que hacer y nada mas".



Fuente: eldiario24.com

lunes, 29 de septiembre de 2014

50000 PERSONAS HOMENAJEARON A CHARLY GARCÍA

Con shows de Virus, Massacre y el regreso a los escenarios de la banda liderada por Joaquín Levinton, el sábado se celebró la obra del músico en un multitudinario evento

Fito Páez, Turf y más homenajearon a Charly García
Lo que intentaba ser un homenaje en torno a la figura y obra de Charly García, terminó adquiriendo a último momento algunos motivos extra. "Quiero decirle chau a Raúl Carnota, al Negro García López y a Gustavo Cerati", dijo Fito Páez, parado frente a 50 mil personas, sobre un escenario montado en Figueroa Alcorta y Pampa, en una nueva edición del Movistar Free Music. "Hoy vamos a festejar que tenemos a Charly, vamos a volver a intoxicarnos con él", agregó antes de cargarse junto a su piano de cola una seguidilla de versiones profundas e intimistas de "Desarma y sangra", "Detrás de las paredes", "Confesiones de invierno" y "El fantasma de Canterville". Sentado bajo un haz de luz, con la imagen de García estampada en su pecho, Fito alcanzaba así, con una evidente mezcla de admiración, amor y respeto, el climax de una jornada de emociones cruzadas.
Algunos minutos más temprano, después de shows breves de, entre otros, Rosal, Coki & The Killer Burritos, Virus y Massacre (que trabajaron sus propias versiones de Charly, como "Hablando a tu corazón", "Alguien en el mundo piensa en mí" y "Demoliendo hoteles"), Turf había hecho oficial su vuelta a los escenarios después de siete años de ausencia con un listado enfocado en su prontuario más masivo: "Loco un poco", "No se llama amor", "Cuatro personalidades" y "Pasos al costado" (todos de su último disco, Turf-Radio, de 2006), fueron algunos de los hits líquidos y pegadizos que allanaron el regreso. "Veo gente que estuvo desde el principio... ¡como desde los años 60!", gritó Joaquín Levinton, sumergido en un estado de emoción y euforia incontenible. Con la formación original, más la inclusión de una sección de vientos liderada por Hugo Lobo, Turf salió a pelear vigencia con su pack de grandes éxitos de pop-stone de alcance total. "Me siento mucho más fuerte" -que había sido tocada minutos antes por Massacre- y "No se va a llamar mi amor" fueron las dos versiones de Charly elegidas por la dupla Levinton-Lopatín, antes de despedirse con "Yo no me quiero casar, ¿y usted?" y dejar un futuro bien abierto.
"Habría que nombrarlo ciudadano ilustre del mundo. Si todavía no lo escucharon, a fumársela que es un tesoro enorme", dijo Fito Páez, de nuevo en el centro de la escena, volcándose al formato eléctrico para darle paso a Rock and Roll Revolution, su último disco dedicado a Charly. Sonaron "Rock and roll revolution", "Yo te amé" y "Tendré que volver a amar", canciones de amor desesperado, literales y verborrágicas; Páez no sonaba así de herido desde Naturaleza sangre, su disco de ruptura con Cecilia Rot. Después, "Rock and roll", de La máquina de hacer pájaros, "Tuve tu amor", "Yendo de la cama al living" y "Peperina", lo devolvieron al cancionero de García, antes de presentarlo, en diferido, desde las pantallas de led: Charly agradeció por "la celebración", citó a Bob Dylan y se sumó a una podrida versión de "Ciudad de pobres corazones", tocando la guitarra y agregando coros en un difícil juego de sincronicidad, mientras Páez enfundaba su Gibson SG parado sobre el lomo del piano, como un verdadero golden god.
Para el cierre, después de una seguidilla de clásicos propios como "Sacate el diablo de tu corazón", "Brillante sobre el mic", "Polaroid de locura ordinaria" y "A rodar mi vida", Fito Páez invitó al resto de los músicos que desfilaron sobre ese mismo escenario durante toda la tarde para cargarse una fogonera y eufórica versión de "Bienvenidos al tren", con Marcelo Moura, Joaquín Levinton y él mismo comandando la escena. "Es importante que una ciudad se dé cuenta de que tiene entre su gente a un genio", dijo Páez en medio de un coro que se extinguía disonante e irregular. "¡Te amamos, Charly!".

Por Juan Barberis/Rolling Stone
Foto de Maximiliano Amena

miércoles, 13 de marzo de 2013

DISCOGRAFÍA "OFICIAL" Y CRONOLÓGICA DE CHARLY GARCÍA (Actualizada al 2013)



SUI GENERIS
1972- Vida.
1973-Confesiones de Invierno.
1974- Pequeñas anécdotas Sobre Instituciones.
1975- Adiós Sui Generis 1
1975- Adiós Sui Generis 2

PORSUIGIECO
1976- PORSUIGIECO. (La unión de Sui Generis, Raúl Porchetto, León Gieco acompañados por María Rosa Yorio).

LA MAQUINA DE HACER PAJAROS
1976- La Máquina de hacer pájaros
1977- Películas

SERU GIRAN
1978- Seru Giran
1979- La Grasa de las Capitales
1980- Bicicleta

CHARLY GARCIA
1980- Música del Alma (recital en el estadio Luna Park en Noviembre del ‘77 llamado "Festival del Amor" en el cual participaron integrantes de SUI GENERIS, LA MAQUINA, PORSUIGIECO y David Lebon entre otros).

SERU GIRAN
1981- Peperina
1982- No Llores por mí, Argentina

CHARLY GARCIA
1982- Pubis Angelical - Yendo de la cama al living
1983- Clics Modernos
1984- Terapia Intensiva (Maxi simple Realizado para la obra de Teatro homónima de Antonio Gasalla)
1984- Piano Bar

GARCIA- AZNAR
1986- Tango (Maxi simple).

SUI GENERIS
1987- Antología (a pesar de ser un compilado Incluye temas nunca antes editados: 2 temas censurados por la dictadura -Juan Represión y Botas Locas- e inéditos como Entra eléctrico y Alto en la torre, antes solo editado en simples. Los dos primeros se incluirán cómo bonus tracks en futuras ediciones de Instituciones).

CHARLY GARCIA
1987-Parte de la Religión
1988-Lo que Vendrá (Banda de Sonido de la Película) Nunca editada en CD.
1989-Como Conseguir Chicas
1990-Filosofía Barata y Zapatos de Goma

GARCIA- AZNAR- PINTI
1991- Radio Pinti

SUI GENERIS
1992- Adiós Sui Generis 3 (Grabado en el Luna en septiembre de 1975 son los out takes de los dos volúmenes del Adiós)

GARCIA- AZNAR1992- Tango 4

SERU GIRAN
1992- Seru 92
1993- Vivo 1 (En vivo en el Estadio River Plate Diciembre 1992)
1993- Vivo 2 (En vivo en el Estadio River Plate Diciembre 1992)

CHARLY GARCIA
1994- La Hija de la Lágrima
1995- Hello! MTV Unplugged
1995- ORO (Grandes Éxitos, con 2 Rarezas: "Como me gustaría Ser Negro" Canción que canto Charly en el disco de Moro-Satragni & "Rezo por Vos" Demo Tape del frustrado proyecto de disco conjunto con Luis Alberto Spinetta único tema que compusieron juntos y realizaron en sus discos propios).

CASANDRA LANGE
1995- Estaba en llamas cuando me acosté.

CHARLY GARCIA
1996- Say No more


CHARLY GARCIA - MERCEDES SOSA
1997- Alta fidelidad


CHARLY GARCIA
1998- El Aguante
1999- Demasiado Ego

SERU GIRAN
2000- Yo no quiero volverme tan loco (En vivo Teatro Coliseo Diciembre 26, 1981)

SUI GENERIS
2000- Sinfonías para Adolescentes
2001- Si, detrás de las paredes.

CHARLY GARCIA
2002- Influencia
2003- Rock & Roll YO
2010-El concierto Subacuatico (Grabado en vivo)
2010- Kill Gill
2012-60 x 60 (Box Set Triple grabado en vivo)
2013-60 x 60 (Vinilo doble grabado en vivo)

Para mas información sobre cada disco visita "Discografía de Charly García"

domingo, 10 de febrero de 2013

LA VUELTA DE SERÚ GIRAN EN EL COSQUÍN ROCK 2013




Charly García, David Lebón y Pedro Aznar coparon el escenario principal, como cuando formaban la banda Serú Girán, para culminar una calurosa jornada inaugural del Cosquín Rock, en la cual más de 45 mil personas disfrutaron también de los clásicos de Fito Páez, la potencia de Ciro y Los Persas, más la fuerza barrial de El Bordo y Los Gardelitos.
En el marco de un clima tranquilo y con una grilla generosa, capaz de atraer a un público joven procedente de las distintas geografías del país, comenzó este sábado en Santa María de Punilla la 12da. edición del encuentro rockero más importante a nivel nacional, donde el fernet y las banderas de las bandas conforman la escenografía principal.
Lebón y Aznar, abrazados con García sobre las tablas del escenario principal, situado entre las sierras, en el aeródromo de Santa María de la Punilla, ofrecieron una postal nostálgica de la emblemática agrupación Serú Girán para cantar junto a una audiencia emocionada dos temas ya devenidos en clásicos como “Perro andaluz” y “Seminare”.
Antes de ese cierre emotivo, en el que se extrañó la presencia del fallecido baterista Moro -cuarto integrante del conjunto- Charly se autoproclamó “emperador” y recorrió temas eternos como el coreado “Cerca de la revolución”, “Demoliendo hoteles”, o la dolorosa poesía de “Los Dinosaurios”, en una performance extensa, que evidenció problemas de sonido, sostenida por la eficacia del Negro López en guitarra y la frescura de las coros, a cargo de la joven Rosario Ortega.
Quedó claro que a la multitud que se dio cita para ver una vez más al prócer el rock nacional, poco le importa que cada vez le cueste más cantar.

García convence a puro carisma, y con la fuerza de la historia.
Esa misma fuerza que le permitió en el cierre, pasadas las 3 de la madrugada, y luego de más de dos horas y media de un show demoledor, pararse en el escenario frente a las 45 mil almas y plantear, desafiante: “Así que decían que estaba loco y no podía hacer nada … Que la chupen!”. Y el público estalló en una ovación. La misma que se repitió cuando, al abandonar el escenario, tiró un perchero, como para recordarnos a todos que Charly, el viejo Charly, sigue dentro suyo.

Fuente: La Jornada


Lista de temas

01. Demoliendo hoteles
02. Fanky
03. Rezo por vos
04. Tango en segunda
05. El amor espera
06. Im not in love
07. Vicio
08. Instituciones
09. Canción de 2 x 3
10.Ojos de video tape
11. Anedonhia
12. Promesas sobre el bidet
13. Pasajera en trance
14. Asesiname
15. Eiti Leda
16. Cerca de la revolución
17. Yendo de la cama al living
18. Rock and roll YO
19. Despertar de mambo
20. Cinema verite
21. Plateado sobre plateado
22. Influencia
23. 20 Trajes verdes
24. Los dinosaurios
25. Me siento mucho mejor

SET SERU GIRAN
26. Perro andaluz
27. Seminare

28. Piano Bar
29. Canción para mi muerte

Hernán para Cinema verité

viernes, 8 de febrero de 2013

MAÑANA ONLINE COSQUIN ROCK 2013 AZNAR-LEBON-GARCÍA

Sábado 9/02/2013. En la primera noche del sábado, el número de cierre será Charly García. Antes del bicolor, Andrés Ciro Martínez (ex líder de Los Piojos) pisará otra vez suelo festivalero (en este caso para defender 27, su flamante disco) y se producirá el esperado retorno de Fito Páez. Luego de girar todo este año con la gira del 20° aniversario de El amor después del amor, el rosarino engalanará un evento al que no asiste desde que éste se realizaba en la plaza Próspero Molina. También dirán presente en la primera noche uno de los pocos números internacionales el festival, el guitarrista Jimmy Rip, y el tándem Pedro Aznar y David Lebón, lo que dispara la posibilidad de una reunión informal de Serú Girán.

VER ONLINE EL COSQUÍN ROCK 2013:

VORTERIX
VOS
TN


Horarios:
Charly García (00.00)
Ciro y Los Persas (21.40)
Fito Páez (20.10)
Pedro Aznar (19.00)
David Lebón (18.15)
La Que Faltaba (17.30)
Jimmy Rip (EE.UU.) (16.50)
Zumbadores (16.20)
Amel (15.50)



Hernán para Cinema Verité.

jueves, 6 de diciembre de 2012

CHARLY GARCÍA, DAVID LEBON Y PEDRO AZNAR JUNTOS EN EL COSQUÍN ROCK 2013



¿Vuelve Serú Girán en versión trío? Por lo menos los tres integrantes vivos del cuarteto compartirán por separado fecha y escenario el día 9 de febrero en la nueva edición del Cosquín Rock. Ya se especula con una reunión informal al estilo Sumo en el 2007 en el Quilmes Rock.
Hace unos meses David Lebon fue invitado a los recitales que Charly García brindó en el Luna Park, este a su vez le devolvió la gentileza en el Opera.
En mayo del 2010 fue la ultima vez que los tres estuvieron juntos en una presentación que Charly brindo en el Luna, los tres recrearon la canción Seminare.
Esperemos y veamos. La fecha es imperdible para los fans de la banda.

Hernán para Cinema Verité